
Sign up to save your podcasts
Or


Las declaraciones de von der Leyen son una clara exteriorización de la frustración que siente el Occidente colectivo, porque sabe que cualquier acción que tome para confiscar los activos rusos van a tener duras consecuencias, ya no solo la inmediata, que es la devolución del golpe por parte de Rusia con una medida espejo, sino también lo que desencadenará a nivel global con el dólar y el euro.
En este sentido, el profesor de economía de la Universidad Estatal de Moscú e investigador jefe del Instituto de Economía de la Academia Rusa de Ciencias, Andrei Kolganov, dijo que "Rusia ya ha tomado la tutela de los activos de una serie de empresas extranjeras que se negaron a operar en Rusia". Añadió que este instrumento ya se utilizó contra inversores extranjeros que poseían una participación en la compañía cervecera Baltika, así como en los activos del consorcio energético finlandés Fortum, señaló el profesor.
"Así que, en principio, ya se ha elaborado el mecanismo para la confiscación de activos extranjeros. Pasar de la tutela a la confiscación es, en principio, un procedimiento técnico bastante sencillo. El importe de los activos congelados en el territorio de la Federación Rusa, o que pueden serlo, se estima actualmente en unos 288.000 millones de dólares", explicó Kolganov.
Por su parte, la secretaria del Tesoro de EEUU, Janet Yellen, quiso minimizar las posibles consecuencias. "Con respecto a la estabilidad financiera, supongo que surgiría un riesgo si hubiera un alejamiento masivo de las monedas. Pero creo que eso es extremadamente improbable, especialmente dada la singularidad de esta situación", dijo.
Sin embargo, la portavoz del FMI, Julie Kozack, lo ve de otra manera: "Desde nuestra perspectiva, es importante que cualquier acción tenga suficientes fundamentos legales para evitar riesgos potenciales, y estos incluyen riesgos de litigios, riesgos de contramedidas y riesgos para el sistema monetario internacional".
Al respecto, según Siluánov, otros países ya están sacando conclusiones de esa historia. "Por ejemplo, los chinos van reduciendo su participación en los valores estadounidenses. La fiabilidad del dólar y el euro fue puesta en tela de juicio", indicó.
"Esta situación provocaría una desestabilización tremenda de las finanzas y de la economía internacional. Sería una cosa sumamente crítica. Ya tuvimos graves dificultades con el problema de Covid. Luego con el conflicto en Ucrania, con los granos, con el transporte. Todo lo que ha dejado el Covid y está dejando el conflicto. Y luego que se viniera una situación de este tipo [confiscación de activos rusos], ya sería algo descomunal, sería el acabose", observa el exdiplomático y profesor de la UNAM Héctor Lerín.
Este escenario es todo un cambio de paradigma frente a los primeros compases del presente año, cuando el ambiente era de una carrera frenética por incrementar las remesas por parte de las firmas para tomar posiciones y firmar los contratos de exportación a Europa tras desconectarse de los gasoductos rusos.
Apenas semanas más tarde, las empresas se encuentran haciendo malabares, entre la ambición ante lo que creen que es una ventana de oportunidad histórica, que permitiría a compañías de un tamaño limitado convertirse en verdaderos gigantes, y manejar unos márgenes estrechos ante unos precios hundidos que, en algunos casos, ha hecho saltar las alarmas de quiebra en algunas firmas más pequeñas.
Hasta este mismo mes febrero muchos productores estaban manteniendo sus volúmenes, aunque resultara contraproducente, debido a que esperaban que la caída en los precios fuera algo circunstancial, por lo que contaban con asumir este 'mal trago' a cambio mantener intacta tanto su capacidad de producción como su cuota de mercado.
"En algunos países hay un desequilibrio del gas, y por lo tanto, una catástrofe", señala al respecto el Dr. Miguel Jaimes, director del Diplomado de Geopolítica del Petróleo. Añade que "esos países, sienten que esa situación es global, aunque es muy catastrófica solamente para sus regiones".
El desencadenante de esta situación, en opinión del analista, es el conflicto en Ucrania, "que es una guerra por el gas". "No hay un control por parte de EEUU, que quiere ser un competidor de la Federación de Rusia, nación que es la que tiene más gas en todo el planeta. Quiere ser su competidor […] y quiere desposicionarla", apunta Jaimes.
Cual 'tiktoker', el pope de la economía gala, tomó lo que en principio parece ser su propio teléfono móvil, y lanzó la proclama en el país donde se encuentran las principales oficinas de la Administración europea.
Incidió en que "como las cosas no avanzan con los 27 miembros, propuse que avancemos de forma voluntaria con un pequeño número de Estados miembros para proponer un producto de ahorro europeo en los próximos meses, proponer una supervisión europea de los mercados de capitales para garantizar que la regulación funcione bien y, por tanto, recaudar varias decenas de miles de millones de euros para financiar nuestro crecimiento y prosperidad. Europa no puede debilitarse económicamente como lo viene haciendo desde hace varios meses porque no tiene suficientes reservas financieras".
