SOLO PARA ADULTOS X - Voces reales

SOLO PARA ADULTOS X - Voces reales

By StarlyComedy
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SOLO PARA ADULTOS X - Voces reales episodes

  • Masturbación de sonidos vaginales.
    Con mis últimos relatos, me estoy dando cuenta de que me excita mucho la idea de que alguien se pueda tocar leyendo lo que yo vivo o me imagino...
    Desde el primer relato que publique, miro muy seguido los comentarios. No porque me dejen comentarios subidos de tono ni nada. Sino porque me gusta ver que perfil de personas han leido mi experiencia personal o mi fantasia, por ejemplo.
    Me imagino a las personas que comentaron sentados, mirando su móvil u ordenador...
    Les imagino tranquilos, relajados... a lo mejor solo están leyendo, sin tocarse, solo ligeramente excitados por el tipo de contenido.
    Mientras me imagino esto estoy notando una ligera humedad en mi tanga negro. Estoy contrayendo y relajando mi vagina.
    Cuando la contraigo noto un cosquilleo dentro de mí, y como mi respiración se está agitando.
    Pienso en uno de los hombres que me comentaron. Esta tumbado en su cama, apuntó de irse a dormir, solo quiere leer algo para relajarse y dormir mejor...
    Va movimiendo sus ojos a través de las líneas de mi relato... Notando cómo algo se está despertando en él.
    Al imaginarlo ligeramente empalmado, deslizó mi mano por mi pierna, acariciando la parte interna de mis muslos.
    La piel está suave y tersa... a medida que acerco mi mano al centro voy notando el calor.
    Paso dos dedos por encima de mi tanga... Con un movimiento hacia delante y hacia atrás. Noto la tela ligeramente mojada y caliente.
    Siento un cosquilleo que llega hasta mis pezones. Se despiertan y empiezan a rozar la tela de mi sujetador.
    Poco a poco al hombre le está gustando más mi relato... Me está imaginando...
    Solo con escribir esa frase ya me calenté más... Voy apartar ligeramente la tela de mi tanga...
    Ummm...
    Esta todo recortado, asi es mas fácil acariciar mis labios vaginales... Están hinchados, y muy húmedos. Estoy deslizando solo un dedo.
    , arriba y abajo, arriba y abajo...
    Todo está muy suave... Muy resbaladizo.
    Cierro la palma de mi mano y acarició de arriba a bajo todo, presionando ligeramente. Cuando llegó hasta arriba la punta de mis dedos roza mi clitoris y noto un escalofrío que me llega hasta las terminaciones de mi pecho. Me tembló ligeramente las piernas y todo.
    Vuelvo a pensar en el hombre... no aparta la vista de mi historia... Recreando la escena en su cabeza.
    Ahhhh...
    Estoy dibujando círculos sobre mi clitoris.
    Abro ligeramente mi boca... expulsando el aire por ella.
    Mi clitoris cada vez está más duro... lo muevo entre dos dedos húmedos.
    Estoy notando cómo mi vagina se está dilatando... Hago fuerza e intento contraer los músculos. Esto hace que una descarga recorra mis piernas hasta mi centro.
    Un leve gemido se acaba de escapar entre mis labios.
    Vuelvo a pensar en el hombre... Quiero pensar que se está acariando su ereccion mientras lee...
    Ufff...
    Sin miramientos acabo de meterme un dedo, lo más a dentro que puedo, mojando mis nudillos al llegar al tope.
    Estoy empapada... Pero me siento muy bien.
    Con mi palma hago presión sobre mi clitoris, y muevo ligeramente el dedo dentro, dibujando círculos. La palma de mi mano está presionando y rozando mi clitoris...
    Dios... otro gemido sale por mis labios.
    Quiero más.... Quiero sentir más.
    Saco el dedo y lo llevo a mi boca... Esta salado... chupo otro dedo más, teniendo así dos en mi boca.
    Lamo ligeramente, meto mi lengua entre los dos dedos...
    Vuelvo a pensar en el hombre. A estas alturas está muy excitado leyendo el relato, está empalmado.... Me meto los dos dedos de golpe dentro de mí vagina.
    Mi respiración se acaba de acelerar.
    Noto la suavidad de mi interior.... Todo es suave, caliente y humedo...
    Estoy metiendo y sacando los dos dedos. Escucho los ruidos de mis fluidos con el movimiento...
    Ese sonido me excita muchísimo. Saco los dedos y hago círculos en mi clitoris, todo está húmedo, resbala muy bien.
    Me está costando seguir escribiendo a la vez que me estoy tocando... pero quiero seguir.
    Empiezo a girar más rápido sobre mi clitoris.... estoy jadeando.
    Vuelvo a meter los dos dedos... suenan de nuevo mis fluidos al entrar y salir.
    Joder....
    No puedo parar...
    Meto y saco los dos dedos, encontrando el ritmo perfecto, el sonido perfecto.
    Ya casi llego... Aumento la velocidad.
    Noto la presión, las ganas de ir al baño, estoy llegando...
    Hasta que siento una explosión de sensaciones y contracciones dentro de mí.
    Un gemido fuerte y descontrolado acaba de salir de mis labios.
    Me quedo unos segundos inmóvil, aún con los dedos dentro. Siento los latidos de mi corazón ahí dentro, las contracciones.
    Acabo de tener mi mejor orgasmo en solitario de toda mi vida... Sólo pesando en las personas que me leen, y transcribiendo a tiempo real como me masturbo... WOW.
    Espero que si lees esto, lo hayas disfrutado tanto como yo. Y si eres de los que comentan mis relatos. Esto fue gracias a ti.
    22 min
  • Me rompió...
    Abrí la puerta con cuidado y miré… no había nadie, menos mal. Entré y escuché la ducha. Me acerqué a la puerta del baño para ver si escuchaba algo pero no, solo agua, no parecía que tuviera compañía. Busqué ropa femenina pero no, Dani estaba solo. Sonreí “Al fin un polvo en condiciones”. Empecé a desnudarme mientras pensaba en lo mucho que necesitaba un buen polvo. La semana pasada había sido frustrante y el sábado aún más. Le había pedido sexo a Antonio pero él dijo que estaba cansado, que tenía mucho estrés en el trabajo y no estaba de ánimo, y me jodía profundamente, primero por mis ganas de follar y luego porque me sentía culpable y quería recompensárselo con un buen polvo “pero acabamos en bronca y de las fuertes”. Recordé como me había acostado de mala leche y Antonio aún más.
    Aunque me estaba follando a Dani y tenía muchas ganas de él, Antonio siempre tendría sexo conmigo si quería, eso lo tenía claro, seguía con ganas de follar con él, eso no había cambiado. Pero el sábado se me juntaron la frustración de no poder follar con Dani ni con él, “y me salió la mala leche” recordé aún con amargura. Luego, por la mañana, lo intenté arreglar con una mamada mañanera, que hacía siglos que no le hacía una, poca cosa para mí con las ganas que tenía de follar pero, al menos él se levantó de buen humor.
    Me tumbé desnuda en la cama de Dani a esperarlo “Espero que hoy se porte porque lo necesito”.
    12 min
  • El polvo de mi vida.
    Mi amigo César y yo, tenemos una relación de amistad desde que éramos casi niños. Siempre hemos ido juntos, lo hemos compartido todo. Cuando me bajó la primera regla, allí estaba él, cuando no sabía afeitarse, ahí estaba yo. Cuando nos daban calabazas, siempre estábamos para recoger los cachitos de nuestros corazones… No puedo imaginar mi vida sin él, pues, ha estado en cada momento de mi vida igual que yo en la suya, y me siento tremendamente orgullosa de ello. Sin embargo, por capricho del destino, o bien, que la vida nos tenía otra propuesta, siempre estuvimos juntos, y siempre separados.
    Cuando me casé, él ejerció de padrino. Yo, fui la madrina de su único hijo. Esa fue nuestra vida, hasta que un día, treinta años después, algo cambió.
    A mi se me había estropeado el coche al salir del trabajo, somos vecinos, como era de esperar y le llamé pues no tenía a nadie en ese momento. La grúa se había llevado mi coche, y yo tenía que volver a casa. César no tardó en llegar.
    Me preguntó que había pasado, yo, le expliqué. El, debía ir a un pueblo cercano a recoger unos libros, le dije que le acompañaba, así, pues hablábamos de nuestras cosas y así hicimos.
    Recogimos los libros y nos tomamos unas tapas en un bar cercano. Serían cerca de las 5 de la tarde, había que volver, pero aquel día estaba tan a gusto con él, que lo cierto es que no me apetecía en absoluto. Como en los viejos tiempos, charlando hasta el amanecer.
    Cogimos el coche y fuimos a dar una vuelta, una pequeña ruta por las aldeas vecinas. Hacía una tarde maravillosa, la verdad, César, estaba especialmente guapo ese día, al menos, era lo que me parecía. Bueno, siempre me había parecido tremendamente guapo, la verdad. Se lo dije, él sonrió, me devolvió el cumplido y yo, guardé silencio.
    Hasta que hice la gran pregunta:
    César, ¿Cómo es que tú y yo nunca lo hemos hecho?
    Hecho, ¿el qué?- En mi mirada vio la respuesta.- ¡Ah!, eso…- Se sonrojó.- bueno, somos amigos, Supongo que por eso.
    ¿Nunca has pensado en mi de otra manera?- Él, volvió a mirarme.- Vamos, dime, no seas malo.
    Bueno, pues si, la verdad. ¿A que vienen tantas preguntas, loca?
    Pues porque de repente, me apetece hacerlo mucho contigo, pienso que deberíamos probar.
    ¡no digas tonterías!, probar dice… No me juegues con eso no te vayas a arrepentir.
    No estoy jugando, te lo digo muy en serio.- El me miró, y de pronto, salió de la carretera entrando en un pinar muy frondoso. Encontró un sitio entre dos árboles donde poder dejar el coche. Aparcó, paró el motor y me dijo.
    ¿Aún quiere hacerlo?- Yo, en contestación, me quité las bragas y las colgué en el espejo retrovisor. Estaba bastante cachonda, la verdad, hacerlo con César era una fantasía que iba a cumplirse.
    ¿Y tu quieres hacerlo conmigo?- le pregunté. – Me miró como nunca lo había hecho y me besó muy, pero que muy bien. Yo, pasé mis brazos por encima de su cuello, abrazándole y devolviéndole el beso. César aprovechó para desabrocharme blusa y pasar las manos por la espalda en busca del sujetador. me libró de él y se separó un poco para mirarme. Luego, agarró mis pechos con ambas manos y los masajeó, llevándoselos a la boca. Succionó muy bien un pezón y lo mordisqueó con maestría. Yo buscaba su cinturón para dejar libre su verga que ya no podía estar más escondida bajo ellos. Me separé de él una vez desabrochado. Recliné a tope mi asiento hasta quedar casi tumbada. Me puse cómoda. César, se bajó un poco los pantalones, antes, metió la mano entre mis piernas, para comprobar mi deseo, supongo. Al notarlo, se vino sobre mí, abriendo mis piernas con las suyas. Yo tenía como única ropa, la falda enrollada en mi cintura. El aun tenía la ropa puesta y no me importa, mientras él me cubre y hunde su cabeza en mi escote, yo, meto mis manos bajo su camiseta, llego hasta sus hombros, acaricio su espalda. César me besa en el cuello, encuentra ese rincón en él que me excita tanto. Intento librarle del pantalón, sus besos, su olor, él sobre mi… me tiene de manera desconcertante, muy excitada. Él, se libra de sus pantalones, me susurra al oído que va hacerme suya, eso aún me enciende más y entonces le sentí:
    Al principio sentí su polla buscando la entrada, pero luego, la noté como entró de una sola embestida muy despacio. Notando todo su esplendor hasta mí ultimo rincón. Una vez llena de él, paró y me besó apasionadamente, volviendo a retroceder y a entrar de igual manera. Jamás sentí algo parecido. Subí mis piernas y le abracé con ellas. Me agarré a su culo haciéndole que entrara una y otra vez dentro de mí. Yo tenía los ojos cerrados y mil sensaciones, en ese momento no pensé que era mi mejor amigo sino que estaba disfrutando del mejor polvo de mi vida.
    El entraba y salía una y otra vez, sin prisas, haciéndome sentir en cada embestida todo su poderío. Yo me mordía los labios, le traía hacia mi boca continuamente, le susurraba en el oído lo mucho que me gustaba lo que hacía, él, respondía a mis palabras con más besos, más caricias. Y así, empecé a notar un bombeo en mi vagina que me anunciaba un orgasmo inminente.
    ¡Ay César!- exclamé.- Cariño, sigue así que me viene.- Más, dame más mi amor. ¡Dios!, así, así…un poco más mi vida- Él estaba en pleno apogeo orgásmico, mis palabras le excitaban aun más, su excitación se notaba cada vez más fuerte dentro de mi. Yo, no podía reprimir mis palabras- Sigue mi vida, así, así mi amor, ummm... ….
    Joder- Exclamó él… Su aliento sobre mi, su respiración agitada, su deseo por mi me calentaba aún más.
    Sigue, sigue, solo un poco más.- yo, quería correrme pero no quería que se acabara, era una dualidad sin parangón, pero cerca de mi oído, él susurró:
    Te quiero, joder… y mucho.
    Y no me pude aguantar más. Una oleada de calor me invadió notando la humedad hasta en el sillón.
    Quedé extenuada, tirada con César sobre mi que se retiró solo un poco para mirarme y darme un respiro.
    Que guapa te pones recién follada- me dijo, aquello me hizo gracia y sonreí, él, no había acabado aún. -Te podré dar un poco más, ¿verdad?
    Todo lo que tú quieras, le contesté.
    Y comenzó de nuevo a bombearme de aquella manera maestra y que me hizo pensar, cómo es que nunca lo habíamos hecho antes.
    Volví a subir mis piernas y a bajar un poco el culo para volver a encajarme bien. Le susurré que me follara y lo excité de gran manera.
    En este momento, si que noté su polla temblar, preludio de una buena descarga. Así que le ayudé un poquito diciéndole:
    Fóllame César, fóllame de nuevo.
    Joder tía, eres increíble.
    Y después de unos cuantos meneos más, César se vació bien a gusto dentro de mí, sin importarle nada. Su calor me embriagó y justo, cuando él me daba las últimas sacudidas yo, me volví a correr así, sin previo aviso. Fue increíble.
    El quedó tumbado sobre mí unos minutos, besándome muy dulcemente, me gustó mucho eso. Luego, se retiró y se subió los pantalones. Yo me incorporé e hice lo propio. Nadie decía nada. Una vez vestidos, abrí la ventanilla para que se fuera desempañando los cristales. Un olor a pino inundó el coche. Estaba oscureciendo. La luz naranja de la caída del sol creaba unos espectros preciosos de sol y sombra.
    Ha sido increíble- por fin, habló.
    A mi también me lo ha parecido.
    Hay que irse a casa, ¿no?
    Si, hay que irse.
    ¿Y ahora, que?- Me preguntó.
    No te preocupes César. Esto no te complica la vida, no estropees el momento- Lo cierto, es que me molestó esa pregunta.
    Si me la complica. Desde que te conozco, he soñado con esto de mil maneras posibles, ninguna se asemejaba a la realidad, la verdad.
    Bueno, pues siempre podemos repetir.
    César acabó riendo y arrancando el coche.
    -¡Eres increíble!
    - Y no estoy sorda…- haciéndole entender, que le había escuchado en pleno apogeo, su declaración de amor.
    - Lo dicho, increíble… Anda, vamos para casa que mañana, será otro día.
    Y entre risas, como si nada hubiese pasado, nos fuimos a casa.
    Fue una tarde maravillosa en la que mi mejor amigo, pasó a ser mi mejor amante.
    6 min
  • Novia pervertida te ayuda a dormir.
    Este será el primero de varios relatos que voy hacer sobre cómo mi novia y yo abrimos la mente a disfrutar de los deseos más profundos y excitantes del sexo. Debo empezar diciendo que mi novia y yo tenemos varios años de relación y que siempre habíamos practicado un sexo normal anales orales lo de siempre lo común en el sexo entre pareja.
    Mi novia es bajita blanca muy hermosa de cara con buenos pechos un culo redondo pero pequeño y es una chica que siempre atrae las miradas tiene el cabello pintado de rojo y eso hace que se vea muy sexi.
    Sin más preámbulos voy el relato todo empezó un día que estábamos viendo el Instagram y nos encontramos con una imagen que decía que el punto g del hombre era el ano, nos reímos viendo la imagen y ella me dice "quisieras que un día pruebe tu culito para ver si eso es cierto" a lo que yo algo sorprendido por la pregunta le digo "no sé si a ti te gustaría hacer eso y vayas a pensar que es algo gay, de mi parte lo puedo hacer" ella sin vacilar me miró con cara de pervertida y me dijo que no tenía problema en hacerlo y que quizás esa noche lo podíamos experimentar. Yo me quedé algo sorprendido pero por una parte excitado de vivir algo totalmente nuevo con ella.
    No tocamos más el tema hasta que en la noche ya acostados en la cama para dormir ella empieza a besarme a tocarnos y todo el juego previo que uno siempre hace solo que en esta oportunidad ella me dijo que me sentará en la cama y se puso detrás de mi pegando sus tetas a mi espalda y empezó a masajearme con una mano la espalda y con la otra empezó a quitarme el bóxer y tocar mi miembro, en ese punto se me fue poniendo muy dura la polla y ella empezó a masturbarme más rápido mientras me pasaba la lengua por el cuello y me restregaba las tetas en la espalda de repente ella me empujó hacia adelante y me dijo que me acostara boca abajo cosa a la cual accedí porque pensé que iba a darme un masaje o algo así, pero mi sorpresa fue tal que no me dio ningún mensaje sino que empezó a pasar su lengua desde mi cuello por la espalda hasta llegar a mis nalgas lamió mis nalgas y en ese momento yo me quedé paralizado de la excitación y a la vez nervioso porque no sabía que iba hacerme a lo que ella a me dijo "siempre quise comerme tu culito pero tú nunca te habías dejado" esa frase me prendió demasiado y abrí un poco las piernas para sentirme más cómodo acto seguido ella siguió lamiendo mis nalgas hasta que con sus manos fue abriendo mis nalgas hasta pasar su lengua por mi ano al momento yo me puse tenso y le dije que si estaba loca y ella con una voz de puta me dijo "ábrete tu mente amor déjate hacer esto que deseo mucho probar tu culo por favor déjame chuparte el culo que la tengo muy mojada" y para que viera que no era mentira agarro mi mano y me la paso por su vagina la cual estaba botando fluidos y súper mojada me relaje y dejé que ella procediera con el acto.
