La dignidad de las personas representa, fundamentalmente, su valor intrínseco, un valor que no depende de razas, ni creencias, ni condiciones sociales, sino que es inherente a la mera condición humana.
La dignidad de las personas representa, fundamentalmente, su valor intrínseco, un valor que no depende de razas, ni creencias, ni condiciones sociales, sino que es inherente a la mera condición humana.