Su hijo, que el 19 de octubre hubiera cumplido 38 años, da nombre al espacio de promoción de la lectura del Centro de Día Nuestra Señora de la Esperanza, barrio La Florida, San Francisco Solano, partido bonaerense de Quilmes. El joven tenía 20 cuando en 2006, al salir en defensa de un amigo, murió tras ser golpeado por un patovica en un boliche de Lanús.
«Quiero decirles, como hago todos los años, gracias; yo soy en general bastante charlatán, pero en este momento se me hace un poco más difícil; la verdad es que ha sido muy hermoso todo; un día como hoy Martín hubiese cumplido 38 años; vivió 20; hace 18 años que con la familia, con amigos y con gente que lo conoció venimos peleando para tratar de modificar las condiciones que llevaron a su asesinato; cuando uno hace una especie de balance encuentra más fracasos y decepciones que éxitos; de manera tal que hay que aferrarse de los pequeños logros para seguirla peleando; una de las cosas maravillosas que nos pasaron a lo largo de estos 18 años fue el encuentro casual, entre comillas, con Norma y su equipo».