Quién es su líder, quiénes son ellos, de qué viven y quién les financia. Son las preguntas que se ponen ahora sobre la mesa. Los líderes talibanes actuales estuvieron en el poder en 1996, pero ahora dominan más los medios de comunicación y las campañas de imagen. Sus primeras declaraciones y actuaciones, presentándose como moderados, parece que son una farsa. Su objetivo, dicen los expertos, es el mismo de siempre: desarrollar un estado islámico, no un estado de derecho o moderno. El dinero, además de las plantaciones de adormideras que se transforman en opio y del tráfico de drogas, proviene también de los impuestos que han ido cobrando a los diferentes jefes locales, a los que han obligado a pagar para trasladarse entre territorios y para sus intercambios comerciales internos. Informa Aurora Mínguez.