Comunidad de Fe

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Comunidad de Fe episodes

  • Una vida de acción de gracias – Ps. David Ingman

    Una vida de acción de gracias

    Por: Pastor David Ingman

    Hay un «secreto» para desbloquear las bendiciones de Dios en nuestras vidas. Por naturaleza, los seres humanos no siempre somos agradecidos. Muchas veces, adoptamos una actitud de que «lo merecemos todo», y esto nos lleva a perder de vista la importancia de dar gracias continuamente a Dios, nuestro Creador.

    Salmos 92:1-2 (NTV). Notemos cómo el autor de este Salmo resalta la importancia de agradecer a Dios por la mañana y por la noche. Declarar Su misericordia y fidelidad refleja un corazón agradecido hacia Dios: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

    1 Tesalonicenses 5:16-18 (NTV). Aquí, Pablo destaca que la gratitud no solo es un acto deseable, sino que es la voluntad de Dios. Constantemente dar gracias en todas las circunstancias trae un poder especial sobre nuestras vidas; cuando practicamos la gratitud, vemos cómo las bendiciones de Dios fluyen.

    El pastor Rick Warren afirmó: «Dios quiere que la gratitud sea la motivación principal detrás de todo lo que hacemos, decimos o pensamos.» Además, la Biblia contiene aproximadamente 400 versículos sobre acción de gracias y la gratitud, subrayando cómo Dios recompensa esta actitud con una lista interminable de bendiciones. La gratitud es una actitud mental constante

    1 Tesalonicenses 5:18 (NTV).

    Tanto las Escrituras como varios estudios científicos confirman los beneficios de la gratitud:

    mejora la salud física y mental, promueve la felicidad, facilita un mejor sueño, contrarresta las emociones tóxicas, fortalece las relaciones, abre puertas a nuevas personas y oportunidades, agrada a Dios y atrae Su bendición, y es evidencia de madurez espiritual. Colosenses 2:7 (NVI).

    Aquí hay algunas razones básicas por las que debemos agradecer a Dios:

    – Porque Él nos creó. Salmos 139:13-14 (NVI).

    – Por cada año de vida. Eclesiastés 11:8a (NVI).
    – Por nuestra salvación. Salmos 13:5.
    – Porque Él es bueno. Salmos 54:6 (RV60).
    – Por responder nuestras oraciones. Salmos 118:21 (NTV).
    – Porque nos guía. Salmos 16:7 (NTV).
    – Por su amor inagotable y misericordia. Salmos 118:1 (NTV). Salmos 107:8 (NVI).

    La gratitud no solo transforma nuestra relación con Dios, sino también nuestras vidas. Cultivémosla cada día para recibir y reconocer las abundantes bendiciones que Él tiene para cada uno de nosotros.

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    38 min
  • Caminar hombro a hombro con Dios – Ps. David Ingman

    Caminar hombro a hombro con Dios

    Por: Pastor David Ingman

    Cuando el ser humano fue puesto en el Jardín del Edén, la Palabra de Dios nos dice que Adán y Eva caminaban con el Dios Todopoderoso. Desde el primer libro de la Biblia, vemos que el deseo de Dios siempre ha sido caminar con la humanidad en comunión. Siempre ha sido el deseo y la voluntad de nuestro Padre Celestial que caminemos de Su mano, hombro a hombro con Él y en Su propósito divino. Sin embargo, todos tenemos la tendencia de querer «hacer nuestra propia voluntad» y dejar nuestra marca en la vida para que otros reconozcan lo grandiosos que somos. Esto se refleja mucho en las redes sociales, donde se promueven los logros humanos.

    2 Corintios 5:13-14 (NTV). Como cristianos somos embajadores y representantes de Dios, enviados para promover la agenda de Cristo, no la nuestra. Entonces, la pregunta es: ¿Hemos muerto a nuestros propios deseos y sueños? Pablo habla de los requisitos básicos para los cristianos. Si estamos «tan llenos de nosotros mismos», ¿cómo podremos lograr cosas para el Señor? Job 34:19-20 (NTV).

