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¿Qué escondes en tu tienda?
Josué 7:1-26 (NTV). Esta es la historia de un hombre llamado Acán, un israelita que desobedeció el mandato de Dios al apropiarse del botín durante la conquista de Jericó. Esta desobediencia no fue un simple error, sino una transgresión grave que provocó la derrota de Israel en Hai y, finalmente, la destrucción de Acán y toda su familia.
¡Qué historia tan impactante! A primera vista, parecería que los israelitas simplemente calcularon mal el número de tropas necesarias para conquistar Hai. Pero el verdadero problema no fue militar, sino espiritual: la desobediencia oculta de un solo hombre. Lo que Acán escondió en su tienda, primero lo había escondido en su corazón… y eso terminó costándole todo.
La Biblia nos advierte sobre la gravedad del pecado oculto. Leamos 1 Corintios 5:6-7a (NTV): “Es terrible que se jacten sobre dicho asunto. ¿No se dan cuenta de que ese pecado es como un poco de levadura que impregna toda la masa? Desháganse de la vieja ‘levadura’ quitando a ese perverso de entre ustedes…” La Biblia se refiere al pecado como la levadura.
1 Corintios 5:10-11 (NTV). Pablo es aún más directo, aquí no está hablando de los de afuera, sino de los que están dentro de la iglesia, pero viven en rebelión abierta contra Dios.
Regresando a Acán, ¿Dónde se encontró la evidencia de su pecado? ¡En su tienda! Es decir, en su lugar de residencia, donde vivía su familia. El pecado estaba oculto en su vida diaria. Pero, ¿Por qué toda su familia tuvo que pagar por el pecado de Acán? Porque vivían un estilo de vida oculto, rodeado de mentiras y desobediencia. ¡El corazón de esa familia estaba comprometido!
Nuestro hogar (nuestra “tienda”) es el templo donde vivimos, y debe estar gobernado por principios basados en la santidad y la Palabra de Dios. No puede convertirse en un escondite para el pecado, el desorden o la inmoralidad.
1 Corintios 6:19-20 (NVI). Estos versículos nos llevan a comprender la importancia de la santidad. La santificación es el proceso continuo de ser apartados, de ser hechos santos, de ser cada día más como Jesús y agradar a Dios.
Si creemos que podemos vivir como queramos y aun así estar cerca de Dios, ¡nos estamos engañando! La vida terrenal es el campo de pruebas para la eternidad. Por eso, es tiempo de sacar cualquier tesoro oscuro y secreto que esté escondido en nuestra “tienda” y entregarlo a Dios.
¿Qué estás escondiendo? No lo ignores, porque al igual que Acán, podrías perderlo todo por vivir una vida de engaño.
Hebreos 12:14-15 (NVI): “Busquen la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Asegúrense de que nadie quede fuera de la gracia de Dios, de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos.”
La entrada ¿Qué escondes en tu tienda? – Ps. David Ingman se publicó primero en Comunidad de Fe.
¿Has olvidado lo que Él dijo?
Salmos 27:1-2. Estas fueron las palabras de David mientras atravesaba grandes dificultades, como la persecución constante por parte del rey Saúl. Eran palabras inspiradas por Dios, surgidas de un corazón que confiaba plenamente en Él, por eso las expresó con convicción.
Ahora, cuando Jesús resucitó y se preparaba para ascender al cielo, se apareció a sus discípulos y les dijo: “Y vosotros sois testigos de estas cosas.” (Lucas 24:48). Básicamente, les recordaba: “¡Lo han visto todo! ¡Ustedes son testigos!” Sin embargo, en momentos anteriores, Jesús ya les había llamado la atención por olvidar lo que habían vivido: “¿No entendéis aún, ni os acordáis…?” (Mateo 16:9).
Juan 16:33. Durante su tiempo en la tierra, Jesús realizó numerosos milagros y proclamó muchas promesas. Les advirtió a sus discípulos que sería arrestado y asesinado. En tan solo tres años y medio, repitió muchas de sus enseñanzas una y otra vez. Sin embargo, tras su muerte, resurrección y ascensión, muchos de sus seguidores olvidaron esas promesas. ¿Por qué? ¡Por las terribles circunstancias que enfrentaron y les llenaron de temor!Santiago 1:23-24 (NVI). Los cristianos que tienen más éxito en su caminar con Cristo son aquellos que recuerdan lo que Dios ha dicho en su Palabra y confían en Él. Estos versículos en el libro de Santiago se refieren a las personas distraídas, a quienes intencionalmente ignoran lo importante: son oidores olvidadizos. Pero Santiago también nos da una solución en el verso 25: “Pero quien se fija atentamente en la ley perfecta que da libertad y persevera en ella —no olvidando lo que ha oído, sino haciéndolo— recibirá bendición al practicarla.”
