Las funciones mentales parten del cuerpo, pero responden a otras leyes, distintas a las físicas, pero tienen un impacto en todas las dimensiones del universo, en la experiencia. La percepción, el deseo, la intención, la memoria, el pensamiento, la atención, concentración y lenguaje son el paquete mental que todos los seres humanos tenemos y tienen el poder de influir en nuestras funciones corporales, por ello controlar nuestras funciones mentales es incluso más importante.