Créeme lo que te digo

Créeme lo que te digo

By Óscar Fernández OrellanaBusinessEducation
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Créeme lo que te digo episodes

  • Episodio 32 – Cómo argumentar ideas adecuadamente.

    Bienvenid@ al capítulo 32 de CLQTD, el podcast en el que nos ocupamos de todas aquellas cuestiones relativas al mundo de la persuasión, la oratoria, el hablar en público y, en general, el arte y la técnica para conseguir que nuestras opiniones sean tenidas más en cuenta.

    Estamos en la tercera semana del mes de marzo de 2019, así que toca dedicar el capítulo a la retórica, al arte del bien decir, que decían los clásicos.

    En concreto, vamos a habar de cómo argumentar adecuadamente, lo cual es clave si lo que queremos es convencer a otras personas.

    Te puede parecer que comenzamos desde cuestiones muy básicas pero, por un lado, creo que a veces nos pueden parecer básicas cuestiones que, en realidad, no están tan claras como parecen y, por otro lado, mi idea es que a lo largo de los capítulos, vayamos de lo básico a lo complejo, así tendremos las ideas más ordenadas si queremos utilizar el podcast como un medio para aprender.

    Aprende a hablar en público.

    Pero antes de entrar en materia, me sigues en el podcast ya sabes que en Interacción Humana realizamos formaciones y asesoramientos para aprender y desarrollar todos estos mecanismos de persuasión. 

    Si quieres mi colaboración en este aspecto o tienes que preparar una presentación en público, ponte en contacto conmigo a través del formulario de contacto de la web interaccionhumana.es/contacto y estaré encantado de charlar contigo y preparar una acción a la medida de tus necesidades.

    Por otro lado, estoy recibiendo bastantes mensajes solicitando información sobre si realizo cursos on line de estos temas. 

    En la actualidad no lo hago pero, si estás interesado o te gustaría que diseñase una formación on line sobre estos aspectos, envíame un mensaje y dime sobre qué te gustaría que lo hiciese y me pongo a ello. 

    Ahora, sí, vamos a la cuestión de hoy.

    ¿Para qué sirve discutir?

    Quiero comenzar haciéndote una pregunta. ¿Para que sirve discutir? 

    Estoy convencido de que muchas personas contestan que discutir sirve para pelearse o para salirte con la tuya o para tener razón.

    Estas personas ven el discutir como sinónimo de pelea o conflicto y no necesariamente es así.

    De hecho, aprender a argumentar sirve, entre otras cosas para evitar conflicto cuando tenemos una discrepancia.

    Discutir sirve para solucionar un problema.

    Fíjate. Discutimos –o deberiamos discutir– por cuestiones que no tienen una respuesta clara, es decir, por cuestiones que plantean controversias.

    No discutimos sobre si llueve o no llueve o sobre si cuando sueltas un bolígrafo de las manos se cae al suelo. Eso está asumido por todo el mundo.

    Discutimos sobre aspectos para los que existen varios puntos de vista y la discusión es un mecanismo para dilucidar cuál es la respuesta correcta a la cuestión. 

    Por ejemplo, ¿quién es mejor jugador, Messi o Cristiano Ronaldo? ¿Tienen los mismos derechos los animales que las personas? ¿Es aplicable el derecho de autodeterminación para Cataluña? 

    Discutimos cuando existe una controversia que plantea un problema a resolver y mediante la discusión, lo que intentamos es que nuestro punto de vista sea el que mejor solucione la controversia.

    ¿De qué sirve argumentar?

    Entonces, ¿para que sirve argumentar? 

    Fíjate, si yo digo que «la autoayuda genera frustración» simplemente estoy dando mi opinión, pero no estoy aportando nada que la sustente.

    Argumentar significa aportar razones, motivos que sostengan mi opinión, lo que afirmo. 

