Cuidado con las falsas páginas web, con los mensajes de móvil y con ciertas llamadas telefónicas. Nunca parece que va a tocarnos, pero la astucia del malhechor no conoce límites y como tiene mucho más tiempo que nosotros en pensar cómo engañarnos que nosotros en saber cómo no nos dejamos engañar, la realidad es que alguien pica.
Cuidado con las falsas páginas web, con los mensajes de móvil y con ciertas llamadas telefónicas. Nunca parece que va a tocarnos, pero la astucia del malhechor no conoce límites y como tiene mucho más tiempo que nosotros en pensar cómo engañarnos que nosotros en saber cómo no nos dejamos engañar, la realidad es que alguien pica.