AulaDH Derechos + Humanos

AulaDH Derechos + Humanos

By AulaDHEducation
Download on the App Store

AulaDH Derechos + Humanos episodes

  • E25 Caso Duque vs Colombia, la agenda secreta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

    "México no tiene miedo al arbitraje, tiene miedo a la arbitrariedad.” -Bernardo Sepúlveda AmorDicen que el poder corrompe, y el poder completo corrompe completamente. ¿En qué momento nos convencimos que un tribunal que sabiéndose inatacable en sus resoluciones, y ante el cual no procede ningún tipo de recurso, siempre emplearía los máximos valores sin espacio para el abuso? ¿Que nunca sus integrantes serían tentados a usar el tribunal para sus propios fines y agendas?En 2016 la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó sentencia contra Colombia, y la señaló como responsable por violar el derecho a la igualdad y no discriminación en agravio del señor Ángel Duque. El tribunal condenó a Colombia al pago de una indemnización de diez mil dólares al agraviado, al pago de otros diez mil dólares a sus representantes legales, al pago de más de dos mil quinientos dólares como reintegro de los gastos al Fondo de Asistencia Legal de Víctimas de la propia Corte, y a la publicación del resumen oficial de la sentencia en el diario oficial así como en uno de amplia circulación nacional en Colombia y se publicara la sentencia íntegra por un periodo de al menos un año en un sitio web oficial del Estado.Hasta aquí todo parecería justo, honorable por parte del tribunal interamericano. Dos jueces votaron en contra de esa decisión, y que el fallo prospero solamente por mayoría de 4 a 2 (que es la forma de votación por parte de los seis jueces que integran la Corte). Y en la aclaración que estos dos jueces dieron a su votación contraria fue porque la Corte Interamericana de Derechos Humanos se propasaba en un caso del que ni siquiera debieron haber conocido. ¿Seguiríamos pensando en la imparcialidad, justicia y honorabilidad de la decisión?

    10 min
  • E24 La Teoría del Billete sin Valor en Derechos Humanos.

    Imagina que el Estado es el Banco Central de los Derechos Humanos. Su función es emitir la moneda con la que la ciudadanía puede adquirir una vida digna. Así, "imprime" billetes de 100, 500 o 1,000 pesos, cada uno con la efigie de un derecho: salud, educación, vivienda, justicia. Ahora, imagina que al llegar a una tienda (institución del estado) para intercambiar ese billete, te informan que su valor real es de solo 5 o 50 pesos. ¿La razón? El lugar en el que te encuentras no tiene la capacidad de cambio, o peor aún, el valor del billete depende de quién eres tú. Esta devaluación arbitraria es el núcleo de la Teoría del Billete sin Valor y nos lleva directamente al concepto del efecto útil de los Derechos Humanos. Ese es precisamente el principal problema y la crisis de confianza en nuestra "moneda de derechos": la garantía.El efecto útil, por tanto, no se logra con la simple emisión de papel moneda de derechos. La verdadera garantía se encuentra en la capacidad de intercambiarlos por "vivir", por materializar el derecho. Si no podemos vivirlo, su valor es cero, o al menos, infinitamente menor al prometido por el Estado.

    7 min
  • T6 E23 El posfascismo, el populismo del siglo XXI y el fin de los derechos humanos (Segunda parte)

    “La dominación es una combinación de aparatos represivos y una hegemonía cultural que permite a un régimen político mostrarse legítimo y benéfico, en vez de tiránico y opresivo”. - Antonio Gramsci. La cita de Gramsci no es casual; es la clave para entender el método. El posfascismo no impone su voluntad únicamente a través de la fuerza, sino construyendo una nueva hegemonía cultural, un nuevo "sentido común" donde sus acciones, por más autoritarias que sean, son percibidas por una masa crítica como legítimas, necesarias y hasta benéficas. Es precisamente en esta perversión conceptual, en este dominio del relato, donde reside el mayor riesgo para la idea original de los derechos humanos, un riesgo que va más allá de violar una ley y atenta contra el fundamento mismo de la convivencia democrática.

    7 min
  • T6 E22 El posfascismo, el populismo del siglo XXI y el fin de los derechos humanos (Primera parte)

    En los populismos posfascistas de hoy, no hay nada de la izquierda genuina; son movimientos que buscan regresar a los viejos nacionalismos autoritarios, centralizados y militarizados, con economías estatizadas que a menudo seconvierten en focos de corrupción y clientelismo. Sus líderes son figuras de personalidades fuertes, carismáticas y autoritarias; personajes que asumen la representación y encarnación del “pueblo bueno”. Para lograrlo, instrumentalizan los conceptos de derechos humanos, manipulándolos para que sirvan exclusivamente a sus propios intereses. Cuando las luchas ciudadanas porderechos genuinos no les son afines —como las de feministas, minorías o ecologistas—, las tachan de ser manipuladoras de la opinión pública y de responder a intereses de los “enemigos del pueblo” (quienesquiera que entren en esa descripción). Cualquiera que no comparte o critica la visión del líder y su grupo es, por definición, un enemigo de la patria, un traidor.

    7 min
  • T6 E21 Derechos humanos como las bolsas de papas fritas.