Cuando estudiamos cuidadosamente la Palabra de Dios, la recordamos y la obedecemos, somos bendecidos en todo lo que hacemos.
Mateo 16:24-26. Seguir a Cristo implica renunciar a nuestras ambiciones, planes y sueños. Significa ir en contra de nuestros propios deseos para aceptar la voluntad de Dios, llevando nuestra cruz. Requiere hacer ajustes y sacrificios reales para vivir como verdaderos discípulos.
Mateo 6:33. Como creyentes, a veces nos preocupamos por qué comer, qué vestir, dónde vivir, cómo lucir… pero Jesús nos recordó que Dios conoce todas nuestras necesidades, incluso antes de que se las pidamos. Parafraseando: “Si tan solo pusieran su vida y sus prioridades en orden, entonces todas sus necesidades serán suplidas.”
Juan 15:7 (NTV). Iglesia, es tiempo de poner tu casa en orden. Jesús debe ocupar el primer lugar en nuestras vidas, pues Él no aceptará ser relegado a un segundo plano. Jesús nos está diciendo: “Permanezcan conmigo. Guarden mis palabras en su corazón más que cualquier otra cosa, y los bendeciré constantemente. ¡Recuerden lo que les he dicho!”
Deuteronomio 11:18.
La entrada ¿Has olvidado lo que Él dijo? – Ps. David Ingman se publicó primero en Comunidad de Fe.
Fuertes en el Señor
Efesios 6:10. «Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.» Hemos pasado por muchos desafíos que intentaron agotarnos de una u otra manera. Pero Dios necesita que estemos fuertes para Él y en Él.
Esta es una instrucción continua en la Biblia: ¡Sé fuerte, sé valiente, no temas, no desmayes!
Salmos 27:1 (LBLA). «El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿de quién tendré temor?» Somos fuertes en Él, no en ninguna otra cosa. No busques fuerza en el lugar equivocado. Por más fuerte que seas, llegará un momento de quiebre en el cual no podrás seguir en tus propias fuerzas. Es mejor vivir con la fuerza del Señor.
Efesios 6:10 (Amp.): «En conclusión, sean fuertes en el Señor. Sean empoderados a través de su unión con Él, extraigan su fuerza de Él: esa fuerza que Su ilimitado poder provee.» Mientras más unión tengamos con Él, más fuerza tendremos. La instrucción es clara: ¡Fortalezcámonos en Él! Fortalecer significa: afirmar, hacerse fuerte, valiente, firme.
1 Samuel 30:1-6. David estaba angustiado y afligido, pero tomó una decisión: fortalecerse en el Señor su Dios. ¿Cómo lo hizo David? Recordó los hechos pasados del Señor, lo que Él había hecho por él.
Salmos 42:11. Alabar en hebreo implica postrarse, reverenciar o adorar con las manos extendidas, dar gracias. David sabía cómo hacerlo: se acercó al Señor, lo adoró y fue fortalecido.
1 Samuel 30:7-8. Una vez fortalecido, David consultó al Señor. Si no se hubiera fortalecido, habría decidido movido por sus emociones o por las circunstancias. Pero fortalecido en Dios, pudo actuar bajo Su dirección.
1 Samuel 30:18-20. ¿Y el resultado? ¡David lo recuperó todo!
Cuando estamos fortalecidos en el Señor, recuperamos todo lo que el enemigo ha tomado: en nuestra vida, nuestra familia, nuestra salud, nuestras finanzas. ¡Recuperaremos también nuestra nación y nuestras generaciones!
La entrada Fuertes en el Señor – Ps. Chari Borja se publicó primero en Comunidad de Fe.
Resucitó
Lucas 24:1-8 (NTV): “El domingo, muy temprano por la mañana, las mujeres fueron a la tumba, llevando las especias que habían preparado.
Encontraron que la piedra de la entrada estaba corrida a un costado. Entonces entraron, pero no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. Mientras estaban allí perplejas, de pronto aparecieron dos hombres vestidos con vestiduras resplandecientes. Las mujeres quedaron aterradas y se inclinaron rostro en tierra. Entonces los hombres preguntaron: «¿Por qué buscan entre los muertos a alguien que está vivo?
