La publicidad era más ingenua: ¡qué gran turrón!; ¡mejores no hay!; las muñecas de Famosa (¿recuerdan?). Pero también había algo de picaresca, claro. Se anunciaba que un gran vaso de leche con cereales cola-malteados o con polvos de chocolate, contenía una gran cantidad de calcio. Alguien lo denunció. Los polvitos no tenían calcio.
La publicidad era más ingenua: ¡qué gran turrón!; ¡mejores no hay!; las muñecas de Famosa (¿recuerdan?). Pero también había algo de picaresca, claro. Se anunciaba que un gran vaso de leche con cereales cola-malteados o con polvos de chocolate, contenía una gran cantidad de calcio. Alguien lo denunció. Los polvitos no tenían calcio.