¿Estoy viviendo de acuerdo a la persona que quiero ser?
¿Realmente estoy haciendo aquello que quiero hacer?
¿Eso que hago me representa?
¿Eso que hago lo hago desde mi interior?
¿Y si no, qué puedo cambiar para hacerlo?
Porque cuando realmente haces lo que realmente quieres hacer, lo que te motiva, lo que te llena, lo que tú crees que estás preparado para eso, para entregarle valor a los demás, sentirte bien y, por supuesto, verte recompensado por ello, eso es la verdadera espiritual.