¡Él no está aquí! ¡Ha resucitado! Recuerden lo que les dijo en Galilea, que el Hijo del Hombre debía ser traicionado y entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, y que resucitaría al tercer día». Entonces ellas recordaron lo que Jesús había dicho.”
Veamos siete beneficios de la resurrección de Cristo, para nosotros:
1. Valida que Jesús es el hijo de Dios. Juan 10:17-18. Él es rey y Dios resucitado.
1 Tesalonicenses 4:14-18: “Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 1Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.”
La entrada Resucitó – Ps. Rolando Rodríguez se publicó primero en Comunidad de Fe.
Es tiempo de seguir adelante
Eclesiastés 3:1: “Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo.”
Si leemos los siguientes siete versículos, descubrimos que, según los tiempos de Dios, estos pasajes incluyen todo, Por eso siempre serán relevantes y aplicables en algún momento de nuestras vidas.
Salomón, quien escribió este libro, tenía una visión muy clara de la existencia. Aunque hablaba frecuentemente de la futilidad de la vida, su intención no era destruir nuestra esperanza, sino guiarnos hacia la plenitud que solo se encuentra en Dios. Afirmaba el valor del conocimiento, las relaciones, el trabajo y el placer, pero siempre en su debido lugar y momento. Todo lo temporal debe ser visto a la luz de lo eterno.
Mateo 24:35. Una de las verdades más claras que podemos aprender es que la vida en la tierra está en constante cambio; no somos dueños de nuestras vidas, no escogemos el día en que nacimos ni el día que moriremos. Lo único seguro y estable es la Palabra de Dios. ¡Sus promesas permanecen para siempre!
1 Corintios 16:9 (NTV): “Se ha abierto una puerta de par en par para hacer un gran trabajo en este lugar, aunque muchos se me oponen.” No sabemos con certeza cuándo regresará Jesús, pero parece que será muy pronto. Al igual que Pablo, estoy convencido de que el Señor ha abierto una gran puerta, aquí en Ecuador, para que hagamos una obra enorme como Iglesia.
Para que alcancemos todo el potencial y capacidad que Dios nos ha dado en este ministerio, debemos caminar juntos, con una misma mente y un mismo espíritu. Necesitamos estar juntos,
Filipenses 3:12-14. Una lección que muchos aprendemos por las malas es esta: ¡No miremoss hacia atrás, sino hacia adelante! ¿Alguna vez has notado que puedes leer los mismos versículos cientos de veces, y de repente cobran vida, claridad y sentido como nunca antes?
Filipenses 3:15-16: “Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.”
Entiendo perfectamente por qué el Espíritu de Dios nos está llamando a estar unidos en estos tiempos. ¡Podemos hacer mil veces más por Dios cuando caminamos en unidad hacia adelante!
La entrada Es tiempo de seguir adelante – Ps. David Ingman se publicó primero en Comunidad de Fe.
El partido de Jesús
Salmos 33:12: “Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, El pueblo que él escogió como heredad para sí.”
En estos tiempos de elecciones en Ecuador, la conversación gira en torno a la pregunta: “¿Por quién deberíamos votar?”. Como cristianos, no solo debemos considerar este asunto desde una perspectiva política, sino también desde la perspectiva del Cielo, pues todo lo que hacemos en esta vida afecta el Reino Celestial.
A menudo, escuchamos un dicho que algunos cristianos toman como una verdad bíblica, pero que en realidad no lo es: «La Iglesia no debe mezclar su enseñanza con decisiones políticas». Pero ¿de dónde viene este concepto? Aunque el apóstol Pablo instruyó a la iglesia a obedecer a las autoridades (Romanos 13:1-3), esta instrucción tiene excepciones. Por ejemplo, durante la Segunda Guerra, muchos cristianos resistieron al gobierno nazi, algunos incluso fueron ejecutados por ello. Se enfrentaron al mal cuando millones de judíos fueron masacrados.
Veamos alguna pautas para votar con sabiduría:
1. Hagan de la Palabra de Dios su principal guía para votar. Salmos 119:105.
Al final del día, como cristianos, nuestro candidato no debe ser elegido por ideologías humanas, sino por los principios del Reino de Dios. Jesucristo es nuestro verdadero Rey. «Venga tu Reino. Hágase tu voluntad.» (Mateo 6:10 RV60).
La entrada El partido de Jesús (II parte) – Ps. David Ingman se publicó primero en Comunidad de Fe.
Sigue adelante
Éxodo 14:10-12 (NTV).
