Es productor agropecuario de El Bolsón, provincia de Río Negro. Denuncia que junto a su hijo de nueve años fue desalojado de manera ilegal de la chacra que trabajaba, 32 hectáreas sobre la Ruta Nacional 40. Sostiene que hay complicidad judicial y que la legislación vulnera a los pobladores rurales en favor de proyectos especulativos y extractivos, como los inmobiliarios y mineros.
«Ahora estoy en una casita que me prestó un amigo en El Bolsón, viendo cómo recomenzar; primero para vivir y segundo para pagar las deudas o primero para pagar las deudas y segundo para vivir; no lo sé, no sé qué va primero; en mi manera de ver primero es pagar las deudas; pero bueno, para pagar las deudas tengo que estar vivo», se resigna con un dejo de ironía; «que se vea el expediente de la comisión investigadora», recomienda respecto de la violencia que padece; se refiere al equipo de legisladores provinciales que indagó y comprobó que la tierra en disputa es, como el sostiene, una propiedad fiscal.
Rodrigo Hernán Sanchís cumplirá el próximo 10 de mayo 50 años. Hasta casi los 30 vivió en el barrio de Guadalupe Oeste, ciudad de Santa Fe, su pago natal, donde trabajó como canillita, constructor y otros rebusques urbanos. La inundación de 2003, una de las peores emergencias humanitarias de la historia argentina, fue evidentemente uno de los factores que lo impulsó a emigrar y en 2004 se radicó en este rincón de la provincia de Río Negro. Con el tiempo se convirtió en productor agropecuario. Durante años crió gallinas, vacas, chanchos, patos y ovejas en una chacra que tuvo que abandonar el último invierno.
«Acá está tremendo con los incendios en Epuyén», lamenta las llamas que por estos días arrasan los bosques en aquellas latitudes; «también entre Bariloche y el Manso», agrega; «están desalojando las comunidades de la misma manera que me echaron a mí; corrieron a los habitantes de la Lof Pailako», agrega, cambiando de tema, sobre esa comunidad mapuche de Chubut; «quieren hacer lo mismo con los de la Quemquemtreu», menciona un asentamiento de El Bolsón; «está complicado; pero bueno, es la historia del mundo; la pelea por el territorio; sobra tierra y nos peleamos para ver quién tiene más».