El viernes en San Mames, se daban todas la condiciones para que el Athletic se ubicara en puestos europeos: muy buenas sensaciones previas después del partidazo del equipo en Donosti y muchísima gente en el campo.
A priori el Cádiz, en puestos de descenso, se presumía como un rival que iba a venir a encerrarse en su campo esperando que sonase la flauta en alguna contra.
Pero no fue así, los amarillos plantaron cara desde el minuto uno, se adueñaron del centro del campo, fueron superiores y se fueron al descanso con el 1 a 0 a su favor.
En la segunda parte el Athletic reaccionó un poco pero los muchos errores individuales y colectivos impidieron cualquier atisbo de remontada.
Errores que se podían haber evitado de haber jugado en la línea de solidez que venía mostrando el equipo en La Liga.
Pero más allá de eso, nos queda la sensación que no se dio el do de pecho en ningún momento. Desconcentración y falta de intensidad no son buenos aliados para un equipo que tenía la obligación de ganar si o si a los andaluces para auparse en la Clasificación.
Oportunidad perdida
Hora de reflexionar seriamente, en todos los partidos se juega por los tres puntos, ante los grandes o los equipos que pelean por otros objetivos. No importa quién es el rival, SIEMPRE HAY QUE SALIR A GANAR.
Conociendo a Marcelino estamos seguros de que volveremos a ver al Athletic guerrero de (casi) toda la temporada .