La vida es un peregrinar. A veces nos sentimos perseguidos por el pasado, por malas decisiones, por haber confiado, por haber abierto el corazón. Nos parece que vamos a regresar a lo mismo de antes, que seremos esclavizados nuevamente.El pueblo de Israel sintió miedo y se llenó de pánico. El temor nos lleva a decidir mal, nos paraliza y nubla nuestros pensamientos. En el temor no hay fe, porque es lo opuesto a ella.
¿Qué hicieron los israelitas? Se quejaron y culparon a Moisés. Dijeron: «Nos obligaste. Estábamos en paz». ¿De verdad? Dijeron cosas sin sentido: «Es mejor ser esclavo en Egipto que un cadáver en el desierto».
Éxodo 14:13-14 (NTV).
La fe es la respuesta. Lo único efectivo contra el temor es la fe. Moisés les dijo: no se rindan ante el temor. Les recordó que tenían un Dios todopoderoso. (Se habían olvidado de los milagros que Dios hizo en Egipto). Moisés declaró por fe lo que Dios haría: «Dios va a pelear por ustedes» (Éxodo 14:14). Pero faltaba algo más…
Éxodo 14:15-16 (NTV): “Luego el Señor le dijo a Moisés: «¿Por qué clamas a mí? ¡Dile al pueblo que se ponga en marcha! Toma tu vara y extiende la mano sobre el mar. Divide las aguas para que los israelitas puedan pasar por en medio del mar, pisando tierra seca».”
La instrucción de Dios fue clara: Sigue adelante. Ya te dije lo que debías hacer. NO dudes. No te quedes quieto. Ora, declara, confía, muévete. Levántate de esa cama. Pisa fuerte. Dios está contigo. No escuches ese reporte negativo. Ese diagnóstico no es el final. Dios te dará otro trabajo, pondrá a la persona correcta en tu vida. No te quedarás solo. Dios proveerá lo que necesites. No te quedes sin hacer nada. Sigue adelante, muévete. No bajes los brazos, no te rindas. Dios tiene mucho para ti si sigues adelante.
Toma la Palabra de Dios y declárala sobre tus circunstancias. Deja de llorar, deja de quejarte, y háblale a esa situación: «Dios está conmigo y él tiene la última palabra».
Romanos 12:21. Persevera en el bien, sigue adelante haciendo lo bueno, aunque duela.
¡Él lo hizo por Israel y lo hará también por ti!
¡SIGUE ADELANTE!
La entrada Sigue adelante – Ps. Rolando Rodríguez se publicó primero en Comunidad de Fe.
La Familia de la Fe
Por: Pastor David Ingman
Como creyentes en este mundo, debemos saber que hay dos “bandos”: el mundo, que está fuera de la iglesia y al que todos estamos llamados a evangelizar para que sean salvos en Cristo., y la «Casa de la Fe», que es la IGLESIA.
Veamos en Gálatas 6:9-10 (NTV): «Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la Familia de la Fe.»
Hay tres conceptos clave que Pablo nos enseña en estos versículos:
– Como creyentes, nunca debemos cansarnos de hacer el bien a los demás.
Como «Comunidad de Fe» y parte de la Iglesia de Cristo en este mundo (familia de Dios), tenemos la responsabilidad de unirnos, caminar juntos y ayudarnos mutuamente. Quienes crecimos en esta familia de fe sabemos que el mundo intenta ofrecer una idea de familia falsa, opuesta a lo que creemos. Hoy en día, podemos ver claramente esto, con estilos de vida contrarios a los principios de Dios, los cuales el mundo promueve y llama «familia».
Por eso, debe haber una diferencia clara entre nosotros y el mundo. Si nos sentimos diferentes porque somos diferentes a nuestros vecinos,compañeros de trabajo y a muchos de nuestros familiares. 2 Corintios 6:17-18.
1 Tesalonicenses 5:5-11. Estas instrucciones son para quienes ya formamos parte de la Familia de la Fe. Algunos dicen: «Todos somos hijos de Dios», pero eso es falso. ¿Por qué? Porque, a menos que una persona nazca de nuevo, no puede entrar en el Reino de Dios ni convertirse en su hijo.
El evangelista Billy Graham dijo una vez: «El mayor legado que una generación puede dejar a la siguiente es el legado del carácter y de la fe.» Así que, Iglesia, debemos saber que somos la familia de la fe, y es hora de comenzar a actuar como tal. Juan 14:15 (NTV): «Si son parte de mi Familia y me aman, obedecerán mis mandamientos.»
