¿Quién no tiene un antojo de vez en cuando? Unas patatitas fritas, unas almendras, una palmerita de chocolate? Hay quien dice que el cuerpo es sabio y, cuando tiene un antojo, es que el cuerpo necesita sal o azúcar o lo que sea. Es como una señal que nuestro cuerpo nos envía.
¿Quién no tiene un antojo de vez en cuando? Unas patatitas fritas, unas almendras, una palmerita de chocolate? Hay quien dice que el cuerpo es sabio y, cuando tiene un antojo, es que el cuerpo necesita sal o azúcar o lo que sea. Es como una señal que nuestro cuerpo nos envía.