Nueva semana, nuevo incendio.
Los mensajes de WhatsApp entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y quien era su mano derecha, José Luis Ábalos, ha generado un terremoto que ha sacudido los cimientos de Moncloa y Ferraz.
Los mensajes, además de retratar la faceta machista y autoritaria del líder del PSOE, también confirman que sabía y estaba al tanto de las informaciones sorbe la ‘vida alegre’ de quien en ese entonces era ministro de Transportes y secretario de organización de los socialistas, y por sobre todas las cosas, su apoyo moral y político.