    En el ejemplo, podría decir que «la autoayuda genera frustración

    26 min
  • Episodio 31 – Cómo superar la glosofobia o el miedo a hablar en público.
    Sugerencias para vencer a la glosofobia, el miedo escénico al hablar en público.

    Bienvenid@ al capítulo 31 de «Créeme lo que te digo», el podcast en el que nos ocupamos de todas aquellas cuestiones relacionadas con el mundo de la persuasión, la oratoria, el hablar en público y, en definitiva, el arte de convencer a otras personas.

    Hoy es jueves, 14 de marzo de 2019, segunda semana de mes y, por tanto, dedicamos el podcast a las técnicas para hablar en público.

    En concreto, nos vamos a centrar en uno de los temas más recurrentes en este ámbito como es el miedo a hablar en público, también llamado glosofobia.

    Aprender a hablar en público y muchas cosas más en Interacción Humana.

    Antes de entrar en materia e ir con el tema de hoy, quiero que sepas que en Interacción Humana realizamos formaciones y asesoramientos para aprender y desarrollar todos estos mecanismos de persuasión de los que hablamos en el podcast, incluido el miedo a hablar en público.

    Lo hacemos de diversas maneras: a través de asesoramientos personalizados, presencialmente o vía on line; también a través de formaciones in company, en el caso de que seas una empresa o si sois un grupo a partir de 6 o 7 personas, podemos diseñar una formación adaptada a vuestras necesidades.

    Así que, si quieres mi colaboración en este aspecto ponte en contacto conmigo a través del formulario de contacto de la web interaccionhumana.es/contacto y estaré encantado de charlar contigo y preparar una acción a la medida de tus necesidades.

    El maldito miedo a hablar en público o glosofobia.

    Quiero ofrecerte una serie de pautas que te van a ayudar a superar o, como mínimo, a gestionar de mejor manera la glosofobia.

    Vamos allá:

    1. Es normal tener nervios.

    Hasta cierto punto es normal que tengas nervios al hablar en público. Al fin y al cabo, la persona se expone delante de otras y lo que quiere es hacerlo lo mejor posible.

    Por lo tanto, rebaja la tensión y piensa que estar un poco nervioso es bueno para estar concentrado.

    2. Acéptalo.

    Si sientes nervios o miedo a hablar en público, acéptalo. Es mejor porque le vas a quitar fuerza al miedo. No luches contra esa situación o emoción porque lo que vas a hacer es darle más fuerza.

    Al contrario, acepta que vas a tener miedo a hablar en público y te darás cuenta de cómo esa emoción deja de tener fuerza e importancia para ti.

    3. Establece una buena estructura en la presentación.

    Muchas personas se sienten inseguras porque temen perderse o quedarse en blanco. La glosofobia es anticipatoria.

    Una buena estructura en la presentación significa que el hilo conductor de lo que tienes que decir está claro para ti.

    Eso supone que será más difícil que te pierdas, por lo tanto, tu sensación de seguridad será mayor.

    En El Blog de Interacción Humana tienes muchos artículos dedicados a esta cuestión, pero te dejo este artículo sobre cómo estructurar una resentación. Te va a ayudar.

    4. Da dirección al pensamiento.

    Dile a tu cerebro en qué tiene que pensar, n

    29 min
  • Episodio 30 – Teoría de la disonancia cognitiva o ley del compromiso o de la congruencia.
    Cómo utilizar la autoimagen para conseguir que otras personas hagan lo que tú quieres.

    Bienvenid@ al capítulo 30 de «Créeme lo que te digo», el podcast en el que nos ocupamos de todas aquellas cuestiones relativas al mundo de la persuasión, la oratoria, el hablar en público y, en definitiva, el arte de que nuestras opiniones y nosotros, seamos tenidos más en cuenta.

    Hoy nos ocupamos de la persuasión irracional, ya sabes, ese tipo de persuasión que se produce porque nuestro cerebro es, digamos, un poco perezoso para trabajar. 