    Antes de la caída, Adán y Eva vivían en comunión ininterrumpida con Dios: eran inocentes y confiaban plenamente en Él (Génesis 2:25). Sin embargo, Génesis 3 describe la caída y sus consecuencias. Después de pecar, Adán y Eva tuvieron miedo de Dios (Génesis 3:10), rompiendo su relación con Él. Ya no caminaban de Su mano, sino que perdieron su identidad y propósito.

    Muchos de nosotros nos llamamos cristianos y discípulos de Cristo, ¿verdad? Pero recordemos las palabras de Jesús en Lucas 14:33 (NTV): “Así que no puedes convertirte en mi discípulo sin dejar todo lo que posees.” Esto no solo se refiere a posesiones materiales, sino también a las cosas e ideales que consideramos más importantes que servir a Dios y cumplir Su propósito.

    1 Corintios 10:13 (NTV). A menudo pensamos que la tentación son solo actos como adulterio, robo o mentira. Pero para Dios, alejarnos deliberadamente de Su voluntad es rebelión y pecado. Santiago 4:17 (NVI).

    La autora cristiana Alyssa Howard comparte un mensaje poderoso: «Llevo muchas cosas conmigo: miedo, inseguridad, sueños, frustraciones… A menudo lucho por dejarlas ir. Pero Dios me habló y me preguntó: ¿Estás dispuesta a soltarlo todo para tomar mi mano?» Dios nos dice en Isaías 41:13 (NVI): “Porque yo soy el Señor tu Dios, que sostiene tu mano derecha; yo soy quien te dice: ‘No temas, yo te ayudaré.’”

    Algunos de nosotros necesitamos tomar la decisión de caminar de la mano con Dios, olvidando nuestros miedos e inseguridades, y poniendo la agenda del Espíritu Santo por encima de la nuestra. Como Iglesia, debemos unirnos y caminar jusntos en Su propósito.

    Sofonías 3:9 (NVI). Este versículo nos recuerda que, como creyentes, debemos caminar juntos, firmes en el Evangelio, esforzándonos hombro a hombro hacia la misma meta. ¡El plan de Dios es el más importante de nuestra vida!

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    48 min
  • Mientras la tierra exista – Ps. Luis Navarrete

    Mientras la tierra exista

    Por: Pastor Luis Navarrete

    Estamos viviendo tiempos difíciles debido a las circunstancias naturales que enfrentamos, pero como hijos de Dios, debemos entender el propósito de estas pruebas.

    Juicio a causa del pecado. Génesis 8:20-22 (NVI). En el Antiguo Testamento, las sequías y otras calamidades solían ser consecuencia del juicio de Dios debido a la desobediencia e idolatría del pueblo. Estos juicios eran, en esencia, un llamado divino al arrepentimiento.El diluvio fue el juicio más grande de Dios sobre la humanidad. Sin embargo, Dios prometió no volver a destruir la tierra de esa manera. El versículo 22 reafirma esta promesa, indicando que los ciclos de la naturaleza, como el día y la noche o las estaciones, permanecerán constantes mientras la tierra exista.

    Así como Dios estableció ciclos naturales, también existen ciclos y principios espirituales que rigen nuestra vida en el Reino de Dios. Uno de estos principios es la siembra y la cosecha.

    Génesis 26:1-3 (NVI). En esta historia, la sequía y la falta de alimento fueron resultado del juicio de Dios. Sin embargo, su propósito era llevar a las personas al arrepentimiento y a renovar su compromiso con Él. Isaac quiso ir a Egipto en busca de ayuda, pero Dios lo dirigió a quedarse en la tierra prometida, donde sería bendecido.

    La siembra como provisión de Dios. Salmos 37:18-19 (NVI). Esta promesa ha sido de gran bendición. ¿Cómo Dios prospera a sus hijos en medio de crisis? A través de la siembra, como un acto de fe.

