Hernán Cortés no era un tipo de fiar. Ambicioso hasta decir basta, se sirvió de la diplomacia más maquiavélica para engordar su patrimonio, traicionando a indios y españoles por igual.
Hernán Cortés no era un tipo de fiar. Ambicioso hasta decir basta, se sirvió de la diplomacia más maquiavélica para engordar su patrimonio, traicionando a indios y españoles por igual.