    Por cierto, que si quieres conocer más sobre esta persuasión irracional, te recomiendo que escuches el episodio 7 del podcast. Ahí tienes buena información acerca de qué es esto.

    En el capítulo de hoy vamos a intentar conocer el mecanismo persuasivo que hay detrás de la Ley de la Congruencia, del compromiso o de la teoría de la disonancia cognitiva, que es como me gusta llamarla a mí.

    Además, vamos a ver de qué manera lo podemos utilizar nosotros para nuestros planes de persuasión.

    Aprender a persuadir en Interacción Humana.

    Pero antes de entrar en materia, déjame que te recuerde que en Interacción Humana realizamos formaciones y asesoramientos para aprender y desarrollar todos estos mecanismos de persuasión, incluida la utilización de la ley de la disonancia cognitiva.

    Así que, si quieres mi colaboración en este aspecto o tienes que preparar una presentación en público, ponte en contacto conmigo a través del formulario de contacto de la web interaccionhumana.es/contacto y estaré encantado de charlar contigo y preparar una acción a la medida de tus necesidades.

    Ahora, sí, vamos a la cuestión de hoy.

    Intentamos ser congruentes con nosotros mismos.

    Aunque a veces parezca lo contrario, las personas intentamos ser congruentes con nosotros mismos. Es decir, que intentamos ser consecuentes entre lo que pensamos y lo que hacemos.

    Y, en verdad, este es un deseo tan fuerte que condiciona nuestras acciones hasta límites insospechados.

    Una vez que hemos adoptado una postura o hemos tomado una decisión, nos sentimos tan presionados por el entorno y por nosotros mismos que tendemos a comportarnos conforme a esa decisión o esa postura.

    La teoría de la disonancia cognitiva.

    Esto es algo que se conoce desde hace mucho tiempo. De hecho, en 1957 el psicólogo americano Leo Festinger elaboró la teoría de la disonancia cognitiva para designar el sufrimiento psicológico que se produce cuando una persona se siente incongruente al haber tenido una conducta incompatible con un principio interno.

    Por ejemplo, imagina que eres responsable de RRHH de una empresa y eres de la opinión de que todas las personas, hombres y mujeres, tenemos los mismos derechos laborales. 

    Resulta que tenéis que cubrir un puesto de trabajo y hay dos candados, un hombre y una mujer. Por presiones externas te ves obligado a c

    29 min
  • Episodio 29 – Persuasión y compromiso.
    Cómo aumentar el engagement de las personas con la persuasión.

    ¿Qué tienen que ver la persuasión con el engagement o el compromiso de las personas? ¿Cómo puede fastidiar el dinero el compromiso de una persona? Te cuento una historia para darte alguna pista.

    Imagina que perteneces al claustro de profesores de una guardería que está harto de que los padres lleguen tarde a recoger a sus bebés, porque les obliga quedarse trabajando hasta que el último niño se va a su casa.

    En el claustro decidís imponer una pequeña multa de 5 euros cada vez que una familia llega tarde a recoger al niño.

    Atención a la pregunta: ¿crees que esta norma hará que los padres sean más puntuales o no? Escucha la respuesta en este capítulo. Esto es «Créeme lo que te digo», episodio 29.

    Bienvenid@ al capítulo 29 de «Créeme lo que te digo», el podcast en el que tratamos de todas aquellas cuestiones relativas al mundo de la comunicación persuasiva, la influencia y el hablar en público.

    Cuarta semana de mes, así que toca hablar de persuasión aplicada.

    ¿Qué es esto? Pues ver en la práctica como funciona y cómo se aplican las diferentes estrategias que explicamos en el resto de capítulos.

    La idea es que estos ejemplos te inspiren para que pueda encontrar más maneras de aplicar todos estos recursos.

    Hoy vamos a hablar de qué hacer y qué no para conseguir que las personas se comprometan con una idea o un proyecto.

    Este es un aspecto fundamental si, por ejemplo, diriges un equipo de trabajo.