"Europa no puede perderse el punto de inflexión climático porque no tiene suficientes reservas financieras. 35 billones de euros que hoy permanecen inactivos en cuentas bancarias europeas en lugar de fomentar la prosperidad de Europa mañana, en lugar de financiar la inteligencia artificial, en lugar de financiar la transición climática, ya no es aceptable. Esa es la esencia de mi perorata esta mañana en Gante", concluyó.
Para el analista internacional Iñaki Gil de San Vicente, "primero hay que definir el concepto que utiliza esta persona [Bruno Le Maire] sobre la prosperidad. Habla de la prosperidad para los ricos y para una pequeña minoría de la población europea".
Esta cuestión también se da "por todo el control de miedo que impone [EEUU] en muchas empresas que necesitan la protección de sus Embajadas y de la OTAN. En esta situación, lo que necesita Europa Occidental es apretar todo lo que puede para sacar dinero de las cuentas privadas que están sin activarse, que es un dinero improductivo desde el punto de vista de la economía capitalista. Tiene que hacer eso porque va en declive a escala mundial, va en declive frente a EEUU, y van en declive en cuestiones básicas: primero, un declive militar, por otra parte, hay un problema tecnológico muy claro, y también un problema de recursos básicos", advierte Iñaki Gil de San Vicente.
En el encuentro, Lavrov reiteró que el "foro de las principales economías mundiales podría declarar claramente el rechazo del G20 al uso de la economía como arma y de la guerra como inversión" y demostrar su aspiración a una cooperación comercial y económica "abierta y equitativa". "Es importante reafirmar que los bancos y fondos globales deben financiar no objetivos militaristas y regímenes agresivos, sino a países necesitados en aras del desarrollo sostenible", subrayó el jefe de la diplomacia rusa.
Mientras, Mano Ning declaró que "el G20 es el principal foro para la cooperación económica internacional, no es una plataforma para resolver cuestiones geopolíticas y de seguridad”, al incidir en que esto "es un consenso del G20". "Esperamos que la reunión de ministros de Asuntos Exteriores [de los países miembros del Grupo] ayude a reforzar la solidaridad y la cooperación y contribuya al crecimiento económico y al desarrollo globales", remachó.
En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, enfatizó: "Tenemos la responsabilidad colectiva de conducir al mundo hacia la prosperidad para todos. Estas son las guerras que debemos librar en 2024". Para ello, "es de fundamental importancia contar con un sistema multilateral moderno, eficaz y eficiente, guiado por normas y principios rigurosamente seguidos por todos los países, con las Naciones Unidas en el centro".
Previamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia emitió un comunicado, que expresa: "El G20 no debe verse como una alternativa al Consejo de Seguridad de la ONU, que tiene prerrogativas exclusivas para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales". "Resulta destructivo incluir en la agenda del G20 asuntos no esenciales, como la cuestión ucraniana, a instancias de Occidente. Esto multiplica los desacuerdos entre los participantes y aleja a nuestro foro de los logros exigidos en su ámbito de competencia".
"El G7, el G20, el Foro de Davos, o la OTAN, son clubes elitistas que a la hora de la verdad son los que 'parten el bacalao', y dejan a la ONU básicamente como una institución teatral donde se debaten cosas, pero nunca se toman grandes decisiones. ¿Quién interviene militarmente? La OTAN. ¿Quién determina las grandes líneas económicas? El Foro de Davos. ¿Dónde se sientan las grandes potencias? En el G7 o en el G20. Y hay muchos países, desde Rusia, pasando por China, hasta las nuevas naciones emergentes en lo económico de África o de Asia, que hablan de instituciones necesarias, como los BRICS. El único foro que debería estar legitimado para debatir y resolver los graves problemas que afectan a las diferentes partes del mundo, debería ser la ONU", observa el Dr. en Sociología, historiador y escritor Sergio Fernández Riquelme.
Los países del sur global, también denominados como emergentes, han fundado su búsqueda de alternativas en que Washington está utilizando la hegemonía mundial del dólar como "arma de guerra". China y Rusia se han convertido en los líderes de esta corriente, es decir, desdolarización. Pero las tensiones geopolíticas son solo una parte de la historia.
Hay analistas que sostienen que las empresas privadas de todo el mundo son las que toman las decisiones finales respecto al uso internacional del dólar y responden a los incentivos que enfrentan: el acceso y los costes de la financiación en dólares.
En este sentido, Niels Graham y Hung Tran, economistas del GeoEconomics Center del think tank estadounidense Atlantic Council, advierten por primera vez en 20 años que es sustancialmente más barato endeudarse a corto plazo en yuanes chinos que en dólares. Dicho de otra forma, el creciente proceso de desdolarización está impulsado, no sólo por las relaciones internacionales, sino también por los diferenciales de los tipos de interés.