Como cristianos tenemos una visión completamente diferente del significado de la vida. La Biblia enseña que Dios nos creó a Su imagen para tener una relación con Él. Si intentamos mantener una relación con Dios y, al mismo tiempo, con el mundo, apoyando sus estándares e ideologías… ¡Nunca caminaremos con éxito en el Señor! Debemos mantenernos firmes y conectados con la Familia de la Fe.
La entrada La familia de la fe – Ps. David Ingman se publicó primero en Comunidad de Fe.
El partido de Jesús
En estos tiempos de elecciones en Ecuador, la conversación gira en torno a la pregunta: “¿Por quién deberíamos votar?”. Como cristianos, no solo debemos considerar este asunto desde una perspectiva política, sino también desde la perspectiva del Cielo, pues todo lo que hacemos en esta vida afecta el Reino Celestial.
A menudo, escuchamos un dicho que algunos cristianos toman como una verdad bíblica, pero que en realidad no lo es: «La Iglesia no debe mezclar su enseñanza con decisiones políticas». Pero ¿de dónde viene este concepto? Aunque el apóstol Pablo instruyó a la iglesia a obedecer a las autoridades (Romanos 13:1-3), esta instrucción tiene excepciones. Por ejemplo, durante la Segunda Guerra, muchos cristianos resistieron al gobierno nazi, algunos incluso fueron ejecutados por ello. Se enfrentaron al mal cuando millones de judíos fueron masacrados.
En la Biblia, vemos profetas y siervos de Dios que se opusieron a gobiernos impíos: Juan el Bautista confrontó a Herodes por su relación adúltera (Mateo 14:3-4). Pedro fue arrestado y se le ordenó que no predicara el evangelio, pero desobedeció la ley inmoral del gobierno y continuó predicando (Hechos 5:28-29 RV60). El profeta Daniel desobedeció la orden del rey de no orar a Dios (Daniel 6:10 RV60). Nuestra obediencia a Dios está por encima de cualquier ley injusta.
Pautas para votar con sabiduría:
1. Hagan de la Palabra de Dios su principal guía para votar. Salmos 119:105.
Al final del día, como cristianos, nuestro candidato no debe ser elegido por ideologías humanas, sino por los principios del Reino de Dios. Jesucristo es nuestro verdadero Rey. «Venga tu Reino. Hágase tu voluntad.» (Mateo 6:10 RV60).
La entrada El partido de Jesús – Ps. David Ingman se publicó primero en Comunidad de Fe.
Mi Palabra es un arma
Salmo 19:14. «Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh, Señor, roca mía y redentor mío.»
Hebreos 11:6. Todos queremos agradar al Señor, pero para agradarle, debemos caminar por fe, esa es la única manera. Es fácil vivir solo por nuestros sentidos, pero eso no dura.
Marcos 11:23 (NVI). «De cierto les digo que si alguno dice a este monte: ‘Quítate y arrójate al mar’, y no duda en su corazón, sino que cree que sucederá lo que dice, le será hecho.»
Si nuestra boca no se mueve, la fe no está funcionando, pues la fe requiere acción, y una de esas acciones es hablarla. La condición de nuestro corazón determina las palabras de nuestra boca. Tengamos fe en lo que leemos, escuchamos y decimos.La fe también implica confianza total y dependencia de Dios, aferrarse a Él en todo momento. Si pasamos la noche preocupados, es porque estamos teniendo conversaciones con nosotros mismos, porque la fe es tener una conversación con Dios. No es necesario programar una conversación ni un tiempo para conversar con Él.
¿Cómo debe ser una conversación con Dios?
1. Llena de fe.
Filipenses 4:8. Nuestra mente es un campo de batalla, pero podemos transformarla si enfocamos nuestros pensamientos en lo que Dios nos ha mandado pensar.
Santiago 5:16. «La oración eficaz del justo puede mucho.»
Hebreos 2:1. «Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. ¿Cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande?» No nos alejemos de lo que sabemos, hemos oído y creemos. Depende de nosotros hacer que este sea el mejor año, porque nosotros tenemos el poder de creer y hablar para que las cosas sucedan.
Lucas 10:19. «Les he dado autoridad para pisar serpientes y escorpiones y para vencer todo el poder del enemigo; nada les hará daño.» Dios nos ha dado el poder para cambiar nuestras circunstancias, hablar a los elementos y ver cumplida Su voluntad en nuestras vidas.
Proverbios 4:20-22.
Deuteronomio 6:7.
Lucas 6:45 (NTV).
La entrada Mi Palabra es un arma – Maestra TG se publicó primero en Comunidad de Fe.

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