Nuestro sistema nervioso central completa, imagina, contiene, fantasea y construye la realidad desde el punto de vista que puede, es decir, desde su experiencia y aprendizaje, lo que genera sesgos, o puntos ciegos, que nuestro cerebro es incapaz de ver, por lo cuál pierde objetividad. Entender esto es fundamental para poder tranquilizar la mente y poder soltar nuestras realidades. Nos creemos muy objetivos y creemos que lo que vemos es realmente lo que está ahí afuera, sin embargo, la investigación nos señala otra cosa.