Vivimos en una cultura que continuamente nos dice que persigamos un estándar alto de vida para poder tener una mejor calidad de vida. Pero "estándar de vida" y "calidad de vida" no son lo mismo. Una tiene que ver con las cosas que acumulamos. La otra se trata de la paz que experimentamos sin importar nuestras circunstancias. ¿Y qué si tu búsqueda por estándar de vida está minando tu calidad de vida?