La gestión gubernamental en España es percibida como ineficaz, carente de presupuestos y dependiente de figuras polémicas, lo que conduce a la falta de mantenimiento y corrupción. El país, considerado un estado disfuncional, incrementa su deuda pese a recaudaciones récord y fondos europeos, mientras la eficiencia de los servicios públicos disminuye.
El sistema ferroviario ilustra esta degradación. El accidente de Adamuz reveló una grave carencia de mantenimiento en vías antiguas, contradiciendo la versión del ministro Óscar Puente, quien las había presentado como renovadas. Puente desvió la culpa hacia ArcelorMittal, fabricante que defiende la calidad y la necesidad de revisiones ministeriales. El presidente de Adif confirmó que el siniestro se produjo en una soldadura entre un carril nuevo y uno de 1989, refutando la narrativa oficial de renovación total. La inversión en infraestructuras ha caído un 48%, evidenciando responsabilidad política y desatención a las quejas. Las Rodalies ...