Ante la guerra en Oriente Próximo, el gobierno español no articula ayudas económicas y celebra reuniones con partidos, incluido VOX, sin avances. Estados Unidos e Israel bombardean Irán; dieciséis buques iraníes, presuntamente minadores, son destruidos en el estratégico estrecho de Ormuz, mientras la situación en Líbano se tensa por ataques israelíes. Los mercados permanecen cautelosos, atentos a la duración del conflicto y la seguridad en el estrecho, junto a posibles ataques iraníes a infraestructuras civiles vecinas. Una crisis en la Unión Europea divide posturas sobre la guerra. Pedro Sánchez es criticado por desestabilizar consensos, oponiéndose a la visión de Úrsula von der Leyen de adaptar Europa a un nuevo orden mundial, una postura que Sánchez y sus eurodiputados cuestionan. El gobierno español, reticente a rebajar impuestos, propone que un "no a la guerra" verbal resuelva el encarecimiento del combustible, una idea tildada de simplista y electoralista. La inclusión de VOX en ...