Respecto a esta última observación, el director de la Consultora Ekai Center, Adrián Zelaia, apunta que "es un comentario interesante". Porque eso tiene relación directa con las políticas que se han empezado a aplicar en Occidente en los últimos años de elevación de los tipos de interés, y cómo, curiosamente, esto no tiene el mismo efecto en Occidente, que en los países en desarrollo. Porque el impacto real de la elevación de los tipos de interés hay que medirlo en contraposición con la inflación, porque lo que las empresas, o los ciudadanos, o los gobiernos pagan por un préstamo, tiene relación con cuál es el tipo de interés. Pero la inflación compensa el impacto real de ese tipo de interés, porque el valor de lo que hay que devolver como consecuencia de ese préstamo, se devalúa, pierde peso", subraya Zelaia.
Los BRICS "pueden acabar con el dólar si utilizan las palancas adecuadas", según Kiyosaki, autor de 26 libros de asesoría financiera, quien instó a los ciudadanos estadounidenses a retirar su dinero de los bancos.
El aviso de Kiyosaki deriva de que las economías de los miembros de los BRICS son cada día más fuertes, mientras que la de EEUU está en decadencia a causa del enorme endeudamiento del país.
"La deuda de EEUU es la más alta de la historia mundial, y el país nunca podrá pagarla. El Imperio romano terminó de la misma manera: gladiadores entretenían a los regordetes romanos, mientras los banqueros devaluaban su moneda para pagar a los soldados y las facturas. La historia se repite porque la estupidez se repite. No sean estúpidos. Apuesten por el oro, la plata, el bitcóin", declaró tajante Kiyosaki.
"Vemos cómo las derrotas militares de EEUU en Afganistán, en Irak, en Siria, lo que está pasando en Ucrania, en Yemen, en África. Todo eso redunda en que el Ejército [de EEUU] demuestra su incapacidad. Aumentan los problemas internos en EEUU, lo que está pasando con el presidente [Joe] Biden es muy serio, y vemos cómo el antiguo imperio se va desmoronando como un azucarillo, de forma más rápida de lo que pensamos. Y esto tiene una relación directa con los países BRICS, que están dejando de utilizar el dólar como moneda, e incluso se está planteando la creación de una moneda propia", observa el analista internacional Eduardo Luque.
Embriagada de prepotencia y soberbia, von der Leyen disparó a discreción con una gran carga de inconciencia: "Estos pasos legales se han puesto en marcha y se aplicarán a lo largo de los próximos días", señaló. Asimismo, afirmó que los ingresos recibidos por los activos rusos no pertenecían a Moscú y añadió que "la situación legal es tal que se pueden utilizar estos intereses en favor de Ucrania".
En este contexto, anteriormente la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, había declarado que Rusia considerará como "ladrones" a los países occidentales que confisquen sus activos congelados y responderá con contramedidas "muy duras".
"Está claro que […] en la geopolítica que ha llevado Europa en todo momento, de esa alianza con la OTAN y con EEUU, todo es contra Rusia, sin ver un poco el coste–beneficio. Ya vimos los casos de Nord Stream 1 y 2, el tema del gas, toda esa gestión donde se ha enfocado la política internacional en todo momento que beneficia a EEUU", apunta Aníbal Garzón, sociólogo, docente y comunicador, especializado en Estudios Internacionales.
Añade que, tanto von der Leyen, como el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, "y todos los mandatarios de todos los partidos de la Unión Europea, tanto socialistas, como los liberales y los conservadores, han llevado la misma política internacional enfocando todo contra Moscú". "Entonces, esa política de von der Leyen está llevando a decir esas barbaridades, como el caso de que va a usar activos rusos en suelo europeo para financiar a Ucrania. […] Esto es lo que se dice un robo a mano armada, un robo en la política internacional, porque estás confiscando propiedades rusas para incitar su uso", advierte el analista.
"Creo que esta decisión, si finalmente sale adelante, no sólo perjudicará la relación Europa–Rusia, sino que perjudica la relación de Europa con el mundo. No olvidemos que muchos países van a desconfiar de hacer negocios en suelo europeo. Esto incluso puede perjudicar al Banco Central Europeo de Frankfurt y a la moneda del euro, porque perderá mucha confianza en el comercio internacional", concluye Garzón.
El acuerdo, al que Zelenski calificó como "ambicioso y concreto", tiene una vigencia de 10 años y abarca otros ámbitos de cooperación, tales como la "lucha contra la injerencia extranjera y la manipulación de la información", la ciberseguridad, los campos de la inteligencia y la contrainteligencia, según el documento publicado en la web de la Presidencia ucraniana.
