Oriente Próximo entra en una "Tercera Guerra del Golfo". Estados Unidos e Israel se enfrentan a Irán, con el líder Ali Khamenei fallecido y milicias desarticuladas. Washington no descarta tropas terrestres y busca negociar el control del programa nuclear iraní y el terrorismo. Irán ataca embajadas y bases, y amenaza con bloquear el estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de petróleo y gas. La escalada bélica repercute globalmente: gas y petróleo se disparan, la inflación aumenta y se anticipan subidas de tipos de interés. Las navieras suspenden rutas por Ormuz, interrumpiendo la logística y el suministro. El transporte aéreo cancela vuelos y sube precios, afectando al turismo. El oro alcanza máximos históricos. España se posiciona con no alineamiento, negando el uso de sus bases a Estados Unidos para operaciones contra Irán. Esta decisión provoca críticas de aliados y preocupación por su aislamiento en la Unión Europea y la OTAN. Francia, por su parte, refuerza su defensa, ...