    Entonces ella continuo y empezó a pasarme su lengua por mi culito lamía mi ano como si no hubiese un mañana y empezaba a escupirlo y llenarlo de mucha saliva yo sentía como su lengua pasaba por mis nalgas luego por mi ano y así estuvo por unos 2 minutos que para mí fueron gloriosos hasta que me dijo "ponte en 4 que hoy eres mi puto y te voy a devorar ese culo rico" yo a ese punto estaba tan excitado que hacía todo lo que ella me decía me puse en 4 y aquí ella empezó a lamer y chupar mi culo sentía como su lengua entraba y salía de mi culo mientras lo escupía y con la otra mano me agarraba la polla y me masturbaba tenía la polla durísima y ella fajada atendiendo mi culo y pajeandome delicioso así estuvo por 5 minutos hasta que me dijo que quería meterme su dedo que tenía el culo muy dilatado y rico yo estaba disfrutando de todo lo que me hacía así que le dije que si que podía meterme sus dedos pero que lo hiciera con cuidado y creo que ese día fue la mejor decisión que tome porque luego que le dije eso empujó más su cara hacia mi culo lo dejo lleno de mucha saliva y procedió a meterme suave uno de sus dedos la sensación de sentir como me penetraba con su lengua y su dedo fue tan rica que ella vio que tenía la polla durísima y siguió masturbándome está vez más fuerte y rápido ella siguió metiendo y sacando su dedo combinándolo con su lengua hasta que en una de esas le dije que me venía que iba a botar mucha leche y me dijo una frase que hizo que acabara en el acto y fue "dale leche a tu puta que quiero comer culo con leche de tu pene" apenas me dijo eso ella me masturbo y vio como botaba mucha leche y me retorcía de la excitación le acabe en las manos y mientras yo seguía en 4 agarro esa leche que tenía en su mano y me la rego por todo el culo hasta quedarle la mano sin nada y continuo chupando mi culo lleno de mi leche lo limpio todito hasta no dejar ni una gota de semen con su boca y me dijo que le había cumplido una de sus fantasías más sucias que era el mejor novio por regalarle mi culito .
    Nos limpiamos un poco y nos quedamos acostados en la cama ella se acostó en mi pecho y con su mano masajeaba mi pene. Mientras estábamos ahí acostados me dijo al oído que no sería la primera noche que iba a comerme el culo y que lo próximo que quería era meterme un juguete que quería verme gemir de placer mientras me cogía por el culo con el juguete yo me quedé callado por un momento y luego le dije que todo lo que ella quisiera yo la iba a complacer y pues así pasamos una de las mejores noches de mi vida sexual, luego les cuento cómo fue que me cogió con el juguete y como seguimos abriendo nuestra mente a cosas cada vez más pervertidas y excitantes.
    6 min
  • Los amigos de mi hijo me lo hacen rico.
    Hace unos meses, mi hijo Toño hizo unas reunión en la casa, ya eras los últimos meses de prepa y aprovechaban cada que podían para pasarla juntos. Yo había notado que siempre que venían sus amigos o yo iba por mi hijo a casa de unos de ellos, me comían con la mirada. Les encantaba verme el escote o mi trasero; a mi me gustaba que unos jovencitos con bellas chavitas a su alcance disfrutaran viéndome. En esta ocasión, vinieron a la casa tres amigos de Toño y su novia, Melanie; una chavita bien facilota que trae loco a mi hijo, me imagino por qué. Su idea era estar tomando y escuchando música, así que los dejé un rato y después bajé para supervisar todo. En ese momento los chavos me invitaron unos tragos y acabé cediendo a la presión; después quisieron jugar “yo nunca he” y como ya andaba medio happy, acepté; la verdad no tomo mucho y se me subió muy rápido. Me fui a sentar un rato a la sala, pero ya estaba mareadísima; sólo recuerdo que entre dos amigos de mi hijo me subieron a mi cuarto. Mientras me subían recuerdo haber sentido cómo me manoseaban las nalgas y las tetas; mi hijo no sé en dónde estaba.
    Me acostaron en mi cama y recuerdo que me empezaron a manosear por todas partes; me sobaban las tetas sobre mi blusa, las nalgas y hasta mi conchita sobre el pantalón.
    - “No mames, está bien buena la mamá de Toño, güey; pinches tetotas”.
    - “Sí, no mames…y está bien peda; y si la encueramos? Ni cuenta se va a dar”.
    - “Y si sube el Toño?”
    - “Ni madres, seguro se van a coger a Melanie”.
    - “Dile a Beto que eche aguas; mta, quiero verla encuerada a la vieja esta”.
    - “Ya le dije. Sí, cabrón, ve qué culote tiene!”
    Entonces sentí cómo me desabotonaban la blusa y la abrían.
    - “Ay, no mames, qué ricas tetas!”
    - “Te imaginas chupárselas?”
    - “Llenarlas de leche, güey!”
    - “Jajajajaja, sí, no mames! Y ha de ser bien puta, verdad?” –me agarró las tetas- “pues le gusta que la manoseen jajajaja”.
    - “Vamos a quitarle el pantalón, güey”.
    Entonces empezaron a bajarme mis leggings.
    - “Uy, mira qué ricos calzoncitos tiene”.
    - “Viste cómo se le marcaba la pucha cuando estaba sentada?”
    - “Sí, no mames, qué rico!”
    - “Nomás a eso bajó hace rato, a calentarnos para que nos la cogiéramos”.
    - “Jajaja sí, como no tiene con quién, anda urgida, la muy puta”.
    La verdad me calentó mucho escuchar cómo dos jovencitos de 18 años hablaban de mi, cómo tenían ganas de cogerme, cómo abusaban de la mamá de su amigo borracha. Entonces me quitaron mis leggings, dejándome en calzones, mi blusa y mi brassiere. Ya me estaba mojando, y si lo notaban?
    - “Puta madre, está bien rica! Le voy a tomar fotos y video, cabrón”.
    - “A güevo, yo también!”
    - “Mira qué rica boquita tiene…ha de mamarla bien rico”.
    - “Qué ganas de cogérmela, cabrón!”
    - “Y si nos la chingamos?”
    - “Así, de güevos?”
    - “Está bien peda, güey…y seguro es re puta, si se despierta no va a decir nada; estas pinches vieja cuarentonas son bien cogelonas”.
    - “Neta?”
    - “Sí, güey…le voy a bajar los calzones para que veas”.
    Se acostó detrás de mi, con mis nalgas frente a su cara, y empezó a bajarme mi calzoncito; yo me moví discretamente para facilitarle las cosas.
    - (Olió mis calzones) “Mmm huele bien rico…y están mojados, cabrón jajaja” –le susurró lo demás- “esta vieja anda peda y caliente…tiene la pucha bien mojada…quiere que nos la cojamos”.
    - “Sí, güey?”
    - “A güevo! Quiere que le demos verga…y yo ese culo no lo perdono”.
    - “Chingue su madre, vamos a darle verga a la mamá del Toño…por puta”.
    Se desvistieron ambos, el primero en hacerlo se acostó detrás de mi y de cucharita me embarró su dura verga en mis nalgas como si me estuviera cogiendo; yo estaba excitadísima!! Quería que me la metiera ya!!
    - No mames, qué ricas nalgas! Jajaja mira cómo se mueve!
    - Qué haces? No…Toño…
    - Toño está cogiéndose a su vieja…nosotros te vamos a dar verga.
    - Qué? No…quién? Qué pasa?
    - Bien que quieres –en ese momento me penetró-
    - Ay! No…qué haces? Toño…Toño…
    - Ssshhh…-me bombeó bien rico- siente qué rico te la meto, puta –me bajó el brasssiere y me agarró las tetas- estás bien buena, Ingrid.
    - (El otro chico se hincó en la cama frente a mi cara y me puso su verga cerca de mi boquita; me golpeteó las mejillas y la boca con ella) Mámamela…ándale –sin abrir los ojos, la agarré y me la metí en la boca-.
    - Mmmmmmmmmmm…mmmmmmmmmm…mmmmmmmmmmmm…
    - Ay, no mames…pinche vieja qué rico mama la verga! –me agarró la cabeza para cogerme un poco la boquita; estos chavos sí tenían experiencia cogiendo-.
    - No vaya a venir mi hijo…ay, qué rico…
    - No te preocupes, el Toño y Beto se andan dando a Melanie…es bien puta, también esa vieja.
    - Me hacía falta esto…
    - Sigue mamándomela…ay, así, así…
    Así estuvimos unos minutos, pero supongo que les excitó mucho estarse cogiendo a la mamá de su amigo, porque entonces se vinieron; uno me echó su semen en mis tetas y el otro me llenó las nalgas de su lechita caliente; después me las embarró con su verga y me la volvió a meter. Al que se vino en mis tetas le agarré la verga y embarré su semen en mis tetas, después se la mamé. Me puso súper hot que los amigos de mi hijo se aprovecharan de mi peda. Además nunca había cogido con chavos tan jóvenes...fue delicioso. El otro me seguía bombeando.
    - Qué buena estás, qué pinches nalgotas tan ricas tienes...mmmmmm...
    - Esta vieja quiere más...me la sigue mamando -intenté que no perdiera la erección, pero a los pocos minutos ya no la tenía dura, entonces el que me bombeaba dijo "Quiero que me la mame", entonces quitó al otro chico y se paró al pie de la cama, yo me senté en la cama, se la agarré, la olí, la lamí un poco y después empecé a mamársela. Oí que el otro chico salió del cuarto, yo seguí mamando y el chico me cogía la boca; yo le agarraba los güevos y se la mamaba. Recuperó rápido la erección, entonces me acostó en la cama y me la metió de una embestida. Estuvo dándome unos minutos mientras me decía que le encantaba cómo rebotaban mis tetas. Finalmente cuando se iba a venir hizo que me hincara y se la mamara, entonces se vino en mi boquita y me escurrieron sus mecos por mi carita.
    No fue la última vez que me cogió.
    6 min
  • Te relajo y duermo con mi voz.
    Como hice con mi anterior obra, aquí les presento a todos ustedes mis amigos y lectores esta segunda obra que empieza hoy a caminar por los senderos de las editoriales, buscando su pareja ideal.
    Los que me suelen leer, saben que en las semanas precedentes he publicado los 21 relatos que la componen uno a uno.
    Unos han gustado más y han tenido comentarios mejores y otros menos. La vida es así. Creo que un escritor humilde ha de ser congruente con los comentarios de sus lectores.
    Para los que prefieran leer todos los relatos juntos aquí, les confesaré que hay unas pequeñísimas variaciones, apenas una docena y media de párrafos nuevos, de contenido sexual obviamente la mayoría, fruto de los consejos de algunos de mis lectores, que me aconsejan pequeños detalles que siempre tengo en cuenta.
    Antes de proceder a compartir esta segunda obra erótica con ustedes en esta página tan especial de “todorelatos”, no puedo dejar de agradecer a todos su apoyo.
    Un abrazo fraternal, emocionado y agradecido.
    Si alguien la quiere en PDF, para conservarla y/o leerla más cómodamente, pueden solicitármela por correo electrónico como siempre.
    Sin más preámbulos, aquí les dejo la obra, empezando por su correspondiente prologo y agradecimientos, que espero no les canse mucho.
    PROLOGO:
    No se confundan, amigos lectores, ni todos los relatos son muy calientes, algunos lo son menos, eso creo, ni terminarán ustedes durmiendo mejor al leerlos, salvo que sus manos, dedos o sus parejas, dispongan otra cosa para resolver su eventual desvelo.
    Después de esta pequeña broma que me he permitido hacerles, he de decirles que, a lo único que aspira el autor es, humildemente, a que ustedes, mis queridos lectores, disfruten de una lectura agradable, de tal manera que sus mentes, al leer los relatos siguientes, dejen los habituales problemas personales, sociales, laborales y de todo tipo, que todos y cada uno de nosotros, llevamos en nuestras mentes a modo de mochila, con un sobrepeso excesivo que, sin duda, podría acabar empeorando nuestra salud más tarde o más temprano.
    Quitarse el estrés es la clave de la salud, y este libro de relatos eróticos con un cierto nivel de morbo, según cree el autor, quiere contribuir a ello en la medida de lo posible.
    El conjunto de todos los relatos no tiene el mismo nivel de erotismo, como ya les anticipaba, más bien, algunos son más light que otros, algunos más subiditos de tono o incluso alguno algo pornográfico, aunque siempre intentando tener buen gusto, sin caer en la mediocridad.
    Quienes ya han leído algo de lo poco que he escrito, saben que apenas estoy empezando, que estoy aprendiendo, aspirando, exclusivamente, a ayudar a liberar tensiones, solos o en compañía, o en el mejor de los casos, a unir a parejas o incluso tríos de personas en su relación sentimental o amorosa. Incluso relaciones de poliamor, como en uno de los relatos. Cada cual es libre de optar por lo que más le guste, siempre que no haga daño a nadie de manera intencionada.
    Esta serie de relatos la comencé hace ahora veinte años, con dos relatos que he tenido que adaptar a mi pensamiento actual. El exceso de trabajo por entonces se interponía entre los relatos y mi creatividad, y al no darme cuenta de ello lo pagué, obviamente, con una enfermedad crónica. Hace ocho años, en plena crisis económica, el trabajo cedió, el amor llamó a mi puerta, empecé a cuidarme y escribí el tercer relato inspirado en un hecho real. Aquíqueda presentado el primero. Desde entonces, los relatos se fueron sucediendo poco a poco gracias a la tranquilidad, la reflexión, la creciente creatividad y a la colaboración de amigos y simpatizantes que me alentaban, y en no pocos casos, me proponían ideas.
    Desde 2013 no he parado de escribir relatos, en la actualidad tengo centenares esperando la crítica de todos ustedes, los lectores. Los iré publicando empezando conuna serie de veintiún relatos, que empieza en este ilusionante 2021. Ya saben, la manía de los números para los que me conocen por mi primer, único y último libro hasta la fecha, de título, “Memorias de un depravado (I)”, ISBN: 978-84-18553-53-0, que la editorial LIBROS INDIE, tuvo la amabilidad de publicarme a finales del pasado año, y que llegaba a mis manos, precisamente, el día de San Silvestre.
    Hablemos de morbo, dado que es a priori el eje principal del pensamiento creativo del autor.
    El morbo es difícil de explicar. En el título, que he tardado incluso más tiempo en redactar que muchos de mis relatos, no está incluida la palabra morbo, pero piensen que es así.
    Quiero pedirles un favor...
    Piensen en esa palabra, en este instante, y defínanla mentalmente con palabras o imágenes concretas... Es difícil, aunque no imposible. ¿Verdad?
    El morbo es algo que llena e inflama nuestra mente, esa CPU tan particular de cada uno y tan importante. Al fin y al cabo, es el órgano sexual por excelencia, según los expertos.
    Para enfatizar…, las, seguramente, pocas habilidades de este humilde autor, además de visualizar a priori las escenas, se ha ayudado de los recursos lingüísticos o literarios más habituales, para intentar ayudar a recrear algunas escenas de sexo en cada una de las mentes de los lectores, y así intentar generar más morbo mental. Quiero reseñárselo para que ustedes jueguen a encontrarlos como un entretenimiento adicional más en la obra.
    Hablemos ahora de hipersexualidad..., ya que este relato tiene contenido para adultos exclusivamente, en ocasiones de alta intensidad. Un término sexual moderno, que puede definirse como el aumento repentino o la frecuencia extrema en la libido, o en cualquier actividad sexual. Este aumento, en ocasiones, puede serlo a consecuencia de medicamentos, drogas, o incluso a problemas de salud tales como el trastorno bipolar, entre otros. Asociamos la hipersexualidad a la adicción, aunque sexólogos de reconocido prestigio, la asocian a comportamientos obsesivos y/o compulsivos. Nutricionistas destacados, están intentando ahondar en deficiencias nutricionales, durante la generación de nuestros sistemas hormonales en nuestra etapa fetal, para justificar incremento de situaciones hipersexuales en la adolescencia y la juventud. En todo caso, se están sustituyendo por este concepto nuevo, aquellos antiguos conceptos de ninfomanía o furor uterino en las mujeres, o satiriasis en los hombres, a los que se les tachaba de sátiros, si su conducta sexual era desproporcionada o fuera de lo normal de los cánones sociales de antaño. Este autor quiere asociar la hipersexualidad, simplemente, a la consecución puntual, gracias a la lectura de estos relatos eróticos, de un estado físico gratificante, y a la consecución de uno o más orgasmos a solas o en compañía. Ya me dirán todos ustedes, en qué queda la cosa...
    Hablemos, por último, de José Miguel.
    Además de la ingente imaginación del autor, y de propuestas de amigos y conocidos, a estos relatos también ha contribuido en gran medida, mi nuevo amigo y gran confidente, José Miguel, el protagonista de “Memorias de un depravado (I)”, con el que sigo trabajando, actual y permanentemente, para seguir redactando sus memorias, y estos relatos, que año tras año, iremos publicando con la ayuda de aquellas editoriales que confíen o sigan confiando en nuestros proyectos.
    José Miguel, ha sido fundamental en mi reciente deseo de ser escritor de relatos y novelas eróticas. En su honor, y a modo de regalo de bodas, ante su reciente y novísimo matrimonio con su sexta esposa, Verónica..., ambos nombres formarán parte de la obra. Una pareja de nombres recurrente, que saldrán siempre en todos los relatos, aunque no siempre como protagonistas, siendo siempre, eso sí, una auténtica e insustituible seña de identidad de la obra.
    Desea el autor que esa sea la “identificación” de esta creación y sus posibles secuelas, si los lectores así lo desean.
    Por favor, José Miguel, no vuelvas a casarte o en su defecto habrás de casarte con una nueva Verónica, porque no puedo cambiar de nombres para el futuro... No creo que llegues al récord mundial de matrimonios de Linda Wolfe, que ha entrado en el Libro Guinness de los récords al haberse casado en 23 ocasiones..., disfruta de tu nueva esposa por siempre, por favor..., me parece la mujer más bella del mundo, a excepción de mi propia esposa.
