Aunque las papas andinas suelen relacionarse con el NOA, Mendoza se sumó al mapa productivo de este cultivo el año pasado. A 2000 metros de altura, en Tupungato, cerquita de la Cordillera de los Andes, cuatro familias producen de manera artesanal este producto ancestral.
Sueño Verde viene trabajando desde hace más de 30 años en romper las barreras entre el pequeño productor y el consumidor. En Quipu, cultivos andinos, siembran, cosechan, lavan y seleccionan a mano cada una de las papas que llegan a nuestras mesas.