El Área de Juventud y Emancipación de Cáritas Bizkaia desarrolla proyectos donde participan jóvenes con muchas capacidades que necesitan oportunidades de acceso al empleo y vivienda. También poder participar en el propio desarrollo comunitario. Son procesos de crecimiento personal. La tarea se hace con voluntariado clásico y joven que conectan con estos otros jóvenes. Gandarias Etxea de Cáritas acompaña procesos de personas en tránsito a la vida adulta.
Gandarias Etxea
Miriam Larrakoetxea, integradora del servicio de atención diurna de Gandarias Etxea comenta que "es un proyecto dentro de la Estrategia Joven del Departamento de Inclusión, Empleo e Igualdad de la Diputación Foral de Bizkaia gestionado por Cáritas Bizkaia en colaboración con la Fundación Gandarias. Cáritas acompaña a jóvenes de 18 a 23 años y muchos de ellos proceden del sistema de protección con recorridos largos, institucionalizados".Lander Díaz, integrador de Gandarias Etxea, señala que "es un proyecto integral mixto situado en dos espacios, en la C/ Hurtado de Amézaga y el centro Ekin-Otxarkoaga, en Bilbao".Miriam está en Hurtado de Amézaga. Es la parte residencial del proyecto. Cuenta con 15 plazas de chicos y chicas jóvenes en el que "acompañamos tanto en ese proceso de tránsito a la vida adulta para que ellos/ellas cojan unas herramientas, rutina y confianza a la hora de su proceso de vida afuera".Lander está en Ekin-Otxarkoaga. Es un espacio comunitario. El objetivo es más ocupacional. De talleres y un espacio de encuentro. "Buscamos las inquietudes de los jóvenes a la hora de formación y de trabajo de una página en blanco para ir en una dirección determinada siempre adaptado a ellas".
Testimonio de Yerai
Yerai Dos Santos Silva es un joven que participa en el proyecto Gandarias Etxea. Ha estado en los dos espacios, en el residencial y en el ocupacional. Miriam afirma que "recientemente ha salido del nido para volar afuera". Yerai reconoce que "empiezo a volar en mi propia rutina, economía y trámites burocráticos. El equipo psicológico ha ayudado en el camino. El dinero no llega. Fracciono muy bien el dinero e intento ser disciplinado. Gastar donde lo necesito. Pero gastar muy justo para sobrevivir".Miriam explica que en Gandarias Etxea se vive "en la diversidad de realidades y de culturas". Lander destaca "que es una macedonia de muchas procedencias y con diferentes historias personales". Explican que "en Gandarias Etxea hay normas como en cualquier casa y límites pero damos mucha importancia a cómo ellos gestionan su proceso y un voto de confianza para que todo salga bien".Yerai dice que "hay que intentar saber dar respuesta a situaciones que se puedan dar en la convivencia o ante determinados comportamientos personales". Ahora, Yerai está en un momento ilusionante de su vuelo. "De saber qué voy a hacer, Me estoy preparando para las oposiciones de celador de Osakidetza. Si consigo una plaza, tengo trabajo, si trabajo puede optar a una vivienda donde encuentre mi privacidad. Para desarrollar mi propia vida, mi propia libertad. Ha merecido el paso también por Gandarias Etxea".El caso de Yerai es el de otros chicos y otras chicas que están en Gandarias Etxea también para coger vuelo. Su vuelo.