Hay quien gusta de escuchar música, audiolibros o de ver películas a una velocidad superior a la original, con tal de ver y escuchar más en menos tiempo. Quizá sea algo compulsivo, algo derivado de nuestra era digital y del ansia de cumplir objetivos por cumplir, o liberarse del ansia de consumir aceleradamente.
Hay quien gusta de escuchar música, audiolibros o de ver películas a una velocidad superior a la original, con tal de ver y escuchar más en menos tiempo. Quizá sea algo compulsivo, algo derivado de nuestra era digital y del ansia de cumplir objetivos por cumplir, o liberarse del ansia de consumir aceleradamente.