Al respecto, ironizó en su cuenta de X el expresidente de Rusia y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad del país, Dmitri Medvédev. "Francia no pudo resistirse a su nuevo socio: el ami-cochon [amigo cerdito, en español] recibió nuevas garantías de amor. Sin embargo, esta historia de amor difícilmente será apreciada por los agricultores franceses y las demás víctimas de Macron. Sobre todo, porque este amor cuesta 3 mil millones de euros", subrayó.
Según el director del Centro de Investigaciones en Política y Economía (CIEPE), Walter Formento, "aquí lo que estamos observando es una profundización de las presiones de la OTAN sobre Francia para que se comprometa cada vez más profundamente en la guerra que la OTAN libra contra Rusia en Ucrania".
Mientras, en un video divulgado en sus cuentas en redes sociales, el canciller alemán, Olaf Scholz, dijo estar convencido de que apoyar a Ucrania es "lo correcto", aunque admite que la economía de su país ya siente los efectos de dicha asistencia.
"Lo que observamos en el canciller Scholz es una situación muy compleja, porque también el pueblo alemán se encuentra en una situación de movilización, de crisis, donde empieza a haber cuestionamientos profundos. La realidad en Alemania muestra dos caras: el compromiso de las autoridades políticas, como Scholz, y por otro lado, la percepción histórica del pueblo alemán, que observa que nuevamente está [siendo] llevado de las narices a una confrontación con Rusia".
Primero, lo primero. Como debe ser. Primero el descanso y el relax. Ya si eso, como dirían en España, a la vuelta de las vacaciones se hablará con calma sobre si seguir apoyando milmillonariamente el capricho de unos cuántos, desde Washington a Bruselas, de asestarle una derrota estratégica a Rusia. Estamos en año electoral en EEUU con una Bidenomics que está siendo un verdadero fracaso.
Y es que, tras aprobar el proyecto de ley de 95.000 millones de dólares, el Senado lo envió a la Cámara de Representantes para que fuera votado, pero los republicanos han cancelado ese acto para tomarse unas merecidas vacaciones y, en principio, reanudarían el trabajo el próximo 28 de febrero.
En este sentido, los republicanos de la Cámara Baja ya han manifestado en reiteradas oportunidades su oposición a la nueva redacción de dicho proyecto de ley, pues omite las disposiciones sobre la seguridad fronteriza al sur del país en plena crisis migratoria.
Respecto al interior de la política estadounidense, Moragón advierte que "los demócratas están cada vez más asustados, más nerviosos, están difundiendo cosas un poco absurdas, como lo del arma espacial que se supone que tienen los rusos".
"Lo hacen para asustar un poco a la gente, para que se apruebe el presupuesto, para desviar las malas noticias que vienen de otros lados y que la gente se entretenga con esto. Pero están que no saben cómo cerrar el tema de Ucrania: la Administración demócrata ya ha sacado todo lo que podía sacar de réditos, y lo que quieren es pasar página y dejar el muerto a los europeos, que se dediquen a financiarlo sine die", concluye el experto.
"Ni siquiera el propio EEUU sabe qué hacer con el patrocinio del régimen de Kiev. Se ha hecho cada vez más clara la aspiración de Washington de trasladar a Europa la carga abrumadora de gastos de [Volodímir] Zelenski, principalmente, a Alemania, que tomó la iniciativa en esta cuestión", observó Zajárova.
Al respecto, apuntó que la reciente visita al país norteamericano del canciller alemán, Olaf Scholz, donde mantuvo un encuentro con Biden, fue para "recibir las instrucciones pertinentes", donde el líder teutón hizo "un emotivo llamado a los países occidentales para que hagan todo lo posible por impedir la victoria de Rusia". "Les recuerdo que antes buscaban infligir una derrota estratégica a Rusia. Ahora la retórica ha cambiado. Ahora dicen, reconociendo la realidad, que no pueden permitir que Rusia gane. Quiero decepcionarlos. Ni lo primero se ha cumplido, ni lo segundo. Será a nuestro modo", remachó la funcionaria rusa.
El analista internacional Iñaki Gil de San Vicente expresó al respecto que "EEUU sabe perfectamente que ya no tiene la capacidad, ni económica, ni militar, que tenía a final de la Segunda Guerra Mundial".
"Tienen capacidad para intentar mantener restos de su potencia que los tiene plasmados en capitales transnacionales, en instituciones, en obediencia perruna de burguesías colonizadas y colaboracionistas. Los tiene también en la servidumbre del Fondo Monetario [Internacional], incluso la servidumbre de mucha burocracia de las Naciones Unidas, etc. Y los tiene también, fundamentalmente, en la extensísima red de bases militares, oficiales, o no oficiales, que tiene esparcidas por medio mundo", zanjó el analista.
From the publisher's feed

176 Listeners

185 Listeners

7 Listeners

5 Listeners