    Génesis 26:12-14 (NTV). Sembrar en tiempos de crisis es un acto de fe y confianza en Dios. El resultado, como en el caso de Isaac, fue milagroso. Otro ejemplo de provisión divina se encuentra en la historia de Elías: 1 Reyes 17:7-16 (NVI). La viuda, golpeada por la crisis, recibió provisión milagrosa cuando obedeció y sembró en fe al atender al profeta Elías.En cualquier crisis, Dios tiene un camino de salvación para sus hijos. A menudo, ese camino requiere que demos un paso de fe, sembrando en medio de la necesidad; sin embargo,  cuando confiamos en Él, vemos Su milagrosa provisión en nuestra vida.

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    42 min
  • Un corazón para la casa – Ps. Martín Hoguín

    Un corazón para la casa

    Por: Pastor Martín Holguín

    ¿Por qué son importantes los templos para Dios? La Biblia nos muestra que, desde el principio, Dios anhelaba habitar en medio de la humanidad. En el Jardín del Edén, todo el entorno era como un templo donde el cielo y la tierra se unían. Cuando Dios está en medio de su pueblo, las cosas florecen; hay vida y propósito. Pero, el pecado llevó al exilio, y los humanos fueron expulsados del jardín. Aun así, el corazón de Dios deseaba volver a habitar con sus hijos.

    Aquí es donde entra la historia del Éxodo. Después de liberar a su pueblo de 400 años de esclavitud, Dios los prepara para ser una nación en la que Él mismo vivirá. En el desierto, los israelitas llevaban una “carpa portátil” o tabernáculo, que era como un «mini Edén» lleno de imágenes de ángeles y otros símbolos.

    Éxodo 35:20-22. Éxodo 36:5-6.

    El tabernáculo era el lugar de la presencia de Dios y representaba un paso hacia la restauración del paraíso. El pueblo comprendió la importancia de que Dios habitara en medio de ellos gracias a Moisés, quien les enseñó que, sin Dios, no podrían avanzar. Por eso todos colaboraron para hacerlo posible.

    Muchos años después, ya establecido el reino de Israel, David deseó construir un templo, pero fue su hijo Salomón quien lo llevó a cabo. Con el tiempo, el pueblo de Israel se alejó de Dios; aunque mantenían los ritos, sus corazones estaban lejos de Él. Aun así, Dios seguía queriendo habitar entre ellos, por lo que Él mismo se hizo hombre en Jesús y se hizo «como un tabernáculo» entre nosotros. Juan 1:14 (NTV).

    Los templos no se tratan solo de edificios o auditorios; hay un principio espiritual detrás de ellos. Cuando damos de forma sacrificial para la obra de Dios, Él responde. Dios habitó el tabernáculo solo cuando estuvo completo, y llenó el templo de Salomón solo cuando fue terminado. Él no se fija tanto en la calidad de los materiales o el diseño, aunque queremos dar lo mejor, sino que lo que realmente valora es el esfuerzo y el deseo de quienes preparan un lugar digno para Él.

    La ofrenda para la casa de Dios expresa varias cosas sobre nosotros:

    1. Comprensión de nuestra liberación: Los israelitas dejaron de ser esclavos en una noche; ya no tenían un amo cruel. De igual manera, Jesús nos ha liberado de la esclavitud del pecado.

    2. Gratitud: La ofrenda de los israelitas demostraba gratitud por su libertad. ¿Estamos agradecidos por lo que Dios ha hecho en nuestras vidas? Si es así, no habrá sacrificio tan grande que no estemos dispuestos a ofrecer.

    3. Comprensión de nuestro propósito y destino: Israel comenzó a entender que Dios habitaba en medio de ellos para que fueran una bendición para todas las naciones.

    4. Prioridad de la presencia de Dios: Moisés entendió que, si Dios no iba con ellos, no tendría sentido avanzar. Que Dios habite en medio de nosotros debe ser siempre nuestra mayor prioridad.