    No todos los relatos son producto de fantasías, algunos tienen, creo que una gran parte de ellos, su poso de realidad, a veces más, y a veces menos.
    Este libro de relatos cortos, aunque hay alguno no tan corto, lo ha escrito este autor, que desea ser su amigo para siempre..., para que puedan ustedes leerlos en pareja, si lo desean, pero siempre deseando que los disfruten, como ya les anticipaba al principio de este prólogo, que no quiero eternizar.
    Si por casualidad, querido lector, aún no tiene pareja, también podrá disfrutarlos, y será una maravillosa oportunidad en el futuro, releerlos con él o con ella.
    Si acaso aún no ha entrado ese ser maravilloso en su vida, no se preocupe, que llegará cuando menos lo espere. Abra su mente y su corazón de par en par, y descubrirá el efecto solidario de darlo todo sin exigir nada. Eso es..., el amor, en términos absolutos.
    El autor en los relatos, ha intentado, a veces sin conseguirlo, que no hubiese resquicio, para nada pornográfico, aunque sin poder conseguirlo en su totalidad. En todo caso, solo aspiraba a poder crear un clima, en ocasiones, de un erotismo sensual con cierta clase, que a veces subía de tono. Perdón.
    Como comprobarán hay de todo en los relatos, desde misterio, hasta parodia, pasando por thrillers o como diríamos en España, suspense, aunque también hay romanticismo…, e incluso un posible caso de abducción extraterrestre a priori.
    Unas historias son más sentimentales, mientras que alguna tiene un toque tierno. Los relatos me salen como me salen, soy simplemente, el resultado final de ese instrumento, una mente creativa, a veces, algo irreflexiva.
    Uno de los hilos conductores de los relatos, como ya les adelantaba unos párrafos arriba, es siempre la presencia de dos recurrentes nombres, como son: José Miguel y Verónica. Ya les he explicado su justificación y quiero explicarles algo más al respecto. A veces, tienen una relación sentimental, otras veces, se conocen en el transcurso de la ficción, mientras que en otros casos, son simples profesionales que coinciden en la trama o en su resolución. En algunos de los relatos asumen excepcionalmente el papel de protagonistas o coprotagonistas. Es una licencia literaria del autor, que tiene como justificación algo tan simple y banal como tener una seña de identidad única y personal, algo que pueda hacerle especial, pero sin ningún tipo de motivación adicional. No se confundan, cada José Miguel, o cada Verónica, son diferentes en cada una de las historias que de inmediato empiezo a compartirles.
    En cuanto a la calidad creativa de los diferentes relatos, a juicio del autor, cree humildemente que hay de todo como en botica. Este autor cree que algunos pueden pasar por excelentes, mientras otros no conseguirían un aprobado raspado ante el más comprensivo, bondadoso y empático de los lectores, pero para un autor sus creaciones son como unos hijos. ¿Lo entienden? Si uno de nuestros hijos nace imperfecto de nacimiento, trata de ayudarlo a curarse indefinidamente. A veces, lo cura del todo, y otras muchas veces, solo consigue que viva con mediocridad sin la vistosidad de sus hermanos, pero el amor es el mismo hacia todos ellos, y jamás sacrificaría a uno de sus vástagos.
    No puede dejar el autor de referirse a un relato que trata sobre una persona con discapacidad psíquica, el último. No ha querido elevarlo a comedia, sino a tierno hiperrealismo, y siempre dentro de la naturaleza imperfecta del ser humano, con el deseo de vivir plenamente, a pesar de su falta de sentido común en millones de ocasiones, cuando se cruza con esos seres maravillosos. El autor es respetuoso, absolutamente respetuoso y comprensivo con esas excepcionales personas tan especiales en su vida diaria. No prejuzguen nada, por favor.
    Todos los relatos tienen en mayor o menor medida un poso de veracidad, como les adelantaba al principio, que a veces es tan insignificante, que no tiene que ver nada el hecho que lo impulsó a nacer con el resultado final, que solo lo ha sido a consecuencia de la creatividad calenturienta del autor.
    De momento, espero que disfruten de estos primeros veintiún relatos, que tengo el honor y el placer de presentarles en este libro… Gracias, por la paciencia de aguantar este extenso prólogo.
    PEPOTECR.
    AGRADECIMIENTOS:
    En esto de los agradecimientos no soy tan creativo, generalmente.
    Deseo dar las gracias a quienes, habiendo leído los relatos, me han animado a seguir escribiendo muchos más.
    A todos mis seres queridos que aún están vivos va dedicado este libro. De momento en ese orden de proximidad… Ella, ellos..., también a ella en ultramar...
    Os quiero con cierta sensación agridulce a alguno de vosotros, al menos a mis hijos..., pero sin ningún género de dudas, haría de todo por vosotros tres, que inevitablemente, sois sangre de mi sangre.
    A Evelin y Josué, (nombres ficticios), “la solidaria” y “el madrugador”, básicos componentes del grupo gastronómico dominical, os doy las gracias por vuestro apoyo al ser los primeros arriesgados lectores y por ello quedáis indefinidamente seleccionados para ello.
    A todos mis lectores pasados, presentes y futuros de todorelatos.
    Obviamente, a mis padres, que ya no están aquí, los llevo dentro de mi corazón permanentemente.
    Gracias a todos ellos.
    ÍNDICE DE LOS RELATOS:
    - 01/21. POR FIN DE VACACIONES…
    - 02/21. NOS VAMOS DE BODA ESTE FIN DE SEMANA…
    - 03/21. ¿LEAN QUITAO LLA ESO A LA TANIA?...
    - 04/21. EL MANUAL…
    - 05/21. CARA DE CIRCUNSTANCIAS…
    - 06/21. VIK, NUESTRO GRAN AMIGO…
    - 07/21. EL ABUELO PACO…
    - 08/21. RAQUEL, MI “SOBRINA”…
    - 09/21. LA INVIDENTE...
    - 10/21. GREG, MI FIEL AMANTE…
    - 11/21. UN CUARTO MUY OSCURO…
    - 12/21. EL SALÓN DE BELLEZA…
    - 13/21. NUESTRA PRIMERA VEZ...
    - 14/21. OFREZCO A MI MADURITA...
    - 15/21. JUNTOS PARA SIEMPRE…
    - 16/21. OTRO AGUJERITO…
    - 17/21. EL SUEÑO MÁS ERÓTICO…
    - 18/21. RESPLANDECIENTE Y MORTAL PRIMAVERA...
    - 19/21. LA ABOGADA...
    - 20/21. UN ESCORT MUY ESPECIALIZADO...
    - 21/21. COSITA Y COSOTA...
    01/ 21. POR FIN DE VACACIONES…
    José Antonio y María Isabel, eran una pareja típica de funcionarios que iban ese verano a tomarse sus primeras vacaciones sin hijos.
    Estaban excepcionalmente nerviosos y excitados por ese viaje.
    Estaban ilusionados desde hace semanas por redescubrir el amor, y la pasión de antaño en un periodo de dos semanas en la playa para ellos solos.
    Habían hecho cientos de planes, algunos de ellos, dignos de unos adolescentes recientemente enamorados.
    Para no coincidir con muchos otros desplazamientos, habían programado sus vacaciones, no de quincenas naturales, sino en la segunda y tercera semana de septiembre de aquel año.
    Así evitarían las aglomeraciones de gente y coches, tanto en carreteras como en los accesos las playas, que en julio, agosto e incluso en la primera semana de septiembre, están atestadas de cientos de coches, además de miles de sombrillas con niños y más niños por todos sitios.
    Habían elegido ese mes por el mismo motivo, para poder pasar unas vacaciones mucho más tranquilas, y a poder ser, las más románticas de toda su vida.
    - ¿Isa, lo tienes todo preparado?
    Le había preguntado él, un par de días antes.
    - Sí, mi amor lo tengo todo preparado y alguna sorpresita más para mi rey.
    Él sonrió tierna y enamoradamente.
    - ¿Qué sorpresa? ¿Cuéntame?
    - La descubrirás la primera noche de vacaciones.
    Lo tenía desde hace días babeando de ilusión, deseo, y de tantas cosas más…
    Todo llega y todo pasa…, aunque la canción de Serrat decía exactamente…, “Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo camino, caminos sobre el mar”.
    Ellos, en apenas unos días, estarían disfrutando solos en una zona maravillosa, casi al mismo lado del mar Mediterráneo.
    Por fin, el ansiado día había llegado.
    José Antonio conducía por la carretera y recordaba esa conversación unos días antes de salir de viaje.
    Estaba emocionado y tremendamente ilusionado.
    Siguió pensando en algo más mientras conducía hacia su destino. Como saben todos ustedes, la mente se acelera y se escapa sin freno en ocasiones.
    Sin dudarlo, su esposa a la que él llamaba cariñosamente Isa, como han podido ustedes ya leer, había cambiado en los últimos meses, la veía más guapa, más romántica, más simpática, más seductora…, joder..., incluso más alta y más joven, había pensado hace unas semanas.
    Llevaba días totalmente excitado, no solo en el sentido sexual, que también, sino en un sentido general, con la idea de esa primera noche de vacaciones, en la cual, Isa, le daría su sorpresa.
    Tampoco era por el hecho de recibir la sorpresa en sí, lo era por un numeroso conjunto de razones diversas.
    La sorpresa sería esa misma noche, apenas dentro de unas pocas horas.
    Se habían levantado pronto aquella mañana del ocho de septiembre.
    Habían estado un poco inquietos ambos durante toda la noche, habían hecho el amor, suave y románticamente al amanecer.
    Se habían besado con ternura, disfrutando ambos de unos besos cálidos y apasionados, pero sin prisa.
    Habían hecho el amor con delicadeza, con pasión, pero sin desenfreno, con un maravilloso sexo, pero sin burda sexualidad animal.
    Habían practicado un sexo superior. Ambos habían acordado por unanimidad que había sido el mejor de sus vidas.
    Sus cuerpos habían estado unidos íntimamente, pero disfrutando del momento glorioso de sentirse amados recíprocamente el uno por el otro, sin buscar el orgasmo del otro.
    Habían llegado ambos orgasmos sin buscarlos, sus cuerpos habían conjuntado emocional y físicamente.
    Sus feromonas estaban estos días compatibles al ciento diez por ciento. Ambos se sentían abrasadores, cual fuego que quema sin dañar, un fuego adictivo a todas horas, un fuego deseoso y siempre ardiente.
    Las caricias orales en sus sexos habían salido armoniosamente morbosas sin buscarlo. La excitación había sido de primer orden, y los orgasmos únicos y decididamente increíbles.
    Isa jamás había disfrutado tanto del sabor del semen de su marido. Por su parte él, jamás había sentido esas sensaciones al lamer todo su cuerpo, su sexo en su conjunto e incluso su ano, con aquel sabor tan especial.
    Durante dos horas se amaron y alcanzaron sendos orgasmos al unísono. Extasiados, se quedaron unos segundos dormidos, unidos en aquella posición tan complaciente.
    Eso sí que es amor simbiótico. (Ambos, lo pensaban, sin decirlo).
    Se habían amado física y emocionalmente como nunca lo habían hecho en el pasado reciente, incluso como jamás en su vida.
    Ambos se reconocían ilusionados a pesar de los malos momentos pasados en la primavera pasada.
    Empezaban sus vacaciones, por fin solos.
    Estaban realmente pletóricos.
    (¿Se lo pueden imaginar, todos ustedes? Esa sensación que ellos acababan de sentir juntos, después de hacer el amor, es la que todos hemos buscado alguna vez en nuestras vidas, ese verdadero y único amor. ¿No lo creen así?).
    Sigamos…
    José Antonio recordaba con semblante triste mientras conducía aquellas semanas del pasado mes de abril, cuando una llamada le alertó de que algo no iba bien.
    Isa, al lado del conductor y escuchando música, se dio cuenta al instante del cambio en su semblante, le preguntó:
    - José… ¿Qué te pasa?
    Como había prometido en las sesiones de terapia de pareja, en más de una ocasión, no le mentiría nunca más, ni en las cosas más insignificantes, y le contestó:
    - Pensaba en aquellos días, en aquella llamada de José Miguel aquella noche. Por cierto, ¿cómo estará?
    - Mi amor, tu sabes lo que pasó, fue una chiquillada. Yo siempre he estado enamorada de ti, incluso desde antes de conocerte.
    - Lo sé.
    Mientras esbozaba una leve sonrisa, aunque algo agridulce, María Isabel recordó aquellos bellísimos momentos en que José Miguel le había declarado su amor eterno.
    Era un hombre muy especial, la hizo sentir como una chiquilla, incluso le dio un beso maravilloso, pero su corazón era enteramente de su marido.
    María Isabel puso su mano en el muslo de José Antonio, y éste al instante se sobrecogió, y la carne de todo su cuerpo se le enervó, al mismo tiempo que todo su vello corporal se le erizaba.
    Llevaba unos meses sintiendo cosas que no había sentido jamás.
    - ¿Te acuerdas de Verónica?
    - Por supuesto…, qué bien hizo su trabajo, sobre todo contigo, José.
    (Ella simplemente le llamaba José. Solo cuando estaba seria o enfadada le llamaba José Antonio).
    - Verónica me hizo redescubrir de nuevo el amor que siempre había sentido por ti, que estaba dentro de mí, y que por la monotonía que todos los matrimonios pasan, al dejar de comunicarse eficazmente puede olvidarse, y en ocasiones, hasta perderse.
    - Como decía Verónica: “Cuantas parejas se separan, sin saber que siguen en el fondo enamoradas...”
    - Es verdad mi amor, cuánto bien hizo por nosotros…, Vero.
    - Le gustaba que la llamasen Vero…. ¿te acuerdas José?
    - Sí, claro que me acuerdo. Jamás la olvidaré.
    - Jamás la olvidaremos… ¿verdad?
    - ¿Te acuerdas de los ejercicios prácticos que nos hacía hacer, juntos y por separado?
    - Claro que sí, fueron muy interesantes y altamente efectivos. Algunos muy graciosos y tremendamente divertidos.
    - Gracias a ella seguimos juntos y felices.
    - Lo sé mi amor, y gracias a Vero vamos a pasar nuestras primeras vacaciones a solas y enamorados perdidamente.
    - Así es.
    Sus miradas lo decían todo. Todo era amor en aquellos dos cuerpos, sus mentes y sus corazones.
    Faltaban apenas unos kilómetros para llegar a su destino.
    El viaje había sido muy tranquilo.
    Muchos kilómetros, pero con muchas paradas, oyendo y escuchando música que Isa había grabado de los grupos que le gustaban, sobre todo de los 70 y de los 80, de esa música que siempre había escuchado en su niñez y a sus hermanos mayores, especialmente de aquel que ya le faltaba, lamentablemente.
    Habían parado muchas veces, habían hecho cientos de fotos, incluso habían improvisado unos pasos de baile en aquella pinada, y se habían dado un abrazo y un beso, como si fuesen unos jóvenes enamorados perdida y definitivamente.
    Por fin, llegaban a la enorme urbanización.
    Calles idénticas, con casas todas pintadas iguales, prácticamente iguales todas ellas, salvo el pequeño número que las diferenciaba.
    Esas ingentes urbanizaciones que se llenan de extranjeros, a veces puede resultar frustrante, verlas todas iguales, como sin alma.
    Según iban entrando José Antonio y María Isabel, habían comentado que debería de haber miles, decenas de miles de casas, incluso habían bromeado con la posibilidad de que algún “guiri” se hubiese confundido en más de una ocasión de casa con una pinta de cerveza de más, sorprendiendo a otra familia con su presencia en la casa o incluso en el dormitorio, si tuviesen la puerta de la casa abierta.
    El propietario ya les había advertido que era un “poco difícil” llegar, pero con las explicaciones que les había facilitado, llegarían sin problemas.
    Eso, pensaban ambos, inocentemente, en aquel momento.
    Alguien le había recomendado este apartamento por su tranquilidad y su buen precio. No lo recordaban en ese momento.
    El propietario era un poco raro, pero fue muy simpático y amable, anotando y anotando los detalles, primera rotonda, segunda rotonda, tercera rotonda… Infinitas rotondas, izquierda, derecha, izquierda…
    Siguiendo los tres folios de instrucciones, pues en el GPS no habían encontrado la dirección de la calle, José Antonio y María Isabel consiguieron llegar, eso sí, después de más de una hora y media atravesando plazas, calles y rotondas de una enorme y poco luminosa urbanización, cuyo nombre y leyenda, les había causado mucha gracia cuando la vieron al llegar:
    “Urbanización Monte Perdido, donde puede perderse en sus vacaciones, o sus sueños pueden hacerse realidad”.
    Aun no anochecía, cuando las últimas bolsas de viaje entraron en el apartamento. Estaba muy bien decorado y tenía algo mágico. Se sintieron felices y contentos desde el primer instante en el que habían abierto la puerta.
    Detalles y detalles en el apartamento…, cuadros, espejos, plantas, verdaderamente era un apartamento idóneo para unas vacaciones románticas.
    El teléfono móvil de José Antonio sonó.
    - Juan…, hola… ¿dónde estáis?
    Juan era un amigo de la infancia de José Antonio, con el que hace unos días, por casualidad, se había reencontrado.
    Lo había saludado efusivamente, y por esas circunstancias del destino, después de una breve charla, se dieron cuenta, con gran sorpresa, de que iban a veranear en una localidad muy próxima, coincidiendo prácticamente en las mismas fechas, quedando por este motivo en tomar alguna cervecita juntos cuando José Antonio e Isabel, estuviesen instalados.
    - Acabamos de llegar, vamos a ducharnos y salir a cenar por aquí cerca.
    - Estupendo, pues claro que sí…
    - ¿Dónde?
    - Está bien, dentro de 3 horas.
    José Antonio fue a buscar a la ducha a María Isabel, se metió con ella, sonrío y la besó…
    - Mi amor, era Juan, hemos quedado en cenar juntos los cuatro.
    - ¿Dónde?
    - ¿Te acuerdas? cerca de la última localidad donde estaba ese centro comercial tan grande, cerca del casino...
    - Sí.
    - Pues allí, Juan dice que hay un restaurante estupendo.
    - Lo que tú quieras, pero ya te dije que no me gustaba demasiado, era un poco extraño, según me dijiste.
    - Mujer, extraño..., extraño... No tanto.
    - Sí José…, te acuerdas de la cara que puso cuando le dijiste que éramos la única pareja perfecta de este mundo…. (Así me lo dijiste).
