En Villanueva del Trabuco, en Málaga, se cultivan unas perlas blancas que son blanditas y gelatinosas. A simple vista parecen joyas pero no lo son exactamente. Se tratan de huevas de caracol, ese molusco gasterópodo con concha espiral que suele salir los días lluviosos.
En Villanueva del Trabuco, en Málaga, se cultivan unas perlas blancas que son blanditas y gelatinosas. A simple vista parecen joyas pero no lo son exactamente. Se tratan de huevas de caracol, ese molusco gasterópodo con concha espiral que suele salir los días lluviosos.