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    34 min
  • La pregunta – Ps. Rolando Rodríguez

    La pregunta

    Por: Pastor Rolando Rodríguez

    En la Palabra, encontramos a un hombre conocido por lo que hizo para Dios: Nehemías. Es importante recordar que, a veces, más relevante que quién me conoce en este mundo, es que Dios me conozca. ¿Por qué fue conocido Nehemías?

    Nehemías fue conocido por reconstruir la muralla de Jerusalén que había sido destruida. ¿Cómo estaban las murallas de Jerusalén en esos tiempos? Tenían 4 km de longitud alrededor de la ciudad, 3 a 4 metros de altura, 2 a 3 metros de ancho, 10 puertas de acceso y torres de vigilancia, construidas sobre terrenos inclinados, y llevaban 70 años derribadas. ¿Cómo llegó Nehemías a involucrarse en esta reconstrucción?

    Nehemías 1:1-4 (NTV): “Estas son las memorias de Nehemías, hijo de Hacalías. A fines del otoño, en el mes de quisleu, del año veinte del reinado del rey Artajerjes, me encontraba en la fortaleza de Susa. Hananí, uno de mis hermanos, vino a visitarme con algunos hombres que acababan de llegar de Judá. Les pregunté por los judíos que habían regresado del cautiverio y sobre la situación en Jerusalén. Me dijeron: ‘Las cosas no andan bien. Los que regresaron a la provincia de Judá tienen grandes dificultades y viven en desgracia. La muralla de Jerusalén fue derribada, y las puertas fueron consumidas por el fuego’. Cuando oí esto, me senté a llorar. De hecho, durante varios días estuve de duelo, ayuné y oré al Dios del cielo.”

    En otras palabras, la situación de Jerusalén y su gente era un desastre. Esto fue lo que llevó a Nehemías a hablar con el rey, pedir permiso y ayuda para ir a reconstruir las murallas (Nehemías 2). Él se involucró porque hizo una pregunta y fue sensible a la voz de Dios.

    ¿Quién era Nehemías? Era judío; de profesión: copero del rey, o, en otras palabras, un mesero de alta posición. No era rey, ni gobernador, ni alcalde, ni candidato político, ni ingeniero. Era alguien común y corriente, pero con una visión. Ser de visión hace que Dios nos vea; nos pone en su mapa.

    ¿Cuál fue la visión de Nehemías? Reconstruir las murallas de Jerusalén, movido por amor, fe y obediencia al llamado de Dios. Lo hizo sin ingenieros, ni maquinaria, ni planos o presupuesto. Solo utilizó lo que tenía: la gente de Jerusalén, quienes trabajaron en unidad y por familias.

    Hoy tenemos una visión en Comunidad de fe: terminar nuestra casa. Con butacas en el graderío, un nuevo piso y cortinas en el auditorio. Esta es nuestra oportunidad de construir para Dios, como lo hizo Nehemías.

    ¿Quiénes fueron los beneficiados de esa reconstrucción? El pueblo de Jerusalén, alrededor de 25,000 personas en ese tiempo.

    Hoy la pregunta es: ¿Seré parte de esta visión? ¿Soy parte de Comunidad de Fe? Dios va a proveer, y la bendición será primero para nosotros, y luego para los que vendrán. ¿Quién dice “Aquí estoy”?

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    0 min
  • Súmate a la visión – Ps. David Ingman

    Súmate a la visión

    Por: Pastor David Ingman

    Proverbios 29:18 (NVI): “Donde no hay VISIÓN, el pueblo se extravía (perece).”

    Durante años hemos enseñado en esta iglesia la importancia de tener visión en nuestras vidas como creyentes. ¿Por qué existimos? ¿Qué estamos haciendo aquí? ¿Cuál es el propósito de nuestra vida? Hablemos de la importancia de la visión.