    - Ah. Sí. La verdad mi amor es que todo el mundo se extraña de lo unidos que estamos, especialmente en estos últimos meses.
    Realmente, estaban y parecían extraordinariamente unidos estos últimos meses. Siempre de la mano y dándose besos con cualquier excusa y en cualquier lugar.
    - Pero, José, ¿Tú vas a saber salir bien de la urbanización? ¿De noche y con tantas calles y rotondas tan iguales?
    - Pues claro que sí mi amor, siguiendo las instrucciones lo conseguiremos entre los dos. Eres una perfecta “copilota”. Una “copilota” bella, sensual y adorable...
    Isa rió, de una forma tan natural y maravillosa por la broma, que hizo tragar saliva de emoción a su marido.
    Tenían tiempo de sobra.
    Se ducharon, jugaron…
    Se secaron el uno al otro con cariño, con ternura y con un enamoramiento sin igual.
    Fueron al dormitorio e hicieron el amor de una manera sobrecogedoramente única, como si fuese la primera vez, una vez más.
    No fueron conscientes en ese mágico momento, de que sus instintos, pensaban que no se volverían a amar nunca más de aquella manera única e irrepetible.
    Sus cuerpos fundidos en sintonía sexual se amaban irreflexivamente.
    Fue un acto de sexo amoroso y romántico único.
    Sin dejar de besarse, tocarse y gemir reciproca e instintivamente, aquellos orgasmos al unísono salían sin buscarlos, de aquellos cuerpos excitados pero relajados inusualmente.
    Ambos eyaculaban a su manera, pero al mismo tiempo. María Isabel de manera intensa y corta. José Antonio con sus habituales andanadas largas e inmensas. Él la sintió en su pubis y en la base de su grueso pene. Ella lo sintió en su agradecida profundidad.
    Después de unos minutos de relax unidos, ambos sentían los sendos fluidos discurrir por su ingles y piernas. No eran habituales de saborearse, pero en esta ocasión, ambos, de manera instintiva, mojaban sus dedos y se daban a probar por última vez sus esencias, mutua, tierna y amorosamente.
    Terminaron ese momento mágico fundidos en un beso y un abrazo íntimo, que incluso les llevó a llorar emocionados.
    José Antonio se había arrepentido de haber quedado con Juan.
    - Teníamos que anular la cita, Isa.
    - Ya que has quedado, vamos. Intentaremos pasarlo lo mejor posible y volvemos rápido aquí. ¿Vale?
    - Sí. Tengo infinitas ganas de dormir abrazado a ti, mi vida.
    - A mí me pasa lo mismo, mi amor.
    Cuando faltaban unos cincuenta minutos para la cita, ambos salieron del apartamento, estaban aseados, perfumados y con ropa nueva, comprada para pasar estos maravillosos días que iban a ser mágicos y únicos.
    La primera calle y la primera rotonda fueron fáciles, aunque las instrucciones ahora parecían más difíciles que cuando llegaron.
    Luego se fue complicando.
    - Gira por la derecha, José.
    - No, mi amor, era por la izquierda.
    Realmente, no se preocuparon hasta que una hora después, sintieron que no sabían dónde estaban.
    Intentaron decenas de veces volver hacia atrás, a coger una referencia concreta, pero misteriosamente cada rotonda, cada plaza y cada calle, parecía cambiar y al mismo tiempo ser iguales a la anteriores.
    - Isa…, estoy absolutamente desorientado.
    - No te preocupes, José.
    - Tenemos que preguntar a alguien.
    - Sí mi amor, preguntemos.
    Dieron decenas de vueltas por las calles, y no encontraron a nadie a quien preguntar, antes, al llegar, había gente paseando a los perros, parejas paseando, pero ahora que necesitaban preguntar a alguien, no había nadie, parecía un misterio, ambos lo pensaban y sin embargo, no lo decían.
    La luz de la luna, antes más luminosa, parecía apagarse poco a poco.
    La sed y el desmayo empezaron a hacer mella en ellos, tres horas después…
    Necesitaban hidratarse, pues habían sudado mucho en aquella noche veraniega.
    Quizás también la tensión...
    La botellita de agua que Isa solía llevar siempre en el bolso estaba agotada.
    Pararon decenas de veces el automóvil y bajando daban vueltas sobre sí mismos, procurando encontrar una sola luz en alguna casa para poder preguntar.
    - Parece una pesadilla José… ¿Es que no vamos a encontrar una sola vivienda habitada en toda la urbanización?
    - Joder…, Isa, no seas negativa…
    - Encima, el móvil sin cobertura…
    - Llama a emergencias.
    - Ya lo he intentado, tampoco puedo…
    Habían parado en aquellas pocas casas que tenían algún punto de luz, o parecían tenerla, como faroles en la entrada o algún punto en el interior, y en ninguna parecía haber nadie. Al menos nadie les había abierto.
    Qué extraño.
    (Ambos pensaban lo mismo, aunque no lo querían decir).
    Sobre las tres de la madrugada creyeron ver una luz luminosa en la lejanía e intentaron acercarse a ella girando, a la derecha primero, y a la izquierda después, según se aproximaban las rotondas y las plazas de la urbanización, pero no lo consiguieron, inexplicablemente.
    José Antonio estaba cada vez más nervioso por la situación tan sórdida que estaban viviendo, y aunque intentaba mostrarse tranquilo ante su esposa, cada vez lo conseguía de peor manera.
    Cuando la luz parecía estar más cerca, en la siguiente rotonda o giro, parecía alejarse.
    De pronto…, el coche se paró.
    El combustible se había agotado, habían sido más de siete horas conduciendo por la urbanización, cansados y exhaustos absolutamente, se rindieron a la evidencia de estar perdidos.
    - No te preocupes amor, cuando amanezca alguien nos encontrará, o con la luz del día podremos encontrar a alguien.
    - Durmamos algo.
    - Vale, mi amor.
    - Sí, mi vida.
    Se habían recostado en los asientos del coche inclinándolos, haciéndolos más confortables, y habían entrelazados sus manos.
    Semidormidos, al cabo de unas horas, una tremenda luz les sorprendió.
    Sobrecogidos, sorprendidos y esperanzados, ambos salieron del coche levantando sus manos y gritando...
    - Hola…
    - Aquí…
    - Ayúdennos…
    - Socorro…
    ...
    José Miguel, el compañero de María Isabel en el trabajo, varios meses después consiguió entrevistarse con Verónica, la terapeuta que había ayudado a José Antonio y a María Isabel.
    - Gracias por recibirme.
    - Me llamo José Miguel, era amigo y compañero de María Isabel.
    - Lo sé todo sobre usted, dijo Verónica.
    - ¿Se sabe algo de ellos?
    - No, la policía estuvo preguntándome durante semanas muchos datos, y a pesar del secreto profesional colaboré con ellos en todo lo que pude.
    - No se supo jamás qué había pasado con ellos, su pista se perdió en el viaje. Ni ellos..., ni el coche. Nada de nada.
    - ¿Y los teléfonos móviles?
    - Ninguna llamada…, desde que salieron de su casa de Madrid.
    - ¿En el hotel?
    - No tenían ninguna reserva, ni habían pagado ninguna cantidad a nadie, según los extractos de su cuenta bancaria.
    - Estoy desesperado, estaba enamorado de ella, perdidamente enamorado de ella.
    - Lo intuyo, José Miguel, pero ella amaba a su marido desde incluso antes de conocerlo…, y él, de ella, eran una pareja perfecta. Estaban predestinados a ser un todo. (Dijo Verónica).
    José Miguel salió del gabinete cabizbajo, con una cara de absoluta tristeza, como hacía mucho que no había visto a nadie, pensó Verónica.
    Aquella psicoterapeuta, vio en él un reflejo de muerte en vida, y un impulso incontrolado la obligó a intentar ayudarlo como fuese.
    - Por favor, José Miguel, llámeme cuantas veces necesite.
    Él no contestó.
    Un instante y breve pensamiento ilusionante pasó por la mente de Verónica.
    Fue a la ventana a verlo de nuevo.
    José Miguel, como un autómata se alejaba calle abajo.
    Quizás pueda volver a enamorarme alguna vez. Pensó fugazmente mientras veía alejarse a José Miguel.
    A Verónica, aquel hombre le había impactado especialmente. José Miguel había amado sin exigencias, había amado sin egoísmo, y quizás podría volver a amar cuando sus heridas cicatrizasen.
    Si, queridos lectores, ya lo intuyen o lo saben a ciencia cierta, muchos meses después, aquella pareja estaría unida, pues estaba predestinada al amor mutuo.
    02/21. NOS VAMOS DE BODA ESTE FIN DE SEMANA...
    En este día tan triste para mí, recuerdo todo lo acontecido en el último mes, de manera permanente y frustrante.
    - Rocío… ¿Quieres ir a Sevilla el mes que viene?
    Rememoró con gran ilusión, cuando Ricardo me dijo que tenía que ir a una boda por compromiso a Sevilla, era de una sobrina segunda por parte de su padre, mi entonces futuro suegro, Ricardo sénior.
    A todas las mujeres nos gusta ir de boda, prepararnos ese vestido especial, ver a la novia tan guapa y disfrutar de amigos y de familiares.
    Y especialmente, al final de la noche, por empatía con los novios, tener una noche loca de sexo y pasión.
    Era un plan ideal. Claro está que le dije que sí.
    Ricardo lo tenía todo organizado, aprovechando la boda pasaríamos unos días de mini vacaciones, pasaríamos por Jaén el viernes a cenar y pasaríamos la velada con unos amigos, el sábado de boda, el domingo de paseo en el parque de María Luisa, y un poco de turismo, y el lunes de vuelta, pasar por Córdoba a saludar a otra pareja de amigos, que nos enseñarían su caravana nueva para nuestras próximas vacaciones en común.
    No habíamos salido mucho desde que nos habíamos prometido.
    Había insistido mucho, pero al final le había dicho que sí.
    Realmente quería casarme con él, estaba loca por él.
    Ricardo estaba completamente feliz desde aquel instante, y no dejaba de decirme lo que me quería en cualquier momento del día o de la noche, me ponía notas por toda la casa, incluso me mandaba mensajes al correo electrónico de vez en cuando, y eso que utilizábamos el mismo portátil en casa.
    ¿Se imaginan?
    Una adoración de hombre, como iba a decirle que no, a un ser tan especial y único.
    Los dos habíamos tenido varias relaciones sentimentales antes de conocernos, pero creo que ambos sabíamos que esta vez era la definitiva.
    Era una intuición muy fuerte y nunca me había fallado.
    Era perfecto para mí.
    Mi familia estaba encantada con él.
    Lo sabíamos todo el uno del otro.
    La sinceridad y la comunicación eran nuestro fuerte.
    Como amante era perfecto.
    Jamás tuve a un hombre así, tierno, romántico y a la vez, sensual, divertido y con ese punto de hombre Martini que me ponía tanto.
    Habíamos hablado mucho de nuestra sexualidad durante estos tres años y cuatro meses de relación.
    Éramos muy activos.
    Puedo decir, sin miedo a equivocarme, que hasta el día de la boda de Sevilla, no habíamos dejado de hacer ni un solo día el amor, incluyendo esos días.
    Me hace mucho bien en esos días. A él le encantaba satisfacerme.
    A veces solo una vez, a veces dos, en ocasiones tres y excepcionalmente, en días morbosos y locos cuatro, o cinco. Incluso dos días lo habíamos hecho hasta en seis ocasiones.
    Le encantaba amarme en cualquier sitio y lugar.
    Me sonrojo de pensar que nuestros familiares supiesen donde hemos hecho a veces el amor, tan cerca de ellos, aprovechando cualquier rincón o momento de excitación.
    Habíamos hablado sobre la bisexualidad, el intercambio de parejas e incluso sobre algunas prácticas sexuales más atrevidas con toques de sadomasoquismo light divertido, en fin, de todo lo relativo al sexo.
    Creo que nuestra sexualidad estaba a salvo de cualquier prueba de fuego. Me era absolutamente fiel y yo a él, incluso con el pensamiento.
    Estoy totalmente segura, incluso ahora que ya no está conmigo.
    Respecto a mí y él lo sabía, se lo había contado todo, solo en una ocasión, en una fiesta loca, una compañera de piso en la universidad, se atrevió a besarme en la boca, intuitivamente le respondí, y durante unos minutos nos besamos apasionadamente los pechos la una a la otra, terminando en una masturbación recíproca.
    Ricardo, por su parte, solo me había contado que de adolescente, se había masturbado recíprocamente con un amigo, pero viendo revistas porno, y en una única ocasión.
    Me lo creo absolutamente.
    Ricardo jamás había mostrado ni tan siquiera una leve inclinación hacia un hombre, incluso ni fantaseando mientras hacíamos el amor.
    Él siempre pensaba en mujeres, le gustaban los desnudos femeninos, y creo que lo que ahora mismo está ocurriendo en ese hotel no es sexo, sino una conversación de amigos, y la aclaración de un malentendido.
    Recuerdo insistentemente en mi cerebro sus palabras:
    - Rocío…, esta noche no iré a casa.
    - Estoy en el hotel de la colina con Manuel.
    - Pero…, Ricardo… ¿qué pasa?… ¿quieres que vaya?
    - Por favor, no vengas, estoy resolviendo algo muy importante.
    - Por favor, te lo ruego, mañana hablamos.
    Su voz grave resuena en mi mente: “Estoy resolviendo algo muy importante”.
    Le conocía a la perfección y si había dicho que no fuese, no debería de ir.
    Estuve mil veces tentada de ir a ese hotel, sabía cuál era, aquella larguísima noche del 20 de julio que pasé en vela, aquella tristísima noche del 20 al 21 de julio.
    Jamás Ricardo había dejado de estar ni una sola noche conmigo desde que vivíamos juntos.
    Esa sería la primera y la única.
    - Pero..., ¿por qué?
    - ¿Qué ha pasado?
    - ¿Qué he hecho mal?
    - ¿Qué hicimos mal aquella noche?
    - Seguro que algo hice mal, tuve que estar más alerta.
    Rocío, se preguntaba en voz alta decenas de preguntas, y se hacía otros tantos reproches.
    Rocío volvió a recordar todo lo vivido aquel fin de semana largo de viernes a lunes, sobre todo, la noche del sábado al domingo en aquella maldita boda.
    - Maldita boda. (Dijo en voz alta).
    Todo iba según lo previsto, estábamos contentos, muy contentos, riendo, bromeando sobre la “noche de bodas” que nosotros íbamos a pasar en nuestra habitación del hotel.
    Estábamos ilusionados y felices de estar allí.
    No dejábamos de besarnos y acariciarnos, incluso en algún momento nos tocábamos furtivamente, de esa manera tan erótica y sensual en alguna zona erógena.
    Estábamos tan excitados que parecíamos adolescentes por los rincones. A veces, al tocarle furtivamente el paquete lo notaba caliente, como..., una ardiente brasa de un fuego. Él era mi brasa, yo era su fuego.
    Saludábamos a amigos y familiares.
    Nos habían comentado que los novios habían seleccionado las posiciones de los comensales una a una, queriendo que todo el mundo confraternizase con otras personas por su forma de ser, posición, lejanía, trabajo, edad o alguna otra razón, de tal modo que, cada invitado por parte de la novia, pudiera estar a gusto con otro invitado por parte del novio.
    - Maldita manera de hacer las cosas… (Volvió a decir en voz alta).
    Cuando vimos a la pareja que compartiría nuestra mesa, realmente nos alegramos, eran de nuestra edad, parecían muy simpáticos y realmente nos cayeron bien desde el primer segundo.
    Se llamaban Manuel y Esmeralda.
    Él era jefe del departamento comercial de una gran empresa y ella profesora de inglés.
    Vivíamos en la misma ciudad y no nos habíamos visto nunca, ni tan siquiera los conocíamos de vista.
    Aunque nuestra ciudad es bastante grande, la quinta del país, podíamos habernos conocido por casualidad…
    - Maldita coincidencia…, vivir en la misma ciudad. (Dijo nuevamente en voz alta).
    La velada transcurrió de verdad, maravillosamente, la comida era excelente, la bebida exquisita, y la conversación amena y cordial.
    En los postres éramos como amigos de toda la vida.
    Quizás por la bebida, quizás por el calor de la noche, quizás por la sensualidad que siempre inspira Sevilla en una noche de Julio, no sé por qué razón empezamos a hablar de sexo, de fantasías, de morbo, de una noche loca de sexo compartido…
    - Maldito sexo compartido… (Gritó agriamente).
    Fue Esmeralda la culpable.
    Sí, fue ella quien dio el pie a lo que empezó a fraguarse después de los postres, mientras nos miraba a ambos a los ojos, con una mirada tan sensual y lujuriosa, que por un momento creí que nos intentaba desnudar a ambos, cuando comentó:
    - Qué os parecería hacer el amor esta noche, juntos en la misma habitación los cuatro, cada uno con su pareja…. ¿Sería excitante…, no?
    Creo que los tres nos quedamos sorprendidos al principio, pero que a ninguno de los tres nos sorprendió realmente, en el fondo los cuatro queríamos haber hecho realidad esa fantasía alguna vez.
    12 min
  • Mi esposo presencio como otro hombre me lo hacia.
    Hola a todos, la historia q les contaré es Real, ocurrio hace un par de meses cuando la calentura, el morbo y la curiosidad pudieron conmigo.
    He leído algunas historias de sexo y eso me inspiro a redactar mi historia.
    Soy de Venezuela, del estado Mérida.
    Me llamo Aleska, tengo 27 años, delgada, soy de piel blanca, cabello y ojos castaños, labios rosados y provocativos, mido 162cm. Tengo senos de tamaño medianos y un trasero provocativo, me gusta mantener bien rasurada mi Vagina la cual a decir verdad la tengo grande, ya saben lo q dicen de las flacas.
    Mi esposo se llama DANIELtiene 29 años, es un excelente esposo, muy trabajador, pasa el mayor tiempo fuera de casa, pero aún así siempre lo he respetado y nunca le he Sido infiel, aunq más de un hombre a querido acostarse conmigo. Mi Esposo A Sido el único hombre con quién he tenido relaciones ya q desde los 15 años estoy con el, siempre quiere sexo, tiene un pene de 16 cm q me a complacido muy bien.
