Toda la vida he conocido el sucedáneo de chocolate. Es decir, imitación de peor calidad que el original. En realidad, hoy en día, podría ser que ni siquiera fuera chocolate. Con que se pareciera, podría valer. Porque hoy parece que vale casi todo. Y como los escrúpulos parecen disminuir con las ganancias, pues no tenemos nada que hacer.
Toda la vida he conocido el sucedáneo de chocolate. Es decir, imitación de peor calidad que el original. En realidad, hoy en día, podría ser que ni siquiera fuera chocolate. Con que se pareciera, podría valer. Porque hoy parece que vale casi todo. Y como los escrúpulos parecen disminuir con las ganancias, pues no tenemos nada que hacer.