    Hay muchas personas en la iglesia que no tienen una visión para el futuro. Han perdido su motivación, coraje y enfoque, y ya no están viviendo la vida que Dios quería para ellos: una vida abundante que Jesús prometió. Muchos son guiados por “los vientos de la vida” en lugar de ser dirigidos por una visión de Dios. Una persona sin visión espiritual está en peor situación que una persona físicamente ciega. La esencia de la visión es la capacidad de ver más allá de lo que los ojos físicos pueden ver.

    Proverbios 29:18. Una vida sin un plan a largo plazo, es una vida condenada a vagar sin rumbo ni dirección. La palabra hebrea para visión (profecía) es “chazon”, que significa comunicación divina o revelación.

    Habacuc 2:3: “Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.”

    2 Corintios 5:7 (NVI). Este versículo ha sido el lema de Comunidad de Fe, desde que la iglesia comenzó hace tantos años. Recordemos que la visión de Dios te llevará a tu destino.

    Proverbios 29:18 (NVI): “Donde no hay VISIÓN, el pueblo se extravía (perece).” Corrie Ten Boom dijo una vez: “Si miras al mundo, te angustiarás. Si miras hacia dentro, te deprimirás. Pero si miras a Dios, tendrás descanso.” Nuestra visión proviene de escuchar la voz de Dios.

    El sueño de Dios de construir instalaciones para esta Iglesia, como la escuela y otros edificios fuera de Quito, comenzó hace muchos años. Aún nos faltan algunos detalles, como asientos tipo teatro para la sección de gradas, un nuevo piso acústico y algunos ajustes más. Hoy, vamos a seguir adelante y lanzar la visión, invitando a todos a unirse en esta nueva fase para la iglesia.

    Una palabra que recibimos como iglesia está en Isaías 43:18-19: “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.”

    Estemos convencidos que hay un paralelo directo entre lo que Dios está haciendo en Comunidad de Fe y lo que está realizando en cada una de nuestras vidas. ¡Es tiempo de sumarnos a la Visión!

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    1 hr 1 min
  • Milagros en el desorden – Ps. Samuel Rodríguez

    Milagros en el desorden

    Por: Pastor Samuel Rodríguez

    Jesús realizó milagros sorprendentes que nos enseñan lecciones profundas. En Juan 9:1-7, encontramos a un hombre que había nacido ciego. Jesús, en lugar de sanarlo de inmediato, escupe en la tierra, hace barro y lo coloca sobre los ojos del ciego. Luego, le dice que se lave en la piscina de Siloé, y al hacerlo, recupera la vista. Este milagro nos muestra que Jesús no solo restaura lo que hemos perdido, sino que también nos da lo que nunca hemos tenido.

    En Marcos 8:22-25, Jesús encuentra a otro hombre ciego en Betsaida. Lo lleva fuera del pueblo, escupe en sus ojos y le pregunta si ve algo. Al principio, el hombre ve a las personas como si fueran árboles, pero luego Jesús vuelve a tocarlo y su visión es restaurada por completo. Este es el único caso en el que Jesús pregunta si el milagro ha funcionado, mostrando que a veces el proceso requiere más de un toque divino.

    Estos dos milagros nos enseñan que Dios no solo restaura, sino que también hace cosas nuevas. En Isaías 43:19, el Señor dice: «He aquí que yo hago algo nuevo; ¿no lo notan?». A veces, esperamos que Dios nos devuelva lo que perdimos, pero Él quiere darnos algo mejor y nuevo. No debemos conformarnos con «ver árboles», sino esperar hasta ver la plenitud de lo que Dios ha prometido.

    En Juan 11:40, Jesús nos dice que si creemos, veremos la gloria de Dios. También en 1 Corintios 2:9 se nos recuerda: «Lo que ojo no vio, ni oído oyó, ni ha subido en corazón de hombre, es lo que Dios ha preparado para los que le aman». Dios está haciendo algo nuevo en nuestras vidas, y si caminamos por fe, veremos su gloria en áreas donde antes había derrota o dolor.