    En el sexo nos la hemos llevado muy bien, a mi me encanta el baile y x eso se moverme muy bien, hemos hecho d todo en la cama, aunq el sexo Anal no me gusta mucho pues dejo q mi esposo disfrute con mi culito, a mi me encanta el sexo oral, mi posición favorita es estar sobre el moviendome y llevando el control, me encanta sentir q tengo el control y q le saco su lechita con mis movimientos q lo vuelven loco. además Nos encanta ver videos y películas pornos, esos nos excitada mucho.
    Hace un par de años estábamos besándonos y tocandonos mientras veiamos una nueva película porno cuando en la escena aparecieron 2 hombres y una mujer, los tipos tenían unos penes más grandes y gruesos q el de mi esposo, de unos 20cm. Me llamo la atención la escena xq la chica le hacía sexo oral a los 2 al mismo tiempo, eso comenzó a excitarme y comenze a imaginar q ella era yo quien estaba dándole una mamada a esos 2 hombres, le desabroche el pantalón a mi esposo y comenze hacerle una paja al tiempo q se la chupaba.
    Mi esposo noto lo excitada q estaba y me coloco sobre el asiendo un 69, mi vagina palpitaba y no paraba de mojarme viendo e imaginando la escena, sin pensarlo más me senté solo el pene de mi esposo y x lo mojada q estaba me lo metí completo y mi cuerpo temblaba d lo excitada q estaba, la Chica d la película estaba siendo penetrada x uno d los hombres mientras le hacía sexo oral al otro. Yo no paraba de moverme y quejarme sobre el pene d mi esposo mientras el agarraba mis tetas.
    De pronto mi esposo me pregunta si me gustaría ser yo la chica de la película y si me gustaría tener un guebo más grande dentro de mi, estaba tan excitada q solo le dije q siii q me encantaría q me follaran y me la metieran, eso me hizo sentirme muy cachuda y comencé a sentir una gran calentura y explote en un gran orgasmo al mismo tiempo q mi esposo.
    Ya recostados y más calmados mi esposo me dice.
    DANIEL: Amor estabas muy excitada viendo esa película, me encanto como te movías y como me sacaste la leche.
    YO: pues si amor, sabes q me excito al ver esas películas.
    DANIEL: Creo q estabas tan excitada era de ver a esos 2 hombres con una mujer, ver cómo la penetraban entre los 2.
    YO: Eso también me excito mucho amor.
    DANIEL: Y si te pidiera q hiciéramos un Trío, q me dirías.???
    YO: Estás loco, es en serio lo q me dices.?
    DANIEL: Pues si amor, te pusiste muy cachuda al ver la película y más al decirte que si te gustaría q otro hombre te penetrara, me gustaría q tuviéramos un trío.
    YO: Deja de estar inventando amor, q con tu guebo me conformo y me basta, además no podría estar con otro hombre. Si me excite un poco más pero hasta hay amor.
    DANIEL: Vamos amor compláceme, esa será mi fantasía.
    YO: Hay no, sabes q eso conmigo no va o acaso no me quieres q me pides q me deje coger x otro hombre.
    DANIEL: Claro q te amo. Y no quiero q te molestes, pero prométeme q lo vas a pensar.
    YO: Definitivamente estás loco, pero bueno lo pensaré, aunq sabes q mi respuesta será noo.
    DANIEL: Ok amor eso me basta. Te Amoo.
    Así pasaron los días y cada vez q teníamos sexo mi esposo me decía cosas con respecto a eso, como x ejemplo me decía q me quería ver follando con otro y q imaginará q estaba teniendo sexo con otro hombre. La verdad si me excitaba y tenía hasta 2 orgasmos seguidos de solo imaginarlo. Pero al final siempre le decía q no, que eso no pasaría.
    Un día mientras teníamos sexo me volvió a decir q quería un trío, q lo complaciera.
    YO: Amor tienes tiempo pidiendome un Trío, si te dijera q Si a quien buscarias.???
    DANIEL: Te daría la oportunidad de q elijas tu a la persona para q te sientas más cómoda.
    YO: Sabes q no tengo amistades hombres y a los q tengo sería incapaz de pedirle algo así. Tendrías q buscarlo tuu.
    DANIEL: Bueno amor amigos de confianza y al único q sería capaz d decirle algo asi es a Carlos.
    YO: Carlos es tu amigo desde hace mucho tiempo además q también es mi amigo y su esposa se la lleva muy bien conmigo. No sería capaz amor.
    DANIEL: Tienes razón pero también es con el único q tengo tanta confianza.
    YO: Mejor olvidemos eso y hagamos el amor q ya me hace falta.
    Esa noche tuvimos sexo y hasta le dejé darme x mi culito y q me lo llenará d leche.
    Hace un par de meses un martes nuestro Amigo Carlos llamo a mi esposo y le dijo q si podía ir a pasar el fin de semana en nuestra casa. Mi esposo le dijo q sii q no había problema q ya era hora q se tomarán unas cervezas.
    Al terminar la llamada mi esposo me contó lo q había hablado con su amigo y me dijo q el fin de semana el vendría. No hablamos nada respecto al trío, y para mí era un alivio.
    Los siguientes 3 días los pase un poco nerviosa y excitada xq Carlos vendría y se me venía a la cabeza lo q había hablado con mi esposo.
    El día Sábado al mediodía mi esposo me dice q va ir a buscar a Carlos q ya había llegado al terminal. Al despedirse d mi me dijo "Espero q me Cumplas la Fantasía q tanto te he pedido" y se marchó.
    Me quedé sin palabras y no le respondí nada. La idea de un trío invadía mi mente y mi vagina xq a la vez q me sentía nerviosa también me sentía caliente. Decidí darme un baño y rasurar todo mi cuerpo, deje bien rasurada mi Vagina, y me sentía excitada y nerviosa a la vez.
    Aunq también pensaba que mi esposo era incapaz de decirle algo a Carlos y q todo era una Fantasía de momento.
    Salí del baño y me coloque un bikini blanco bastante chico, unos Jeans ajustados y una franela sin sostén "brassier" la cual dejaba q se me marcarán mis tetas. Me vesti acordé a la tarde.
    A eso de las 7:00pm llame a mi esposo y le pregunté xq no había llegado y me dijo q ya iba camino a casa, q había tardado xq estaba tomándose unas cervezas con Carlos...
    Al poco rato llegaron, como siempre Carlos llegó y me saludo con un beso y un abrazo. No sé xq pero apenas al tocarme mis pezones se pusieron duros y se me notaban bajo la franela. Trate de disimular pero note como Carlos miraba mis pechos mientras mi esposo bajaba los bolsos del carro.
    Les dije q pasarán a comer y ambos lo hicieron, ya estaban un poco tomados y mientras cenabamos y hablabamos de muchas cosas Carlos me dice, "se nota q está pegando el frío para acá, verdad Aleska"
    Me sentí nerviosa, ni siquiera respondí xq sabía q el lo decía era x mis pezones y de repente una calentura invadió mi cuerpo y mis pezones se pusieron mucho más duros. .
    Mi esposo había comprado una botella de Ron "Cacique" y después de la cena comenzaron a beber y yo los acompañe en los tragos. A eso de las 10:00pm les dije q me iría a dormir, ya me sentía un poco ebria.
    Al despedirme de mi esposo este me agarró fuerte el culo y su amigo Carlos solo se reía. No le dije nada a mi esposo pero me sentí una perrita en medio de 2 machos.
    . Me fui a mi habitación y mientras quitaba mi franela senti q mi esposo entro y me agarraba x la espalda y comenzó a besarme el cuello y agarrar mis tetas, le dije q parará xq Carlos estaba en la Sala.
    DANIEL: Y q opinas si invito a Carlos a nuestra habitación y hacemos el amor.
    Me sentía muy excitada y sentía como se mojaba mi vagina, el licor había hecho su efecto en mi.
    YO: No amor ya te dije q noo. Carlos va pensar q soy una perra, es más, ya para xq el está en la sala y nos podría ver.
    Sentí q mi respiración se detuvo al escuchar a Carlos.
    CARLOS: Claro q no pensaría eso de tiii, todo lo contrario me encantaría complacerlos a los 2 en su trío, si ambos lo permiten. Además tienes unas tetas preciosas q me tienen mal desde q llegué.
    Mi esposo comenzó a besarme, no estaba segura de lo q pasaría, pero si sentía como palpitaba mi vagina. De pronto siento las manos de Carlos en mis pezones.
    CARLOS: Desde q Daniel me contó q quería incluirme en un trío he estado excitado y al llegar note como se ponían tús pezones, me encantaría chupartelos.
    Ya excitada y entregada a lo q pasaría voltie y quedé frente a Carlos, quien no dudo en comenzar a chupar mis tetas.
    YO: Aaaay aaaayyy amor ay amor estoy excitada, estoy cachuda.
    DANIEL: T dije q te gustaría amor y aún falta mucho x hacer.
    Estaba muy excitada x la chupada q me daba Carlos en ambas tetas, mientras tanto mi esposo me besaba el cuello mientras a su vez desabrochaba y bajaba mi jeans.
    DANIEL: oye Carlos, no te gustaría darle una mamada en la totona a mi mujer.
    CARLOS: Claro q si, eso me encantaría.
    Yo como una buena perra excitada me acosté en la cama y abrí mis piernas para q Carlos me diera una buena mamada.
    Este sin dudarlo comenzó a chuparme el clítoris mientras metía 2 dedos dentro de mi. Mi esposo se sentó a un lado de mi ofreciendome su pene el cual chupaba con ansias.
    YO: haaayyy q rico aaayyy me vas hacer acabar q rico.
    Masturbaba a mi esposo a la vez q le chupaba su pene. Me sentía una perra, sentía q mi vagina palpitaba pidiendo q la penetraran.
    Carlos pasaba su lengua desde mi culito hasta mi clítoris a la vez q metía 2 dedos dentro de mi. Sentía q iba a explotar y comencé a mover mis caderas hasta q un órgasmo invadió mi cuerpo y acabe en la boca de Carlos.
    CARLOS: Huy q rico perrita, me acabaste en la cara y se ve q estás bien cerradita, al igual q tu culito..
    YO: Eso tienes q averiguarlo tu mismo, ya quiero q me penetres.
    CARLOS: Pues vas a tener q esperarte xq quiero q me lo hagas oral, quiero q me des una mamada.
    Deje de hacerle sexo oral a mi esposo y me senté al borde de la cama. Comencé a desabrochar el pantalón de Carlos, q hasta el momento no había visto su pene. Mi sorpresa fue mucha cuando saque su pene, era muy grande, media unos 22cm muy grueso y venoso, con una gran cabeza Rosada q brillaba x sus fluidos.
    Me quedé sorprendida x el gran pene q tenía frente a mi.
    CARLOS: Vamos perrita dame una mamada y demuestrame q eres capaz de hacer.
    Mire a mi esposo este se paró al lado de Carlos y me dijo, "vamos amor danos una buena mamada a los 2"
    Sin pensarlo más agarre el pene de Carlos y me lo metí a la boca, tenía q abrir al máximo mi boca para q me entrara el guebo de Carlos. Comencé a lamer sus bolas y luego su cabeza. Después me metía el guebo de mi marido q era mucho más pequeño. Así estuve hasta q mi marido no aguanto más y acabó en mi boca y me trague su lechita.
    DANIEL: Anda Carlos quiero ver la cara d mi mujer mientras la penetras.
    Carlos me empujo sobre la cama y cuando trato de metermela, le dije q parará. Lo hale sobre la cama y me subí sobre el. Agarré su pene y con su cabeza frotaba mi Vagina la cuál estaba palpitando y deseando q la penetraran.
    YO: Te daré lo q tanto me has pedido, verás como me folla y penetra otro hombre.
    DANIEL: Eso es lo q quiero amor. Quiero verte gozar y quejarte como una perrita.
    Agarré en pene de Carlos y lo coloque en la entrada de mi Vagina, sentía como su gran cabeza se abría paso y fui sentándome sobre el, sentía como me llenaba, sentía la gran diferencia de tamaño y comencé a quejarme y moverme.
    YO: aaaa aaaa ay q rico, se siente muy grande y grueso. Me encanta aaaa aaayyy
    Así comence a moverme y poco a poco fui metiendo esos 22cm en mi Vagina, me costaba un poco moverme por su gran tamaño y volví a sentir las ganas inmensas d acabar.
    Ay ay voy acabar, se siente muy rico. Aaa aaa siii q riiicooo y no aguante más y tuve un órgasmo como nunca antes lo había sentido. Mis piernas temblan y no podía ni moverme.
    CARLOS: Definitivamente eres un polvo riquísimo, me mojaste todo el guebo y estás muy cerradita, siento mi guebo apretado dentro de ti.
    Carlos comenzó a moverse mientras yo estaba sobre el, sentía q era la mejor follada de mi vida.
    Mire a mi esposo ya con su pene parado y le dije "ven y goza de tu mujer"
    Mi esposo se acomodo detrás de mi y comenzó a metermela x mi culito, sentía q me iba a desmayar pero la excitación fue mayor y comencé a quejarme y a gritar sin importar q los vecinos me oyeran.
    Siii dame duro, dame duro x el culo, quiero q me lo llenes de leche. Estaba más excitada q en toda mi vida y comencé a besar a Carlos mientras ambos me rellenaban ambos huecos.
    Comencé a sentir nuevamente como mi vagina palpitaba anunciando otro orgasmo y fue así como volví a tener un 3er gran orgasmo al mismo tiempo q Carlos llenaba lo más profundo de mi Vagina de Leche.
    Un par de minutos después sentí la lechita de mi esposo dentro de mi culito.
    Un par de minutos después estaba acostada en la cama en medio de mis 2 machos y sentía mi vagina muy mojada y abierta x el gran guebo q acababa de comerme x 1ra vez, sentía como la leche de mis hombres salía d mi vagina y mi culo.
    DANIEL: Amor voy a darme un baño, me encanto lo q hicimos, justo como lo imagine.
    No le respondí nada a mi esposo solo le di un beso y se fue al baño.
    CARLOS: Espero q esto se repita, eres un excelente polvo, me encanto lo cerradita q estás. Ojalá me des tu culito, se ve q lo tienes igual de cerradito a tu Cuquita.
    YO: Pues nunca pensé q disfrutaría tanto de esto pero me han hecho acabar 3 veces algo q nunca había pasado. Y solo había probado el pene de mi esposo, tú eres el 2do hombre q me la mete. Y la tienes muy grande, te doy mi culo y mínimo me desmayas jaja.
    Carlos comenzó a besarme y yo comencé agarrar su pene q ya estaba como un palo. Se subió sobre mi y me la fue metiendo toda, mi vagina ya volvía a estar caliente y deseando q la penetraran. Yo abría mis piernas lo más q podía mientras Carlos me la metía hasta el fondo, sentía q me iba a partir pero no quería q parará sus bolas chocaban con mis nalgas.
    YO: hay q rico Carlos metemela, no pares, hazme acabar. Quiero q me Partas, no quiero q me la saques, dale dale q ricoo aaa.
    Carlos siguió metiendomela hasta q mire a la puerta del baño y mi esposo estaba mirándonos mientras se tocaba su pene, eso me hizo acabar nuevamente, me sentía muy perra.
    Al momento volví a sentir la leche caliente de Carlos dentro de mi.
    Los 3 nos quedamos dormidos hasta el otro día, yo con 4 acabadas y ellos con 2 cada uno.
    El día domingo fue de sexo total. .
    Ya el lunes mi Vagina la tenía inchada de tanto guebo q lleve, especialmente x el guebo de Carlos.
    Ya han pasado 2 meses, no hemos vuelto a ver a nuestro amigo Carlos, y la relación con mi esposo a Sido excelente, siempre q está en casa hacemos el amor.
    6 min
  • Pelirroja Tetona Y Chica Asiática Sexy Tienen Un Increíble Sexo Lésbico De Tijera.
    Mi mundo no la había recibido tan bien como el de ella a mi . Así que cuando les conté que se había ido a Londres a continuar sus estudios la noticia fue tomada con cierta alegría.
    Si bien yo sabía que lo nuestro tenía fecha de caducidad extrañe los domingos envueltas en las sábanas.
    Una de mis amigas puso manos a la obra y orquestó una cita con una compañera de su trabajo. Si bien al comienzo me resistí finalmente terminé accediendo.
    Su nombre era Claudia y era muy bonita. Teníamos las dos 44 años así que nos entendíamos muy bien. La primera cita no pasó nada pero intercambiamos teléfonos para seguir en contacto. Con el transcurso de los días acordamos volver a vernos y pasamos a conocer nuestros cuerpos. El sexo no fue chispeante pero se sintió bien. Supuse que viniendo de una chica de 24 años mi vara quizás estaba demasiada alta, sin embargo la charla era muy placentera. Sin más pasaron como si nada seis meses en que prácticamente nos empezamos a ver dos o tres veces en la semanas con Claudia y si bien no había un título formal a nuestras edades el vínculo era tácito .
    Una tarde en que habíamos ido a casa de una de sus amigas nos abrió la puerta la hija. Para mi sorpresa era Malvina, la amiga de Manuela con quien había tenido sexo en una noche alocada en que nos habíamos enredado entre todas. Ni bien nos vimos supimos quién éramos pero Claudia por supuesto sin saber aquello dijo
    -Hola Malvi .Vinimos a ver a tus papás
    -Pasa Clau , quien es ella ?
    -Cecilia, mi pareja
    Wow pensé ! Nunca nos habíamos presentado así
    -Hola Ceci, te conozco?
    -Mmm no creo. - respondí avergonzada
    -De donde la vas a conocer?
    Claudia sabía que a Malvina le gustaban las mujeres también, me lo había comentado al pasar. Me había dicho que era una chica muy problemática para sus padres y que el hecho de ser lesbiana les había causado siempre muchos disgustos.
    -Ya están por llegar Clau! Les traigo algo ?
    -No corazón. Terminaste la facultad?
    -Estoy por empezar a rotar por las especialidades.
    -Que estudiabas ?
    -Medicina
    -Como vos Ceci
    -Ahhh y vos que hiciste CECI?
    -Endocrinología
    Llegaron sus papas y se retiró. Cenamos los cuatro. Increíble ver cómo los padres por momentos hablaban de ella como si fuera una mala persona por su preferencia sexual, lo hablaban frente a nosotras y Claudia no decía nada en defensa de ella. En cuanto pude traté de irme aludiendo que me sentía indispuesta. Al llegar a casa Claudia me dijo que le había dado mi celular a Malvina porque quería hacerme una pregunta sobre endocrinología. Por dentro me encanto saberlo y esperaba ansiosa que me escriba, pero pasaron unas semanas y nada …. Entonces cuando menos lo sospechaba recibí un mensaje
    M: Manu nunca me dijo que eras médica.
