Vamos a hacer un pequeño ejercicio para que vayas tonificándote.
Primero, pregúntate, ¿esta meta es mía? Si puedes, lo escribes ahora
Además, ¿me acerca a ser la persona que quiero ser?
¿Me lleva a realizar mi misión y mi visión que quiero de la vida?
Es que esa meta la he elegido porque queda bien delante a la galería tener esa meta.
Responde a esas cuatro preguntas, verás como ya te da mucha más claridad sobre las metas que tienes que tener.