Lo último que me dijo un amigo después de decirle que me iba a cenar un platazo de espaguetis al ajo y guindilla es: ¡Carbohidratos! ¡Por Dios, por la noche de ninguna manera! ¿Qué passssa?, le dije yo. No me siento capaz de repetir el discurso científico o pseudo-científico que me echó.
Lo último que me dijo un amigo después de decirle que me iba a cenar un platazo de espaguetis al ajo y guindilla es: ¡Carbohidratos! ¡Por Dios, por la noche de ninguna manera! ¿Qué passssa?, le dije yo. No me siento capaz de repetir el discurso científico o pseudo-científico que me echó.