    A veces el proceso puede parecer desordenado o confuso, pero Dios está en control. El barro y la saliva pueden parecer insignificantes, pero contienen el poder transformador de Dios. Al final, lo que parecía desorden resultará en un milagro poderoso. Como dice Romanos 8:18, «Los sufrimientos del tiempo presente no se comparan con la gloria que ha de manifestarse en nosotros».

    Así que no te conformes con ver árboles. Abre tus ojos a todo lo que Dios ha prometido para ti, tu familia y tu nación. Juan 3:16, Juan 10:10 y 2 Corintios 5:17 nos recuerdan las promesas de vida eterna, vida en abundancia y vida nueva. ¡Vamos a ver todo lo que Dios ha prometido, porque lo que es de Dios siempre gana!

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    35 min
  • Hombres y mujeres fuertes – Ps. David Ingman

    Hombres y mujeres fuertes para tiempos difíciles

    Por: Pastor David Ingman

    En la 2da carta a Timoteo, el apóstol Pablo le advierte a Timoteo y a la iglesia en Éfeso sobre los tiempos difíciles que vendrán y cómo afectarán a la Iglesia.

    Pablo, sabiendo que su muerte estaba cerca, escribió esta carta para preparar a Timoteo, quien pastoreaba una iglesia madura, pero bajo ataque. “En los últimos días vendrán tiempos peligrosos” (2 Timoteo 3:1). Pablo, consciente de la naturaleza nerviosa de Timoteo, lo anima a estar listo: “Sí, y todo el que quiera vivir piadosamente en Cristo Jesús sufrirá persecución” (2 Timoteo 3:12 NVI).

    Pablo nos insiste en la necesidad de fortalecer la fe, recordando que la persecución y los desafíos son parte de seguir a Cristo.

    Smith Wigglesworth comentó una vez: «Si nunca has sufrido por Cristo, entonces no has hecho nada por Él y no eres una amenaza para el diablo». En otras palabras, ¡Al diablo le gusta cómo eres!  Esta advertencia es relevante no solo para Timoteo, sino para todos los creyentes. No hay que ser alarmistas, pero el llamado es claro: prepararse para lo que viene.

    Pablo también da una instrucción clara y directa: “Fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza” (Efesios 6:10). Todos tenemos que fortalecernos. El Espíritu está buscando hombres y mujeres fuertes para tiempos difíciles. Esta orden no es opcional, sino necesaria para sobrevivir en los momentos de prueba espiritual. “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Efesios 6:11).

    La lucha no es contra personas, sino contra poderes espirituales malignos (Efesios 6:12). Muchos están luchando contra la gente y las circunstancias. Se enojan con la vida y las personas porque las cosas no salen como creen que deberían salir, pero su agresividad ha sido mal dirigida.

    Para resistir los continuos ataques del enemigo, Pablo insta a la iglesia a ser personas de oración, a estudiar la Palabra de Dios diariamente, a usar el Nombre de Jesús con autoridad y a caminar en comunión con el Espíritu Santo. Este no es el momento para ser débiles o sentir lástima por uno mismo, sino para ser fuertes y confiar en el Señor: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).

    Otros versículos que refuerzan este llamado son: Isaías 40:31, Josué 1:9, 1 Corintios 16:13, Colosenses 1:11 y 2 Timoteo 2:1.

    La clave para avanzar como cristianos y enfrentar estos tiempos es confiar plenamente en Dios y no en nosotros mismos.

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    51 min
  • ¿Qué clase de árbol eres? – Ps. David Ingman

    ¿Qué clase de árbol eres?

    Por: Pastor David Ingman

    Cuando viajamos, a cualquier parte del mundo, la gente observa cómo hablamos y actuamos, y a menudo juzgan por el país de dónde somos. Pero la verdadera pregunta es: ¿qué tipo de persona somos?

    Muchas veces, sobre todo cuando una pareja joven quiere comprometerse, se habla de alguien como una “persona correcta” que viene de una “buena familia”, pero ¿alguien sabe qué significa realmente ser «correcto»?

