En Canadá, los disturbios van en aumento. El primer ministro, Justin Trudeau, ha convocado un gabiente de crisis porque la situación es muy tensa tras quince días de bloqueo de la capital, Otawa, cuando cuatro centenares de camiones de negacionistas bloquearon el Parlamento. Y del bloqueo, también, de los pasos fronterizos con Estados Unidos. Los centares de camiones mantienen el corte en uno de los principales pasos, el puente que une la ciudad de Detroit y Windsor. Los efectos de estos bloqueos se empiezan ya a notar en el intercambio comercial sobre todo en la cadena de suministros tanto en un lado como en otro de la frontera. La manifestación ya va más allás de la cuestión de las vacunas para convertirse en un pulso al gobierno de Canadá. Informa Fran Sevilla, enviado especial