Un robot nos suplantará en muchas cosas, podremos llegar a ser en breve auténticos cyborgs y, en cualquier caso, hablaremos con chatbots. Unos nos fabricarán las cosas que ellos digan que consumamos y otros nos las venderán según sus criterios o algoritmos con los que se manejan. Un futuro apasionante, sin duda.
Un robot nos suplantará en muchas cosas, podremos llegar a ser en breve auténticos cyborgs y, en cualquier caso, hablaremos con chatbots. Unos nos fabricarán las cosas que ellos digan que consumamos y otros nos las venderán según sus criterios o algoritmos con los que se manejan. Un futuro apasionante, sin duda.