El joven de 25 años fue víctima de la violencia policial en 2020 en la ciudad de Resistencia, provincia de Chaco. Todo comenzó cuando fue detenido sin causa, de manera incomprensible, en la vía pública por efectivos provinciales que lo persiguieron y lo inmovilizaron boca abajo, esposado y con una rodilla en la espalda. Luego de un momento, según los numerosos testigos presenciales, el muchacho, que ni siquiera ofrecía resistencia, se empezó a poner morado. Al acudir la ambulancia, ya no presentaba signos vitales. La autopsia dice que la causa del deceso es asfixia mecánica por compresión extrínseca, lo que implica muerte en custodia. Actualmente, la familia pide que los implicados sean condenados en un juicio.