Reza un viejo refrán: "¡al pan, pan y al vino, vino". Quiere decir que hay que llamar las cosas por su nombre, con claridad y sin figuras literarias. La axila se llama también sobaco, pero las gentes del siglo pasado consideraban malsonante lo de sobaco. Lo mismo pasa con hemorroides y almorranas.
Reza un viejo refrán: "¡al pan, pan y al vino, vino". Quiere decir que hay que llamar las cosas por su nombre, con claridad y sin figuras literarias. La axila se llama también sobaco, pero las gentes del siglo pasado consideraban malsonante lo de sobaco. Lo mismo pasa con hemorroides y almorranas.