    Veamos la perspectiva de Jesús acerca de esto en Mateo 12:33, Él dijo: «O haced el árbol bueno y su fruto bueno, o haced el árbol malo y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol». Cambiando la palabra «árbol» por «persona», entendemos que el carácter de alguien se refleja en sus acciones (sus frutos). Así que, ¿qué tipo de «árbol» somos cada uno?

    Jesús continuó en Mateo 12:34: «… de la abundancia del corazón habla la boca». En muchas partes de la Biblia, la Palabra nos dice que Dios ve lo más profundo de nuestro corazón, lo más íntimo de nuestro ser.

    Hemos llegado a un momento en la historia en el que ya no podemos vivir agradando a todos, sino que debemos decidir agradar a Dios. ¿Somos buenos o malos árboles? ¿Nuestro fruto es bueno o malo? ¿Somos verdaderos cristianos o falsos? ¿Nuestra relación con Dios es profunda o superficial?

    Jesús también advirtió en Mateo 12:36-37: «… de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado». Jesús nos dice que ordenemos nuestras vidas y vivamos con integridad, sin hipocresía, siendo claros en lo que decimos y hacemos. Viviendo como y para Jesús.

    En Apocalipsis 22:11, se nos insta a decidir quiénes seremos: «El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.» La Palabra nos dice que decidamos: ser santos o profanos, ser buenas o malas personas, ser buenos o malos árboles, no podemos intentar ser ambos. Josué 24:15. Escojamos hoy a quién vamos a servir.

    La decisión es clara y debemos tomarla antes de que Jesús regrese: ¿Qué clase de árboles queremos ser?

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    57 min
  • La verdadera prosperidad – Ps. Martín Holguín

    La verdadera prosperidad

    Por: Pastor Martín Holguín

    Cuando escuchamos la palabra «prosperidad», solemos pensar en riquezas materiales: casas, autos, educación de élite, y dinero. Sin embargo, Jesús nos enseña de una prosperidad diferente a esa.

    Aunque no está en contra de que tengamos dinero, Jesús advierte que el amor al dinero puede robarnos la verdadera prosperidad. En tiempos de Jesús, la mayoría de los judíos vivían en extrema pobreza, y los pocos ricos lo lograban comprometiendo sus principios.

    En el Sermón del Monte, Jesús habla del Reino de Dios, que ya está aquí. La vida eterna comienza ahora, no cuando morimos. Con su muerte y resurrección, Jesús venció la oscuridad y nos invita a vivir de manera radicalmente diferente.

    Jesús y las posesiones. Jesús advierte que las riquezas pueden alejarnos de Dios. En Mateo 6:19-21 dice: «No almacenes tesoros en la tierra, donde las polillas los destruyen y los ladrones los roban. Almacena tesoros en el cielo, donde nada los daña ni los roban, porque donde esté tu tesoro, allí estará tu corazón».

    El «tesoro en el cielo» es la paz y satisfacción de seguir las enseñanzas de Jesús, como amar a Dios y a los demás. Actos de bondad, generosidad, perdón y compasión son los verdaderos tesoros que debemos almacenar.

    La verdadera prosperidad. Jesús continúa diciendo que no podemos servir a Dios y al dinero (Mateo 6:24). Debemos usar el dinero para servir a los demás, no al revés; recordemos que somos solo administradores de lo que tenemos, no dueños.

    Confianza en Dios. Jesús también nos llama a confiar en Él y no preocuparnos por las cosas materiales. En Mateo 6:25-34 nos recuerda: «No se preocupen por lo que comerán o vestirán. Miren los pájaros: no siembran ni cosechan, pero Dios los alimenta. ¿No son ustedes más valiosos que ellos? Busquen el Reino de Dios primero, y él proveerá todo lo que necesiten».

    Este mundo es inestable y lleno de incertidumbres. La verdadera prosperidad no está en las posesiones ni en buscar seguridad en algún lugar terrenal, como otro país. Cuando nos enfocamos en lo material, perdemos de vista lo que realmente importa: lo eterno y nuestra relación con Dios.

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    39 min

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