El marketing no vende café, sino una experiencia. Los yogures no son yogures sino productos lácteos buenos para el organismo. No se venden móviles, se vende innovación. No se venden polos sino un estilo de vida elegante. No nos limitemos a ofrecer a nuestras consumidoras sobres de levadura y vainas de vainilla; eso puede hacerlo todo el mundo. Debemos proponerles cosmética pastelera, moda culinaria?