Estamos en una etapa nueva en la que el uso de la fuerza ha quedado relegado; es el momento de llamar a la paz, afirmó el presidente Andrés Manuel López Obrador al recordar la represión a jóvenes y civiles del 2 de octubre de 1968.
A 51 años de la matanza en Tlatelolco, el mandatario refrendó su compromiso con la libertad de manifestación y pidió a quienes ejercerán este derecho en la marcha conmemorativa, que lo hagan de manera pacífica.
“Que los que participen con esta concepción, con esta filosofía, nos ayuden a aislar a provocadores y ayudar a no caer en provocaciones. No significa enfrentar a los provocadores, sino hacerse a un lado y exhortarlos, llamarlos a que ese no es el camino”, enfatizó.
El jefe del Ejecutivo pidió no portar armas piedras, petardos y varillas, ya que dijo “no se requieren esas formas”.