Los futuros de los índices bursátiles estadounidenses caen más de un 1% el lunes, con los inversores valorando cada vez más la perspectiva de que el conflicto en Oriente Medio podría persistir durante semanas, lo que podría perturbar los flujos comerciales mundiales y aumentar las presiones inflacionistas. Los sectores más afectados son aerolíneas, ya que varias compañías suspendieron sus vuelos, mientras que la interrupción del transporte marítimo a través del crucial estrecho de Ormuz hace subir con fuerza los precios del crudo. Todo ello ensombrece las perspectivas de la economía mundial y lastra los valores financieros. En su lugar, los inversores acuden en masa a los tradicionales valores refugio, como el dólar. La subida de los precios de los metales preciosos ayuda a mineras. Las acciones de defensa también reciben un impulso. Los mercados ya se encontraban en un estado de incertidumbre debido a los temores sobre la interrupción de la inteligencia artificial, el nerviosismo en el espacio de crédito privado y unas perspectivas comerciales confusas que llevaron al S&P 500 y al Nasdaq a registrar el viernes sus caídas mensuales más pronunciadas desde marzo de 2025. Analizamos el mercado esta hora con José Bsagoiti, de Trading Pro. Le preguntamos también a Antonio Feito, de Swisscanto.