    C: Seguramente tantas cosas no te habrá dicho Manu
    M: Es verdad! La pregunta que me hago es qué haces con la pacata de Claudia?
    C: Paso un tiempo
    M: Yo creo qué está loca
    C: Le pediste mi celular para preguntarme algo de la residencia
    M: No!!!!!!
    C:????
    M: Para vernos. Nos vemos?
    C: Si. Mañana. En mi casa. Te paso ubicación
    M: Terminó la cursada tipo 20 y voy
    No me iba a resistir a ella. Además fue Malvina la que me busco y para el caso la relación con Claudia tampoco me importaba mucho. Tenía planes que ella por supuesto había armado así que le escribí y le dije que tenía que cancelarlos, insistió en venir a casa … pero logre disuadirla.
    Al otro día esperé a Malvina con un jean y una remera de un hombro solo. Preparé unas margaritas y encendí un cigarrillo loco para relajarme. Cuando toco timbre mi corazón estallaba.
    Llevaba un short y una camisa atada que le dejaba ver el vientre.
    -Veo que empezaste sin mi
    Me quito el cigarro dándole una calada y me tiro el humo en la cara
    Tomamos un poco las marca mientras nos mirábamos y hablamos del día . Luego apoye su vaso en la mesa, la agarre de la camisa, le tome la cara y la bese. Sentí que me correspondía. Nuestras lenguas se pusieron en contacto enseguida, intercambiando saliva y saboreando sus labios. Le dije que estaba hermosa, la tome por la cintura y la acomode encima mío. Se sintió muy bien. Seguíamos besándonos, ella me tocaba el cuello y yo le acariciaba el culo . La empecé a mover contra mí con fuerza, nos rozábamos con la ropa y estábamos hechas un fuego, nuestras manos se manoseaban las tetas de la una a la otra. Las respiraciones se agitaban y se agitaban más , de repente todo fue un fuerte placer y casi un aullido. Nos miramos, nos dimos otro beso y ella dijo
    -Había ganas !!!
    La bese de nuevo y le pregunté por qué le había pedido mi teléfono a Claudia
    -Porque cuando te vi me acorde de lo bien que la pasamos cuando estuvimos juntas. Más allá de las cuatro , nosotras dos la pasamos muy bien y eso se sabe y pensé por qué no? Vos por qué me respondiste que si sin ninguna evasiva… Claudia te presento como su pareja
    -Tenes razón en la conexión de esa noche, esa verdad
    -Y Claudia?
    -Claudia no es mi pareja nunca lo había hablado . Salimos pero no hay nada formal … quizás le di señales que estuvieron de más
    -Créeme que aunque no se las hubieras dado ella las hubiera creado. Donde esta el baño?
    Se lo señalé. Y escuché que abría la ducha y me decía sino iba con ella .
    Me metí abajo del agua junto a ella, dejando que el agua moje nuestros cuerpos desnudos. Se dio vuelta, estiró los brazos y me dijo que la bañé con mis mano. Apoye mi cuerpo sobre su espalda y escuché que me decía que quería eso. Tome un poco de jabón y empecé a masajearle las tetas, sentía como su culo se movía contra mí concha, iba bajando mi mano por su vientre hasta llegar a su sexo. Entonces me tomo la mano y me ayudo a hundirme en ella y volvió a estirar las manos. Mis dedos se colaban en su concha mojada y húmeda, movía el culo y yo refregaba mi clitoris contra el. Las dos respirar fuerte y soltábamos algún gemido de placer mientras tanto. El agua nos llenaba la boca y nos salpicaba nuestros cuerpos desnudos. Mis tetas apoyadas en su espalda mojada se ponían más duras a medida que más le metía mis dedos dentro de ella y más fuerte su culo se encontraba con mi clitoris y de nuevo sentí como temblaban sus piernas y como se contraía , le metí mis dedos en su boca para que se saboreara y empecé a moverle el culo más fuerte para poder saciarme yo. Nos sécanos el cuerpo la una a la otra y nos fuimos a la habitación.
    Pensaba o deliraba que era el mejor sexo de mi vida, todo mi cuerpo temblaba de placer y le dije qué me la iba a comer toda.
    Pase mi lengua por todo su cuerpo, estuve saboreandola durante más de una hora. Le recorrí la espalda completa, le mordisquee el cuello, le recorrí el vientre, mi lengua se metió en su sexo y no pudo parar, la degustaba como si fuera una paleta, la ponía más dura y la metía adentro, con mis manos le acariciaba las tetas, sentía que terminaba una y otra vez gemía y me tiraba del pelo pidiéndome más, le bese el culo , se lo chupe todo y le metí un dedo, se la veía muy gozosa, le bese las tetas que eran maravillosas , redondas, rosadas como queriendo sacar leche mientras la masturbaba, me gustaba la sensación de su cuerpo contrayéndose entre mis dedos. Se sentó encima mío y empezó a galoparme, buscando desesperadamente chocar nuestras conchas, sentirlas rozarlas, las de las dos estaban muy dilatadas y los labios enseguida se juntaron. La sensación era mucho más que mágica. Me agarraba de la espalda y con eso se empujaba con mayor fuerza para lograr mayor fricción. Pronto quede totalmente empapada y rendida en la cama sin tener noción de nada. Para mi sorpresa y placer sentí su mano jugando en mi sexo y para terminar de estallarme de placer empezó a juguetear con sus pechos duros ahí mismo. Sentí que me recorría una ola de mayor placer aún. Con el pezon totalmente duro me estimulaba el clitoris y con dos , tres , cuatro dedos se hundía en mi vagina. Tuve un orgasmo múltiple y cuando terminó de darme tanto placer la tome por los brazos la subí hasta mi boca y la besé alocadamente. Estábamos envueltas en un círculo que ninguna de las dos quería cortar .
    Creo que nos dormimos, empapadas de sudor. En la mañana cuando la vi se vestía. Yo yacía en la cama sin ropa. Si Manuela había sido un despertar esto era un renacer y no quería dejarla ir.
    No tenía nada que perder así que le pregunté si con la noche se daba por satisfecha.
    -No Ceci, esto recién empieza pero necesito que lo mantengamos en secreto
    11 min
  • Mi Vecino Me Espía Por Eso Lo Invito A Mi Casa Para Sacarle La Leche.
    Hola
    Me llamo Sara. Soy una chica morena, mido 1m72 y peso 53 kilos. Mi talla de pecho es una 90 y uso una 38 de pantalón. Tengo una larga melena morena y unso ojos marrones. Todo ello, a mis 29 años, me hacen ser una chica....resultona!!!!
    Esta historia comienza poco después de que mi novio y yo nos fuéramos a vivir a nuestro adosado, fuera de la gran ciudad donde antes vivíamos.
    MI novio, Luis, tiene 32 años y es todo cuando una chica puede desear. Es guapo, moreno, atlético, se cuida (se deplia), corre y hace gym. En definitiva, un pedazo de novio!!!!
    En la cama, tanto Luis y yo somos muy morbosos, imaginativos.
    En Octubre del año pasado, nos fuimos a vivir a un adosado con piscina (comunitaria) a las afueras de la ciudad. Hubisemos querido algo más cerca de la ciudad, pero como está la vivienda y con nuestros sueldos, pues, era lo que nos podíamos permitir.
    Estabamos encantados con nuestra casa. Nos encantaba. Y deseando probar la piscinita!!!!
    Nuestros vecinos eran un matrimonio de pasados los 50 años. Con 2 niños. El se llama Jaime y es el coprotagonista de esta historia.
    Jaime tiene 52 años. Es todo lo contrario a Luis. Jaime es bajito (mide casi lo mismo que yo 1m73, en su caso). calvo, con mucho vello corporal (vamos, pelo en el pecho, espalda, hombros) y una ostensible barriga.
    Su mujer, Olga, tiene un par de años menos. Es bajita (no llegará al 1m60, morena, con mucho pecho, ojos marrones y una mala leche...jajajaa).
    Él no trabaja y ella, trabaja de cajera en una conocida cadena de supermercados de mi ciudad.
    No teníamos mucha relación con ellos a excepción de vernos llegar y salir algunas veces, cuando coincidíamos. Cuando coincidíamos alguna vez (en la puerta de la urbanización, en el rellano, etc) Jaime me desnudaba con la mirada. Solo se cortaba cuando estaba Luis. Aunque estuviera su mujer, le daba igual. Me "escaneaba", recreandose en mis pechos, en mi trasero.
    A mi, debo confesar, me excitaba. Y eso, que con el novio que tengo (que haría las delicias de cualquier chica) no me puedeo quejar. Pero es que, esa mirada de...cerdo. De sátiro. Bufff
    Nunca le dije a nada a Luis. Tampoco di pie a Jaime a nada. HAsta que....llegó la pandamia. Y el confinamiento.
    Como muchos de vosotros ya sabréis, en Marzo, nos confinaron en casa. A todos. Bueno, a todos no. Luis, que trabaja como transportista y Olga (mi vecina) que trabaja de cajera eran considerados "trabajadores esenciales" asi que ellos iban a su puesto de trabajo.
    Yo (que trabajo como administrativa en una emprea) me quedé en casa.
    Por las mañanas, aprovechaba para enfundarme las mallas y salir a correr un poco (cuando ya se podía). Eso hacía que me encotrara con Jaime, mi vecinao que salñia temprano a la compra (y al bar..que lo sé yo).
    Cuando yo llegaba...él..me miraba. De esa forma que me excita. Me "hacía un barrido" sin cortarse. Poco a poco, fue animándose y paso de las miradas a los piropos. "Qué guapa estás hoy, Sara", "Qué bien te sientan esa mallas", etc.
    Yo, le sonreía, le daba las gracias por el cumplido y, la verdad, no me daba mucha prisa por enrtrar en casa. La situación, me ponía.
    De hecho, esperaba a que Luis se fuera a trabajar, me duchaba rápidamente, y esperaba, en el rellano a que saliera Luis a comprar para coincidir con él.
    Un día, salí, temprano por la mañana a destender la ropa. Luis, se acababa de marchar. Mi terracita, da pared con pareed, con la de Jaime y Olga. Estaba yo, recogiendo mi ropa, cuando oigo:
    - Jaime: Ese tanga, debe sentarte de miedo, Sandrita
    Al oir su voz, di un respingo. Mi vecino, ese "cerdo", había estado mirando como destendia mi ropa íntima. Y me estaba piropeando. Eso, me comenzaba a excitar.
    - Jaime: Por qué no te lo pones debajo de las mallas, para salir a correr.
    Buffff...yo seguía mirándole, petrifcada, sonriéndole como una "niña tonta". Cuando recobré mi ánimo, no sé muy bien como, le respondí:
    - Yo: ¿Si? ¿Me lo pongo? ¿Me quedará bien?
    Con el tono de voz más sexy que fui capaz de poner. Y debió ser muy sexy, porque me dijo:
    - Jaime: Joder, Sandrita, con ese culazo que tienes!!!!
    A continuación, recuerdo perfectamente, como, llevada por la excitación, me di la vuelta, saqué culete y le dije:
    - Yo: ¿Ah si? ¿este culete?
    Jamás olvidaré (creo) la expresión de su cara. Buffff...como me puso. De repente, me di cuenta que él, apenas llevaba una camiseta sin mangas. Podía ver su cuerpo: Gordo, peludo. Aquel hombre, que en otras situaciones me habría resultado vomitivo, me estaba poniendo. Demasiado. Y más, cuando, a continuación, me dijo:
    - Jaime: Joder!!! Te empotraba ahora mismo, Sandri!!!!
    - Yo: Exagerado. No es para tanto
    - Jaime: El mejor culo de la urbanización. Que coño, del mundo!!! Si te lo pillo!!!!
    - Yo: Gracias, Jaime (lo dije cn voz sexy).
    Pasaron unos segundos, que me parecieron horas, los dos, mirándonos. Yo mirándole a los ojos. Él..desnudándome con los ojos. De repente, algo rompió el silencio.
    - Jaime: Me preguntaba. Sandri, si... (dejo la frase en el aire, haciéndose el interesante. Yo, caí en la "trampa").
    - Yo: Si, Jaime?
    - Jaime: Si podías ponerte ahora SOLO ese tanga. Sin las mallas
    Ya estaba. Ya lo había soltado. Yo estaba excitadñisima. No me lo podía creer. Pero así era. Tardé unos segudnos en responder. EN esos sgundos vi como se encarama al murete que separaba ambas terrazas. Le dije.
    - Yo: Esta bien. Déjame que entre a quitarme esto (iba con el pijama). Pero solo verme un poco, y ya, eh..que si se entera Olga
    - Jaime: Olga no está. Se ha ido al súper. Ahora hacen 10 o 12 horas (emitió una risa, al acabar, que me pareció un gruñido).
    - Yo: Bueno, espérame un momento
    . Jaime: Joder. no tardes, Sandri
    Me metí en casa, con la ropa que había destendido. Jadeando: nerviosa. Tiré la ropa en el sofá. Y, rápidamente, me quité el pijama y me puse el tanga.
    Debo decir, que el tanga, es una tanguta blanco. No es nada del otro mundo. Uno más, de los muchos que tengo. Nada especial. Pero me lo puse, nerviosa. Pensé...joder..que me pongo, en la parte de arriba.
    Buqué entre las prendas que habia destendido. No vi nada...sexy. Entré en mi habitación. No quería hacerle esperar, así que cogí una blusita que tengo, también blanca. Pensé ªCaray, que bien combina". Lo siguiente que recuerdo es enfundarme mis mejores tacones. UNos tacones, rojos, talla 39 con un tacón de casi 5 cm.
    Salí corriendo de la habitación y casi me mato, por los tacones. De hecho, si no me agarro a la puerta...jajaja.
    Así que respiré profundamente, y salí. Andando, despacio, sexy.
    Cuando le vi..casi me da un vuelco el corazón. Esa mirada...Me estaba "literalmente" (o casi) desnudándome con los ojos.
    - Jaime: Joder, Sandri, que buena estás. A ver, date la vuelta
    Evidentemente, me di la vuelta. Excitada. Cachonda. Ahñi estaba yo, dejando que mi vecino, feo, gordo, calvo, me viera el culo (a través de mi tanga) y me estaba gustando.
    - Jaime: Hostia!!! Que culazo. Solo le falta bigote para ser un SEÑOR culo
    Reí la gracia y le dije
    - Yo: Gracias, Jaime. ¿Te gusta?
    (era evidente que sí, pero me gustaba el "juego")
    - Jaime: Joder..pues claro, aunque....
    De nuevo, la frase sin terminar, para captar mi atención. Como si no la tuviera ya!!!!
    - Yo: Si?
    El tardó unos segundos en responder, sin dejar de "escanearme"
    - Jaime: Por qué no te acercas a ver el tacto que tiene ese culazo?
    Joder, me estaba proponiendo, que me acercara a el...a que me tocara el culo!!!!! Evidentemente, accedí. No dije nada, solo me acerqué a él. Pude ver que se habñia quitado la camiseta (y eso que era una fría mañana de Abril) y llevaba solo unos shorts. Me puse frente a el, le sonreí, me di la vuelta y saqué "culete"
    - Yo: ¿Así, Jaime?
    Pude sentir sus manos, sudadas (y eso que, como digo, hacía un poco de "fresquete" todavía) manoseando mis "cachetes". Incluso, me diom un azote en cada nalga!!!!! Evidentemente, yo me dejaba hacer, encantada.
    Así estuvimos, (el manoseando mi culo a su antojo) durante unos minutos. De repente, dejo de sobarme. Le miré y vi que miraba hacia el interior de su casa. Pensé "Ay, Dios mío, que ha llegado Olga". Puse cara de fastidió. Sin embargo, él, sonreía. Me miró, fijamente a los ojos y me dijo:
    - Jaime: Sandri, ¿Qué tal si pasas y tomamos un café? (me guiño un ojo, después de decirlo).
    Evidentemente, no era tomar un café lo que él quería. Mi corazón, empezaba a latir. A 100. A 1.000. A más, incluso. Una cosa, era ponerme un tanga y dejar que me acariciara el culo que, bueno, no dejaba de ser un "juego". Eso, ya era otra cosa.
    - Yo: Pe...Pero
    - Jaime: No te preocupes por tu aspecto. Estás más que estupenda. Puedes vernir así "vestida". Claro que si quieres ponerte esa mini faldita que tienes, y te lo agradeceré. Y seguro que te encanta mi café (de nuevo, me guiño un ojo).
    Joder, el cabrón se conocía toda mi ropa. Antes de que nos confinaran, con Luis, habñiamos salido a tomar algo, bailar. Y claro, me encanta ir con mini falda, cuando salgo. A Luis le encanta. Lo que no sabía era que ese cerdo me tenía "fichada". En mis pensamientos estaba yo, cuando le oigo.
    - Jaime: Vamos, nena. Seguro que te encanta venir a mi casa, vestida como una zorrita
    Ya era lo que me faltaba. Si ya estaba a 1.000 aquel piropo, "zorrita", acabó por decidirme.
    - Yo: Espérame
    Y desaparecí en el interior de mi casa. No sin antes, desde la puerta que separa el salón de la terraza, girarme para ver suus ojos..clavados en mi culo.
    Me metí en casa. Nerviosa. Excotada. Cachonda. Esa era la palabra. Cachonda perdida. Abrí cajones, nerviosa, buscando una mini falda qeu compré años atrás en un Bershka y que me quedaba algo "pequeña". Quiero decir...justita.
    La tenía apartada, con la ropa de otras épocas que siempre quiero tirar, pero que siempre guardo, por si acaso.
    Extendí la mini falda. Negra. La puse sobre mi cintura y me miré al espejo. Con esa mini falda, la blusa y los tacones rojos parecía ....una zorrita. Sonreí. Pero me faltaba algo. Me quité el tanga y busqué otr más...sexy. Uno de "hilo". Color rojo. Volvñi a mirarme al espejo. Joder...parecía una cualquiera. Una lumi de esquina o polígono.
    Pensé el ponerme medias color negras. Las tenía en la mano, cuando miré el reloj/desperador de la mesita. Habían pasado casi 15 minutos. Dejé las medias, pensando que Jaime, igual se habñia impacientado.
