Usted puede tener una opinión favorable o desfavorable respecto de que se esté evaluando en la Asamblea Legislativa el posible levantamiento del fuero de improcedibilidad del presidente de la República.
La cuestión es que independientemente de esa opinión, resulta importante entender cómo opera en la praxis cotidiana nuestro Estado de derecho, es decir, como funciona el sistema de frenos y contrapesos de unas instituciones respecto de las otras.
Y no nos referimos solo a este caso, sino a cualquier circunstancia en la que un poder es evaluado en sus decisiones. Veamos por ejemplo como, recientemente, el Tribunal Supremo de Elecciones reprendió a la Asamblea Legislativa por la forma en que tramitó la renuncia al cargo del vicepresidente Estefan Brunner.
Contar con un sistema de garantías procesales reales y efectivas es lo que da sustento a la Constitución Política y por ende a la convivencia de una democracia plena como la costarricense.
Por supuesto no hay democracia perfecta y la nuestra tiene muchas áreas de mejora, pues padece, como la mayoría de las de su tipo, vulnerabilidades y desgastes; pero que estemos adelantando procesos partidarios en libertad y con reglas claras, nos obliga en un ejercicio de responsabilidad ciudadana a tomarnos tan en serio como nos sea posible, el entendimiento de nuestro sistema político.
Para ampliar este contexto conversamos con el Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli.