El lujo, lo exclusivo no pasa de moda. Aunque parezca que hay una cierta democratización del lujo, es cierto hasta cierto punto. Llevamos marcas de lujo en lo que se refiere a perfumes, zapatos, automóviles, etc. Pero esas marcas se encargan de crear diferentes niveles de lujo: experiencias VIP, superVIP, trato superpersonalizado, productos Premium... Es decir, la exclusividad, la diferenciación.