    Caminando muy despacio, salí al rellano. EL pequeño rellano que separa nuestras dos puertas. Iba a llamar a su puerta, pero..no hizo falta. Vi su puerta, abrirse.
    Allí estaba él...No se habñia puesto la camiseta. Estaba, ahí con su pecho y su oronda barriga recubiertos de vello. Mirándome
    - Jaime: Joder, pareces una zorra
    - Yo: ¿No es lo que querías?
    No dijo nada, me abrió la puerta y entré. Nada más entrar, cerró la puerta y me dio un cachete, en el culo.
    - Jaime: Menudo culo tienes zorra. Como debe disfrutarlo el cabrón de tu novio.
    - Yo: Sí que lo disruta (dije, sonriendole, Excitadísima, nerviosa)
    Pensé en decirle algo mas...pero no sabía que. Respiraba..excitada. Él, me miraba, caminando alrededor mio. Aun, en el recibidor de su casa.
    - Jaime Sandrita, creo que estás hecha una buena zorra, asi que...
    De nuevo, la frase sin terminar, esperando mi intervención. De nuevo, le pregunté.
    - Yo: Así qué..?
    - Jaime: Así que voy a tratarte como tal, ¿algun problema, Sandrita?
    Sonreí. Negué con la cabeza.
    - Jaime: Bien, pasemos
    Pasamos al interior de su vivienda. Era igual que la nuestra. Despúes del recibidor, el salon, a un lado la cocina, mas alla..en el pasillo, la puerta de la cocina. Yo recorría, con la vista, su casa. No vi lo que hacía.
    Cuando le miré, se habia sentado en el sofá. Un sofa color burdeos, algo "raído". Había una taza sucia y restos de migas en una bandeja, junto a una mesita de centro.
    - Jaime: Bien, puesto que eres mi zorra..Ahora. zorra, vas a llevarte esta bandeja y vas a traerme una cerveza de la nevera, ¿Entendido?
    Me lo dijo, muy serio, en tono autoritario. Casi gritándome.
    Hice lo que me pidió. Me agaché a recoger la bandeja. Él, permanecía sentado, en el sofá. Alargó sus manos, cogiéndome de la cintura. Poniéndome, justo de espaldas a él. En la posición en la que estaba y con la mini falda que llevaba, sin duda, se me veía "todo". Mientras yo demoraba la recogida de la bandeja..el..me sobaba el culo..a su placer.
    Yo, cerraba los ojos...suspirando. Estaba siendo la puta de un viejo peludo gordo asqueroso. Y lo peor, me estaba gustando. Demasiado.
    De repente, me dio un sonoro cachete.
    - Jaime: Traéme la cerveza, hostia!!!!
    - Yo: Sí, Jaime (sonreí lo más sexy que pude)
    - Jaime: (con voz infantil) "Sí, Jaime". NOOO. CUando hables conmigo, me llamas señor, o papi. ¿Entendido?
    - Yo: S..Sí, papi.
    Ufff...yo estaba como loca. Casi chorreaba ya. Fui rapidamente a la cocina. Sabía donde estaba porque su adosado era igual al nuestro. Abrí la nevera y miré en el interior. Ni rastro de cervezas. Me desilusioné hasta que miré la puerta de la nevera. Allí estaban. 2 Mahou. Cogí las 2. Aunque...Jaime habñía dicho una cerveza. Decidí coger solo una. Busqué, en los cajones de la cocina un abridor. Abrí su cerveza.
    No sabía si ponerla en un vaso, o no. Así que la saqué sin vaso.
    Cuando llegué al comedor....uffff...Estaba desnudo!!!! Pude verle..sudando. Con su cuerpo lleno de pelos. Esa barriga enorme. Y por supuesto. Su miembro, Un miemrbo pequeño (tendría unos 12-13 cm) rodeado del bosque del Amazonas. Y se estaba "pajeando".
    Me quedé parada. Mirándole. Ahora, la que le "escaneaba" era yo. Debió leerme los pensamientos, porque dijo.
    - Jaime: Vamos, dame la cerveza, hostia. Que tengo sed
    - Yo: No sabía si ponértela en vaso, Ja...papi
    (rio...)
    - Jaime: Si hubiese querido un vaso...te lo habría pedido. Por que...(hizo una pausa....) ¿Vas a hacer todo lo que yo te diga, verdad?
    (yo, sonreí, de oreja a oreja)
    - Jaime: Todo lo que "papi" te diga. Todo. Todo. ¿Verdad?
    Aentí
    - Jaime (chillándome): TODO!!! Dilo!!!
    - Yo: To...todo
    - Jaime: Todo qué, hostia?
    - Yo, Todo, papi. Todo lo que mi papi me diga.
    - Jaime: Bien (sonrió)
    Se tomó un trago de cerveza. Sin dejar de mirarme. Tardó como unos 10 o 15 segundos en hablarme. Como si yo no estuviera. HAsta que me dijo.
    - Jaime: Bien, zorra...ahora..vas a comerme la polla. Ahí, arrodillada en el suelo (me señaló el suelo, con la cabeza). Mientras yo disfruto de mi birra. A ver que está mejor, si la birra bien fresquita o tu mamada (rió, burlón).
    Ni que decir tiene que me lancé al suelo, de rodillas. Le oia reirse. Su polla...olía fuerte. A orina. Y su cuerpo..priobablemente, no se había duchado y con lo que suda...
    Pero, me daba igual..quería hacerlo. Deseaba hacerlo. Necesitaba hacerlo. Ser su puta.
    Escupí su miembro, mirándole a los ojos. Como le gusta a Luis. Acto seguido, metí su polla en mi boca. Engulliiéndola entera. Si podía "tragarme" la de Luis, que ronda los 18 cm, esa polla era "pan comido" para mi
    - Jaime: Joder..ufff....se nota que tienes experiencia comiendo pollas. A saber cuantas te has comido, Golfa!!!!
    - Yo: Gracias..GGLGLGLGLGLL papi
    Seguí enguyendo su polla. Mientras le oia...gemir..berrear, gruñir. Pensaba, mientras tragaba aquella polla, que era lo más parecido a un oso. Cda vez que levantaba mi vista veia esa gogantesca montaña que era su barriga. Pero no me importaba. Es más, me gustaba.
    De repente, Jaime, se levanta. Me coge de la nuca.
    - Jaime: Mi mujer no me deja que le folle la boca. Pero ella..no es una puta. Tu, sí.
    Y comenzó a follarme la boca. Yo, no me digáis por qué, pensé en Olga. Desde nuestra casa, muchas veces, la oíamos gritar (cuando discutían). "Menudo caracter", pensábamos muchas veces Luis y yo. Unos golpes, me desviaron de mi pensamiento.
    Era mi frente, la que chocaba contra su barriga.
    - Jaime: Tu boca es mía, para lo que me dé la gana (y siguió follándome la boca).
    Yo notaba...como un líquido caliente empezaba a empapar mi sexo. Estaba super cachonda. Muy pocas veces, con Luis (o con otros, antes que él) había sentido tanta excitación. Estaba loca. Fuera de mi
    Estuvimos así..unos minutos. No sé. Tal vez 10 miunutos. Tal vez mas...no lo sé. Yo solo oia sus jadeos, berreosy el chop chop de sus peludos testículos contra mi barbilla. Mi cabeza no hacía ruido porque chocaba contra algo "blandito".
    Jaime, paró de repente, jadeando...su cuerpo..empapado en sudor. Empapado...es decir poco.
    Se cayó sobre el sofá...jadeando.
    Yo me quedé mirándole...pensando "¿Y ahora, qué?"
    De nuevo, pareció leerme el pensamiento.
    - Jaime: Zorra...necesito recuperarme antes de reventarte. Traéme otra cerveza
    Se la traje, rapídisimamente, Excitada. Cachonda perdida.
    Cuando llegiué al salón , entregué la cerveza y comencé a arrodillarme de nuevo. JAime, me paró.
    - Jaime: Mira, zorra, Yo no soy como tu novio. Necesito..aire. Desnúdate mientras recobro aire, que luego..te voy a pegar una buena follada.
    Le miré a los ojos (por encima de la barriga, claro). me incorporé. Comencé a desabotanamre la blusita, cuando, de nuevo, me paró
    - Jaime: No joder, asi no...hazme un strip tease, bailando asi..como le llamais ahora, ¿perreo?
    - Yo: Twerking
    - Jaime: Twe..su puta madre. Me da igual como se llame. Baila...sexy para mi
    Empecé a moverme y a dibujar "ochos" con mi culo. Jamás le había bailado a nadie así. Ni siquiera a Luis. Mientras yo bailaba y me iba quitando la ropa, el bebía su cerveza.
    Cuando se le terminó (yo ya estaba desnuda), se levantó, me cogió de los brazos, haciéndome que me diera la vuelta de espaldas a él.
    - Jaime: Apóyate contra el miueble y abre las piernas, joder
    - Yo: ¿No me vas a follar en la cama?
    Recibí como respuesta un duro azote
    - Jaime: En la cama follan las señoras. Tu no lo eres. Tu (me cogió de la barbilla, volviéndome hacia él), ¿Qué eres para mi?
    - Yo: Tu puta!!!!
    Recibí un nuevo azote
    . Jaime: Mi zorra. mi guarra...para lo que yo quiera
    - Yo: Sí (sonriéndole)
    Esta vez...recibí..un escupitajo.
    - Jaime: Sí...qué? joder
    - Yo: Sí, papi (sonreí)
    - Jaime: Ahora te voy a follar. Abre esas piernas
    - Yo: Sin condón
    - Jaime: Hostia!!! mira, zorra...te voy a follar el culo..A PELO. Otro día, te reventaré tu coño, con condón, pero el culo... A PELO.
    Sonreí, abrí mis piernas. Mi cabeza, apuntaba mirando al mueble. Un mueble de roble que ya tenía unos años. Nada que ver con el moderno mueble de wengué que tenemos en casa
    Aunque Luis y yo solemos tener sexo anal, mi culo, estab aalgo cerradito.
    Luis, apoyó su "cabeza" en mi agujero. Intentando "entrar". Costaba. Se enfado y empezó a azotarme. Yo, quité mis manos del mueble y me abrí un poco las nalgas.
    ENtre mis manos, los azotes y los intentos de Luis por entrar, al final...consiguió entrar la cabeza.
    - Jaime: Joder....un poco estrecho para una golfa, no, Sandrita?
    - Yo: Abrémelo, papi
    Me dio un par de azotes, muy fuertes.
    - Jaime: lo abriré cuando me dé la gana, no cuando me lo digas
    Acto seguido, me cogió por los hombros, y con algo de esfuerzo por su parte, me hizo entrar algo mas. Yo notaba su miembro, entrando dentro de mi.
    Sentí, fuego. UNa llama fuerte., Como nunca la he sentido. De repente...ZAS!!! el ultimo empujón.
    Sus 12 cm...dentro de mis entrañas.
    Yo, sujeta al mueble, empecé a recibir sus embestidas. Le oia..bufar, jadear, gruñir. Yo estaba como loca, Abrñi mi boca..para decirle que me iba a correr, que no lo soportaba mas.
    Lo sigiuente que noté fue como mis propoios flujos, cayeron, casi como una cascada, por mis muslos, llegando al suelo. Estuve jadeando como 4 o 5 minutos
    Creo que ha sido el orgasmo que más me ha durado en la vida. Y he tenido muchos. Y me lo habñia poroporcionado ese viejo gordo peludo.
    - Jaime: MIra como se ha corrido, la muy perra. Luego...vas a fregar lo que ha caído, eh?
    Y acto seguido, quitó sus sudadas manazas de mis hombros para cogerme del pelo. Mi larga melena se arrugó en sus manos...él, tiró de mi pelo, hacia él. Mi cuerpo, dibujo una S.
    Me hizo daño, pero...no me quejé..yo estaba..en una nube.
    Él me tuvo así, embiestiendome mas. Insultandome, llamandome zorra, perra, tirando de mi pelo. Yo estaba extasiada. En una nube, Con esa sensación que tienes poco después de fumarte un porro.
    A los pocos minutos..le veo..que se aparta de mi. Empujandome. Mi cabeza, golpeó el mueble
    - Jaime: Voy a correrme, joder...Ven, de rodillas
    Se apretaba su miembro, duro.
    Me arrodillé, incluso, antes de que acabara la frase. Abrí mi boca...pero un líquido espeso, caleinte, blanco..baño mi cara. MIs ojos..casi cerraros por el semen de Jaime, no vieron como su leche caía por mis mejillas.
    - Jaime: Limpíamela toda, joder
    Le lamí los fgrumos que salían de aquella maloliente polla. Lamer? mas bien, me relamí con ellos.
    El cayó, de nuevo, agotado en el sofá.
    - Jaime: Vete al baño y mírate la cara. Cuando salgas, vienes y me dices de qué es esa cara que has visto.
    Lo que le dije cuando volví y como continuó aquel día, os lo contaré en otro relato, si os ha gustado.
    Un besito a todos,
    Sandrita
    6 min
  • El padre de pablo me hace el amor.
    Antes de compartir este relato quiero agradecer todos y cada uno de sus, correos, comentarios y preguntas que me han hecho llegar a mi correo con motivo de mi primer relato "Me presento" Solo les pido me tengan paciencia porque son muchos los que me llegan cada día y no siempre tengo el tiempo de responder de inmediato.
    Hay ocasiones que como dicen por ahí “donde y cuando menos se espera salta la liebre” Así me sucedio con la Sra. Sandra y su sumisa lola.
    La Sra. P había salido ese sábado a realizar algunas compras al centro comercial en la ciudad, mientras yo me dedicaba a efectuar la limpieza de la casa.
    Su mensaje enviado a mi móvil no dejaba dudas.
    "Deja lo que estés haciendo. Duchate, depilate y perfumate. Sin maquillaje, cola de caballo, lencería limpia, el vestido que recibiste de cumpleaños, zapatillas de piso. Debes estar a las 13.00 hrs. En la dirección que te enviaré en unos minutos. No me hagas quedar mal"
    Dos minutos después me llegó la ubicación.
    No pregunte nada, porque de antemano sabía que no tendría respuesta o bien sólo recibiría una seca respuesta del tipo "limitate a obedecer"
    A la hora convenida estaba yo llamando a la puerta de esa casa. La casa estaba situada en un pequeño coto privado en la parte residencial de la ciudad. Las casas eran habitadas por personas y familias de clase media-alta. Al llegar a la caseta de vigilancia del coto e identificarme, el guardia me dejó pasar sin problema porque según me informó ya le habían avisado que iría.
    Casi al instante que toque, la puerta sé abrió. Seguramente el guardia había avisado de mi llegada.
    De inmediato quede sorprendida. La mujer que abrió la puerta era nada menos que Sandra la ejecutiva del Banco que maneja las cuentas de la Sra P. y con quien trató por lo mismo al menos dos veces al mes.
    -Hola buenas tardes, la Sra. P. Me pidió que viniera-
    -si lo se, pasa, espera regreso en un momento.-
    La estancia no era muy grande, al fondo se podía ver la barra de un pequeño bar y supuse que era parte de la sala de la casa.
    Sandra regreso dos minutos más tarde.
    -¿te dijo P. algo respecto a la razón de tu presencia aquí?-
    -No, sólo me dijo que viniera-
    -Mmm bien pon tu bolso en ese perchero-
    Cuando me di la vuelta Sandra tenía en sus manos un collar de piel con argollas. Sin decir nada se acerco y se colocó a mi espalda.
    - inclina la cabeza. - ordeno.
    -pero...-
    -No tienes permiso de hablar a menos que pregunte algo. Y de preferencia tus respuestas serán simples y cortas.-
    Yo estaba sorprendida, nunca pensé que la ejecutiva amable, y servicial con la que trataba era está mujer de mirada fría y dominante
    Pasó el collar bajo mi barbilla, rodeó mi cuello con el y lo abrocho sobre mi nuca.
    -a partir de este momento te dirigidas a mi como Sra. Sandra, Sra, o Ama-
    No me quedo duda alguna. No estaba ahí por alguna cuestión financiera. La Sra. Sandra era una Domina y me había enviado la Sra P. a servirla.
    - Si Sra.-
    -¿Cuál es tu palabra de seguridad?-
    -brillante, Sra-
    -¿por qué vienes vestida?-
    -la Sra. P. Me ordenó venir así Sra.-
    - Eres muy consentida. Yo te hubiera mandado sólo con tacos altos y un abrigo o una gabardina. Las esclavas no deberían usar ropa-
    -en casa normalmente ando desnuda Sra.-
    Un bofetón me cruzo la cara.
    -te ordene que no hablaras a menos que te pregunte algo. ¿te pregunte algo?-
    - Perdón Sra. No Sra. No me pregunto nada-
    -Lola, ven acá perra -
    Casi de inmediato entró a quien yo conocía como Dolores, la Secretaria de la Sra. Sandra en el banco
    Lola, venía vestida con unos tacos altos, un short cachetero, a simple vista una talla menor, que se le metía entre las nalgas, dejando la mitad de las mismas a la vista y por el frente se podía notar perfectamente la pata de camello de la chica. Sus pechos estaban apenas cubiertos por un sostén que los juntaba y levantaban.
    -dígame Sra.-
    -alcanzame unas tijeras-
    Lola salio. Lola la dulce y servicial secretaria era su sumisa.
    La Sra. Dio una vuelta alrededor de mi. Se inclinó un poco y tomó la orilla de la falda de mi vestido y lo levanto. Acaricio con la otra mano mis nalgas. Cuando regresó Lola con las tijeras, soltó la falda y tomó las tijeras.
    -separa las piernas y no te muevas-
    Hice lo que me ordenó y tomando las tijeras empezó a cortar el frente de la falda del vestido hasta la cintura. Eso me afecto. Era el vestido que la Sra. P. me había dado en mi cumpleaños. Luego hizo lo mismo con la parte trasera, dejando sólo dos tiras de tela a cada lado de mis piernas. Vestía yo unas bragas de hilo, por lo que mis glúteos quedaron totalmente a la vista y el triángulo que cubría mi coño igualmente quedó expuesto.
    Dio otra vuelta a mi alrededor y con una mano tomó la parte posterior de mis bragas y con la otra la parte del frente. Sin previo aviso tiró de mis bragas hasta que el frente de estas se metió entre mis labios.
    -me encantan tus nalgas y tu coño-
    No pude evitar sonrojarme intensamente.