    En casi todo el mundo occidental nos venden estasbolsas de papas fritas y sus variantes, que en su mayor espacio interno están llenas de aire. Con poco contenido físico de papas. Hay autores que al nulo resultado real de derechos humanos les llaman así, vacíos de contenido y comouna práctica ilusoria de derechos humanos. Coloquialmente, pues, bolsas de papas fritas. Esta no es solo una metáfora casual; es una descripción anatómica precisa de un fenómeno político.

    8 min
  • T6 E20 El mercadito de los derechos humanos.

    Alexis de Tocqueville, en su obra seminal de 1835 La democracia en América, formuló una predicción aterradora: “La República Americana perdurará hasta el día en que el Congreso descubra que puede sobornar al público con el dinero del público.” Hemos vivido siglos bajo la sombra de esa advertencia, viendo cómo el clientelismo y el populismo fiscal erosionan las arcas y las responsabilidades del Estado. Pero, ¿qué pasaría si en el siglo 21, los Congresos en los países democráticos, descubrieran –o descubrieron– que también pueden sobornar al público con un producto aún más barato y adictivo? ¿Qué pasaría si descubrieran que pueden sobornar a la gente con el producto “derechos”?Hoy, la mayoría de los "nuevos derechos" son fundamentalmente distintos. Son derechos de prestación: el derecho a la vivienda digna, a la cultura, al ocio, a un medio ambiente sano. No exigen del ciudadano la vigilancia, sino la petición. Transforman al ciudadano de un guardián de la libertad, en un cliente del Estado de bienestar. Este cambio es la inversión más perversa de todas: la herramienta creada para limitar al Estado ahora se usa para justificar su expansión infinita. El Estado necesita crecer para "garantizar" este catálogo interminable de prestaciones, volviéndose más omnipresente y poderoso que los antiguos monarcas a los que se pretendía limitar.

    8 min
  • T6 E19 ¿Son necesarios los códigos de ética pública?

    Es imposible, no debe, no puede existir algo llamado ética pública. Esta afirmación, que puede sonar radical, se sostiene en una distinción filosófica fundamental. La ética, en su concepción clásica desde Aristóteles hasta Kant, se refiere a un sistema de principios universales que guían la conducta humana, basados en la razón y la voluntad autónoma del individuo. Es un ejercicio de la conciencia. Lo que hoy llamamos "ética pública" es, en realidad, un oxímoron. Porque los valores en un estado dependen del tipo de sistema de cada estado. Así, los valores de un estado musulmán son diferente a los de un estado monárquico, y a los de uno socialista, o a los de uno capitalista. Incluso, lo que hoy es valioso para nuestro régimen, mañana no lo será. Pretender universalizar los valores de un estado a valores éticos es un acto de soberbia. Es confundir la ideología del poder con la moral universal.

    7 min
  • T6 E18 El Estado vs sí mismo

    La no vocación, la inexperiencia, la carencia de méritos, la no profesionalización y el compromiso para con sus mecenas y clara politización, hace prácticamente imposible que las instituciones cumplan efectivamente con las promesas que nos hicieron las y los candidatos ahora ganadores del proceso de elección.Sus titulares a menudo son producto de cuotas de poder entre partidos, un intercambio de cromos donde se sacrifica la autonomía y la capacidad técnica a cambio de la paz política.El Estado lucha contra sí mismo. Es una especie de enfermedad autoinmune institucional: el sistema crea anticuerpos (organismos de control) que están infectados con la misma enfermedad que se supone deben combatir. Una especie –como decimos coloquialmente en México- decuento del tío Lolo, que se hace tonto él solo. Este absurdo burocrático no solo es ineficaz, sino que además consume enormes cantidades de recursos públicos que podrían destinarse a servicios directos para la población.

    8 min
  • T6 E17 El rebranding de los Derechos Humanos.

    Se ha generado una inflación de derechos: cuando todo es un derecho humano, nada lo es verdaderamente. ¿Qué es lo “fundamental”? ¿Hubo un “rebranding” del concepto de “derechos fundamentales”? ¿Muchos de estos nuevos derechos son realmente necesarios, o como en el “marketing”, nos han hecho creer que los necesitamos? ¿Y si esta campaña inició con un “rebranding” de los derechos fundamentales? El cambio de marca ha sido unéxito. Hemos pasado de un concepto claro y defensivo —proteger al individuo de la opresión del poder— a uno vago y expansivo —utilizar el poder del Estado para satisfacer todos los deseos del individuo—. Al hacerlo, hemos cambiado unescudo por una lista de compras, y corremos el riesgo de que, al intentar garantizarlo todo, el Estado no termine garantizando nada fundamental, mientras se vuelve más grande, más caro y más intrusivo que nunca. Quizás sea hora de cuestionar el rebranding y volver a discutir qué es, verdaderamente, fundamental.

    8 min
  • T6 E16. La simulación del Estado con los Derechos Humanos.

    ¿Sabías que en 1948 la Cancillería mexicana, mediante un memorando del 19 de marzo de ese año, dio instrucciones asu delegación que asistió a la reunión para crear la Declaración Americana de Derechos Humanos, para que maniobraran para que no se materializara ese documento? Parte del texto decía: “Es inadmisible la llamada protección internacional de los derechos humanos, por lo que no puede aceptarse nada que tienda a constituir una maquinaria internacional para proteger tales derechos.”

    9 min

About AulaDH Derechos + Humanos

From the publisher's feed

Primer espacio regional en donde te platicamos lo más interesante sobre derechos humanos en una forma sencilla y accesible.