Escucho a muchas personas que aspiran a trabajar de lo que aman o a disfrutar mucho de su trabajo. Lograrlo es una bendición y también tiene su lado B, esos desafíos más invisibles a los ojos de los demás. Por eso me encanta hablar con personas apasionadas por lo que hacen y sobre todo conversar con artistas sobre su profesión porque me sirve de inspiración y me ayuda a entender mejor el arte que algo que disfruto plenamente. Esta conversación en particular me hizo muy bien porque me llevé muchas ideas para aplicar en mi vida en general. Aunque sea muy diferente a lo que yo hago, creo que siempre podemos aprender de las experiencias de los demás.
Hoy hablamos con Mati Mayer, una persona que admiro mucho a nivel personal y profesional. Mati es actor y cantante argentino con experiencia televisión, cine, teatro y teatro musical. Algunos de sus trabajos más destacados fueron Iosi, el espía arrepentido, Un crimen argentino, Historia de un clan, Un gallo para Esculapio, Millenials, Cuéntame cómo pasó, Maracaibo, y Argentina, tierra de amor y venganza. En teatro, formó parte de producciones como Casi Normales, Ghost, el musical, Rock of Ages y Filomena Marturano, un matrimonio a la italiana.
Con él conversamos sobre cómo su gran hobbie se transformó en profesión, cómo cultivar la creatividad y entrenarse para poder dejar todo en la cancha, la importancia de seguir aprendiendo toda la vida, el trabajo en equipo y el impacto de hacer foco en el proceso y no en el resultado.