    -¿que pasa? ¿por qué te sonrojas?-
    -nada Sra. No pude evitarlo. Quizá por ser la primera vez de estar expuesta así ante Ud.-
    Al escuchar mi respuesta soltó una carcajada.
    -jaja, despreocupate. No es la primera vez. Te refrescare la memoria. Hace dos semanas en casa de tu dueña. Estabas desnuda, vendada y atada sobre la cama totalmente abierta. Me encantó jugar con tus tetas y realmente me diste uno de los mejores orgasmos que he tenido cuando me senté sobre tu cara y me hiciste correrme en tu boca. Pocas veces me han comido el coño como tu lo hiciste. Fue muy excitante ver como te corrías en la boca de lola al mismo tiempo que yo en la tuya.-
    Ufff vaya si recordaba esa tarde. Pero nunca supe quien me había usado. Ahora lo sabía
    -bien sigamos arreglando tu outfit.-
    Tomó nuevamente las tijeras y corto uno de los tirantes del vestido. Corto parte de la tela de tal forma que mis tretas quedarán expuestas.
    -lindo sostén, pero no creo que sea adecuado para una esclava. Tomó la tela del sostén a la altura de uno de mis pezones, tiró de ella la torció y corto la tela, dejando un agujero. Metió su mano debajo del sostén y me acomodo la teta de tal forma que el pezón saliera por el agujero, repitió lo mismo con la otra teta. Dio un paso atrás, tomó con los dedos de cada mano cada uno de mis pezones y apretándolos tiró de ellos.
    -lola, no me gusta como se le ven esas bragas metidas entre los labios del coño. Quitaselas y guardalas dentro de su coño-
    Lola se puso de rodillas y me saco las bragas. Cuando las tuvo en la mano, se detuvo un segundo y volteo a ver a la Sra.
    -¿que esperas perra? Haz lo que te dije-
    Lola separó los labios de mi coño, ya muy mojado y empezó a meter mis bragas empujándolas con su dedo dentro de mi coño.
    -empujalas bien adentro, hasta el fondo-
    Lola metía todo su dedo empujando la prenda. Yo estaba ya muy cachonda por toda la humillación recibida y sentir como Lola me penetraba, metiendo la prenda dentro de mi, me hizo gemir.
    -vaya que eres puta, tu coño de mierda nada más no chorrea por el tapón de tus bragas. No te atrevas a correrte-
    Lola terminó su trabajo y volteo a ver nuevamente a su ama, buscando su aprobación.
    -basta de juegos. Es hora de trabajar. Perra es hora de que prepares la comida. Pon sólo un servicio, tu Amo no vendrá hoy a comer.- Dijo dirigiéndose a lola.
    Me sorprendió saber que había un Amo
    -tu, basura. De ahora en adelante tanto Lola como yo olvidaremos que tienes nombre. En público simplemente te tutearemos y en privado te llamaremos como se nos ocurra. Ahora es hora de que te ganes la comida.- Dijo dirigiéndose a mi. -sígueme-
    Me llevo hasta el cuarto de lavado, me dio unos utensilios de limpieza, me llevo hasta el baño principal y ordeno.
    -lo quiero limpió e impecable. Cuando termines me avisas para revisar tu trabajo-
    -si Sra.-
    En verdad me esforcé mucho en dejar el sitio muy limpio, no deseaba que hubiera quejas con mi ama. Fui y me presenté en la cocina donde ayudaba a lola con la comida.
    -Sra. Ya termine -
    -¿Estás segura de que esta limpio? Porque si no lo está te castigare.-
    -Si Sra. Lo está -
    Fuimos al baño y me indicó que me arrodillara.
    - Bien basura, comprobamos que está limpio. Lame ese piso hasta que diga que te detengan-
    Empecé a hacerlo y después de unos minutos me tomo de la cola de caballo y me arrastró de rodillas hasta la taza del inodoro.
    - Vamos basura, lame todo el borde-
    Lo hice.
    -Ahora el interior-
    Cuando empecé a hacerlo me levanto tirando de la cola de caballo hasta que quede de pie.
    -Vamos basura, sígueme-
    La seguí hasta la cocina y me indicó me pusiera de rodillas contra la pared y las manos en la nuca.
    Cuando la comida estuvo lista, me indicó que podía descansar, sentada en el piso con las piernas bien abiertas. Se sentó a comer y Lola la servia. Cuando terminó le indico a lola, que se desnudara. Mientras Lola lo hacía la Sra tomó un cuenco y sirvió en el una porción de comida, y en la parte superior volcó las sobras de su plato. Lo colocó en el suelo junto con otro cuenco con agua. Lola sin esperar ninguna orden se arrodilló frente al cuenco de comida, puso las manos en su espalda y espero.
    -puedes- dijo la Sra. Y Lola empezó a comer directamente del cuenco sin usar las manos. Cuando se sintió satisfecha bebió un poco de agua.
    -Gracias Ama, ya termine- expresó mirando a la Sra.
    -tu turno basura, come-
    Imite a lola. Sin embargo a mi no me fue servida otra porcion. Comería sólo las sobras de lola.
    Cuando terminé le di las gracias.
    -perra de pie aquí a mi lado y tu basura al lado de la perra.-
    Obedecimos.
    -es hora del postre. Perra, saca las bragas del coño de la basura.-
    Lola obedeció, metió dos dedos en mi coño y extrajo la prenda de mi interior.
    -quiero sus coños bien mojados, frótenlos con su mano. No se penetren ni se corran-
    Ambas empezamos a masturbarnos como nos indico. Cuando observó que ambas estábamos bien mojadas nos indico que nos detuviéramos tomó primero un par de palitos de pan y nos ordenó que nos penetráramos con ellos. Luego le indico a lola que su palito empapado con sus jugos me lo diera a comer y a mi que hiciera lo propio con el mío con lola.
    -espero les haya gustado el postre. -
    -si Ama- dijimos ambas al mismo tiempo.
    -siganme a la recámara, después de la comida y el postre debe haber algo de diversión.-
    La seguimos hasta su recámara.
    - Perra súbete a la cama y abre bien las piernas. Y tú basura desnudate y montante arriba de la perra, quiero verlas como se comen sus coños. La primera que se corra sera castigada-
    Nos acomodamos en un clásico 69 y empezamos a comernos, me concentre en darle la mejor comida de coño que hubiera recibido Lola, más que en pensar en el placer que ella me daba. Realmente lo hacía muy bien después de un buen rato no soporto más y se corrió en mi boca.
    -bien, basura haz ganado. Perra ve por el frasco de castigos.-
    Lola salio y regreso con un frasco lleno de pequeños papeles doblados, que entregó a la Sra Sandra.
    Esta destapó el frasco movió los papeles como si fuera una rifa y lo alargó a lola. Esta tomó uno y lo abrió. Cuando lo leyó palideció. Lo entregó a la Sra. Al tiempo que suplico.
    -por favor, Sra. Podemos cambiarlo. Sacaré dos a cambio de este-
    -No perra, debes pagar, ponte en posición.-
    Yo sólo veía y escuchaba sin intervenir.
    Lola se puso de pie con los pies separados a la distancia de sus hombros. Y colocó sus manos en su nuca.
    -bien aquí dice que serán tres. Preparate. Y tú basura observa bien como lo hago.- Dijo dirigiéndose a mi para agregar. -¿lista lola?-
    -si Ama-
    La Sra. Se quitó el calzado, se paró frente a lola, y pateo fuerte con el empeine el coño de lola. Esta gritó por el dolor y se dobló hasta el suelo quedando en forma fetal. La Sra. Pregunto si estaba bien y respondió que si. Cuando Lola se recuperó la Sra. le recordó que aún faltaban dos. Yo estaba algo impactada porque nunca he recibido ese tipo de castigo.
    - Ahora te toca a ti hacerlo a ti basura. Mide muy bien la distancia y golpea fuerte con el empeine. Tomate tu tiempo y recuerda hazlo bien y sin miedo o tu recibirás la tercera parte del castigo-
    En verdad disfruto de recibir dolor, pero no de darlo. Esto era un dilema para mi, si no lo hacía bien, yo recibiría el castigo, pero lo que más me preocupaba era que la Sra. Sandra se quejará con mi dueña.
    Tomé valor y empecé a medir la distancia.
    -hazlo bien basura, debes golpear el coño no los muslos. Dime cuando estés lista-
    Respire hondo y le dije que estaba lista. La Sra. Se colocó detrás de lola y le ordenó separara más las piernas.
    - ¿Estás lista perra?- Preguntó
    -si Ama- respondió Lola
    -procede basura golpea fuerte-
    Tomé aire, cerré los ojos y tiré la patada. Pude sentir como mi empeine chocaba con su hueso púbico. Lola gritó de dolor y se doblo. No cayó al suelo porque la Sra. la sostuvo.
    - Lo hiciste bien basura- dijo mientras depositaba en el suelo el cuerpo de lola que lloraba.
    Me sentí muy mal por lola.
    -Señora podría ser tan benévola de dar por terminado el castigo- suplique.
    Se acercó y sin decir nada me dio un par de bofetadas
    - ¿quién te dio permiso de hablar, basura?, La perra recibirá todo el castigo, pero si quieres ser tan solidaria puedo darte a ti también lo mismo que a ella. Dime ¿quieres que también patee tu coño de porquería? -
    -No Sra.-
    - Colocate detrás de la perra y la sostienes como lo hice yo. No la dejes caer basura-
    Lola lloraba mientras la Sra. Tomaba su distancia.
    -¿Estás lista para la última perra?-
    -si Ama-
    Esta vez golpeó con más fuerza el coño de lola. Esta dio otro grito y tuve que sostenerla para que no cayera. Poco a poco la deslice hasta el suelo. De inmediato se puso en posición fetal mientras sus manos se metieron entre sus piernas cerradas cubriendo su coño adolorido.
    -Ahora regreso- dijo la Sra. Saliendo de la habitación. Me arrodille junto a lola y le pedí que me perdonara, que si podía hacer algo. Me respondió que no me preocupara que pronto estaría bien.
    La Sra. regreso con un vaso de agua entre las manos, se arrodilló junto a lola la hizo enderezar un poco y le dijo que bebiera despacio un poco de agua. Dejo el vaso a un lado y acuno a lola un buen rato entre sus brazos. Cuando Lola se recuperó un poco me dijo que la ayudará a llevarla a la otra habitación donde la recostó en la cama. Ven regresemos a mi habitación. La seguí. De uno de sus cajones sacó un huevo vibrador, un plug anal y un tubo de lubricante. Me tiro sobre la cama indicando que abriera las piernas y metió el huevo en mi vagina. A continuación me puso a cuatro sobre la cama. Metió el plug totalmente en mi boca, lo saco y lo cubrió completamente con lubricante, dejó caer más lubricante a la entrada de mi culo y empezó a introducir el plug. Le llevó un poco de tiempo meterlo por completo y tuvo que darme varias nalgadas para relajarme el culo. Cuando por fin entró por completo lo giró un poco para acomodar la base entre mis nalgas, las apretó un momento para que pasará el reflejo de expulsarlo. Si bien el plug no era muy grueso si era muy largo podía sentir como rozaba por detrás las paredes de mi vagina.
    - Ve al comedor y trae tus bragas -
    Hice lo que me ordeno. Cada paso que daba era un flashazo de placer en mi interior.
    -Ponte las bragas-
    Estaban todas húmedas aun, me las puse y volvió a tirar de ellas hasta que se metieron entre mis labios vaginales completamente.
    Se recargo en la cama cabecera de la cama recogió y abrió las piernas y subió su falda. No llevaba bragas. Su coño estaba muy bien depilado, sólo una delgada línea de vello perfectamente recortado cubría apenas sus labios.
    - Súbete a la cama. Basura, quiero que me des la mejor comida de coño que hayas dado en tu vida. Pero para que veas que no soy egoísta tu también disfrutaras. Mientras no me corra en tu puta boca el vibrador estará encendido, puedes correrte las veces que quieras mientras me comes el coño-
    Me subí a la cama y cuando me empezaba a acomodar entre sus muslos me tomo por la cola de caballo y me repegó a su coño. Paso sus piernas sobre mis hombros de tal forma que sólo pudiera levantar un poco la cabeza. El huevo empezó a vibrar dentro de mi coño en una velocidad lenta. Me propuse darle el mejor sexo oral que hubiera dado a alguien. No sólo empecé a lamer, también chupe, mordisque y tiré de sus labios. Empezó a mojarse, su clítoris asomo entre sus labios y empecé a lamerlo y chuparlo. Cuando estuvo totalmente erecto y asomo de su capuchon, lo tome con mi boca y con la punta de la lengua empecé a darle pequeños golpes. Empezó a gemir y a apretar mas mi cabeza sobre su pubis.
    Subió un poco más la velocidad del vibrador. Mi clítoris empezó a ponerse duro y a doler por la presión de mis bragas sobre el.
    -basura, que buena puta eres. Pero aún no estoy cerca de correrme. aplicate-
    Seguí lamiendo recorriendo con mi lengua de ida y vuelta a todo lo largo de su coño hasta la entrada de su culo. Mientras más me aplicaba en darle placer ella subía la velocidad de la vibración, de pronto el orgasmo creció dentro de mi, tan intensamente que no pude controlarlo y me corrí. Las contracciones fueron intensas y pare sin proponermelo en mi labor. Detuvo la vibración pero aún sentía como las contracciones movían el plug en mi interior.
    -que puta eres basura. Nunca pensé que te correrías tan pronto. Eres más puta que una perra en celo- dijo al tiempo que tiró hacia arriba mi cabeza de la cola de caballo.
    -sigue basura, haz que me corra- dijo bajando nuevamente mi cabeza entre sus piernas y volviendo a encender el vibrador. Era impresionante el control que tenía sobre su placer. Cada vez que parecía iba a correrse, no lo hacía y me decía que me esforzara mas. La lengua me dolía al igual que los labios. Me vine dos veces más antes de que ella por fin se corriera con un gran orgasmo y bañando mi cara y cabeza con un abundante squirt.
    Cuando se recupero, me ordenó que me sacará el huevo y me acomodara las bragas. No permitió que me sacará el plug ni que me aseara. Me colocó nuevamente el sostén sacando mis pezones por la abertura que les había hecho y me puso lo que quedaba de mi vestido. Me paro frente al espejo para que me viera.
    -¿ves? Mírate como eres realmente basura- dijo al tiempo que me escupía en la cara.
    Me tomo de la cola de caballo he hizo que me doblará de tal forma que mi cabeza quedó a la altura de mi cintura y me llevo hasta la estancia. Me hizo ponerme de rodillas frente a la pared.
    -quédate ahí y no te atrevas a moverte basura-
    Minutos después regresó acompañada de lola. La sentó junto a ella en el sofá, abrazándola y mimándola.
    Las rodillas y la espalda empezaron a dolerme. Me moví un poco tratando de aliviar la tensión de los músculos de mi espalda.
    -basura, si vuelves a moverte te arrepentirás-
    Me quedé quieta nuevamente y para mi fortuna en ese momento llamaron a la puerta.
    -basura, levantate y ve quien toca a la puerta-
    Dude un poco, pero me puse de pie y fui a abrir la puerta. Me puse detrás de la misma tratando de ocultarme un poco. Abrí y mi alma descanso. Era mi dueña la Sra. P.
    -es la Sra. P. - anuncie
    - ¿y qué esperas para dejarla pasar, basura?-
    Abrí la puerta por completo y deje pasar a mi Ama. Ella entró ignorándome por completo y se dirigió directo con la Sra. Sandra.
    -Hola Sandy. ¿qué tiene lola?-
    -nada de cuidado P. Sólo se consciente un poco la perra después de recibir un castigo-
    -entiendo. Mira te traje un pequeño presente de agradecimiento por cuidar a mi esclava- dijo la Sra. P. alargando una caja con chocolates
    -cariño no era necesario, fue un placer para mi cuidarla. Por cierto es una muy buena esclava, un poco consentida pero muy obediente-
    -me alegra oír eso. Nuevamente mil gracias-
    -Ya sabes, cuentas conmigo para lo que se te ofrezca. Pero antes de que te retires, necesito me firmen la solicitud para el club. Ya cuentan con nuestra recomendación para poder unirse como socias. Sólo faltan sus firmas-
    La Sra Sandra se levanto y regreso con unos papeles. La Sra. P los leyó y los firmo.
    -Marcela firma aquí- me ordeno.
    Me acerqué y firme donde me señalaba. Le regreso los papeles a la Sra Sandra y le agradeció.
    - Sandy nuevamente gracias. Nos retiramos. Dale mis respetos y agradecimiento a tu marido. -
    - Te vas porque quieres. Nos vemos pronto.-
    La Sra. P. Volteo hacia donde estaba.
    -Vamos Marcela da las gracias y vámonos-
    -Gracias Sra, gracias Lola-
    -espero verte pronto basura- respondió la Sra Sandra. -espero que disfrutes mucho mi obsequio.- Agrego.
    Salimos de la casa y nos subimos al auto.
    -caramba marcela, no hueles a sexo, apestas a puta. Llegando te duchas. ¿A qué se refería Sandra con eso de que te dio un obsequio?-
    - Me obsequió un plug que traigo metido en el culo, Ama-
    -entonces supongo no la pasaste tan mal-
    -bueno, no aunque algunas cosas no me gustaron Sra.-
    -¿que cosas?-
    -que destruyera mi ropa, vea como la dejo. Me gustaba mucho sobre todo el vestido-
    -¿y por qué lo hizo?-
    -dijo que una esclava no debía usar ropa, que debió enviarme desnuda, cubierta sólo por un abrigo o una gabardina-
    -Mmm puede que tenga razón. Lo tendré en cuenta para otra ocasión. Me alegra que no haya sido como castigo por alguna falta-
    Llegamos al departamento. Metió el auto al estacionamiento y me indico.
    -sube por la escalera, no quiero que algún vecino te vea en ese estado. Yo iré por el ascensor. Te espero arriba-
    Cuando llegue, me esperaba en la puerta.
    -Pon en una bolsa, ese vestido y esas bragas para tirarlas a la basura. El sostén no. Ese lo lavarás muy bien para reutilizarlo. Te sacas el plug del culo y lo lavas muy bien. Y duchate muy bien sobre todo lavate muy bien el pelo, porque en verdad apestas a puta barata.-
    -Si Ama-.
    8 min

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