Sicar, escenario de uno de los encuentros más asombrosos entre Jesús y una mujer de la cual ni siquiera sabemos su nombre. Todo alrededor de esta historia nos habla de un encuentro personal, agendado y con un propósito muy particular. Un diálogo extendido entre dos extraños lleno de confesiones, referencias históricas, verdades y revelaciones. Algo casi inconcebible para la época y perfectamente, el reflejo de nuestra historia. Esta es la representación viva del significado de Emanuel, Dios con nosotros, literalmente. El salvador vino a este mundo para estar con nosotros, y estos encuentros personales con Jesús lo evidencian.