"Mi hijo tenía 33 años recién cumplidos; me dejó a mi nieta de ocho años y mi nuera; ahora cuidamos de su familia; pero es tan difícil llegar a una fecha, un cumpleaños, una Navidad, un Día del Padre o del Amigo y que no esté Jorge; de todos mis hijos, por ser el mayor, era una persona muy carismática; nosotros le decíamos el payaso, no sé cómo encontraba la palabra justa para hacernos reír aún cuando estábamos tristes; en la pandemia llamaba todos los días y si no contestábamos insistía; charlaba con sus sobrinos hasta la una o dos de la mañana; hacía concursos de dibujo con sus sobrinos".
Delfina Luján se llama la única hija que tuvieron Jorge Delfín Reyes y su esposa Romina. El matrimonio trabajaba en un emprendimiento solidario común, una copa de leche llamada Pequeños Titanes que funcionaba en su propia casa, en la ciudad de San Salvador de Jujuy. Otro miembro del proyecto era el Negro, un amigo incondicional, el mismo que abrazó a Jorge con desesperación en el momento fatídico del crimen, mientras se desangraba de manera irremediable.
El asesinato ocurrió el 12 de diciembre de 2020 durante una reunión entre simpatizantes del mismo equipo de fútbol. Se habían juntado en el domicilio de uno de los muchachos después de que se disputara un partido para comer o tomar algo. Era sábado a la noche. Jorge intervino para separar a dos que se estaban peleando y de repente, sin ninguna advertencia, uno de ellos lo apuñaló de manera alevosa por la espalda. El cuchillo le atravesó el pulmón y el corazón, robándole la vida allí mismo.
Juan Pablo Ayala, el agresor, un sujeto de 36 años en ese entonces, permanece detenido en la Seccional Primera de la Policía de la capital jujeña. En dos meses, entre el 14 y el 27 de febrero de 2023, deberá sentarse en el banquillo de los acusados para responder por el cargo de homicidio simple. La familia de la víctima denuncia que tanto los policías como el personal de salud que intervinieron aquella noche también deben dar bastantes explicaciones, porque Reyes murió sin atención de emergencia.
Graciela Arce, la mamá de Jorge, brindó el testimonio estremecedor de esta nota antes de que se conociera la fecha del proceso oral y público. Ella pertenece al grupo Padres y Madres del Dolor que marcha cada martes frente a la Gobernación jujeña. La acompaña Romina Alejandra Romero, mujer del difunto y madre de la pequeña Delfina. Las protestas son lideradas por Mónica Cunchila, madre de Iara Sabrina Rueda, y su esposo Juan, padre de la adolescente asesinada en la ciudad de Palpalá.