    Te preguntaba en la intro del programa si crees que la multa conseguiría que los padres fuesen puntuales al recoger a sus hijos. Enseguida voy con la respuesta, pero antes, unos pequeños consejos.

    Ya sabes que en Interacción Humana realizamos formaciones y asesoramientos para desarrollar eso precisamente, así que, si quieres mi colaboración en este aspecto o tienes que preparar una presentación en público, ponte en contacto conmigo a través del formulario de contacto de la web interaccionhumana.es/contacto.

    Ahora sí, vamos a la cuestión de hoy.

    De cómo el dinero puede acabar con el compromiso de una persona con un proyecto.

    ¿Venga, qué crees, llegarán los padres más puntualmente o no? 

    Pues la respuesta es que, sorprendentemente, no. Es más, aumentó el porcentaje de impuntualidad.

    El porqué es sorprendente y tiene que ver con la manera como las personas nos comprometemos con una idea. 

    Los padres llegaron a la conclusión de que, ya que pagaban, tenían derecho a llegar tarde, con lo cual, cualquier atisbo de compromiso con la idea de puntualidad, se fue al traste.

    ¿Qué pasa con el dinero y el compromiso?

    Este comportamiento es casi contra-intuitivo porque podríamos suponer que, por miedo a la multa, los padres fuesen más puntuales, pero, no, ocurrió todo lo contrario.

    Este episodio de la guardería lo explica el psicólogo Dan Ariely, en su libro Las trampas del deseo, y le sirve de excusa para reflexionar acerca de la manera que tenemos las personas para vincularnos a un proyecto, una idea o una persona.</

    24 min
  • Episodio 28 – Comienza a convencer conociendo los 3 objetivos de la persuasión.
    Por qué tienes que conocer los 3 objetivos de la persuasión si quieres convencer.

    bienvenid@ al capítulo 28 de «Créeme lo que te digo», el podcast en donde nos ocupamos de conocer los secretos para ser más persuasivos, más convincentes y más influyentes.

    Tercera semana de mes, así que toca ocuparnos de la retórica, el arte del bien decir que decían los clásicos. 

    Los capítulos dedicados a la retórica los vamos a enfocar a cosas tan interesantes como de qué manera tenemos que construir argumentos sólidos o cómo generar emociones en los oyentes, o cómo detectar falacias en los argumentos de los demás, etc. 

    En definitiva, cómo utilizar el lenguaje para convencer a otras personas.

    Pero, claro, ¿cómo hacerlo? ¿Qué es lo que tienes que hacer para convencer a alguien?

    Pues de eso nos vamos a ocupar en este episodio, de qué es lo primero que tienes que considerar si quieres persuadir a otras personas. Y, atención: ¡no tiene nada que ver con el tema que vas a tratar!

    Ahí lo dejo, de momento.

    Antes, de entrar en materia, recuerda que si en tu organización o tú mismo estáis buscando mejorar vuestra capacidad para persuadir en Interacción Humana realizamos formaciones y asesorameintos para eso precisamente, así que, ponte en contacto conmigo a través del formulario de contacto de la web interaccionhumana.es/contacto.

    Igualmente si lo que necesitas es preparar una presentación en público. Te asesoro en todos los pasos, desde el diseño, hasta la puesta en escena. Además, podemos trabajar on line sin ningún problema.

    Venga, ahora que conoces qué puedo hacer por ti, vamos al tema de hoy.

    Por dónde empiezo a convencer.

    Lo que solemos hacer habitualmente cuando queremos convencer a alguien es lanzarnos directamente a expresar nuestra opinión o nuestra demanda.

    Y no importa en el contexto en el que nos hallemos. Da igual que sea laboral o doméstico: queremos conseguir algo de la otra persona y lanzamos nuestro dardo sin más.

    Por ejemplo, queremos ir al cine a ver una peli de aventuras y le decimos a nuestra pareja: «vamos a ver la última de los Vengadores». 

    Si nuestra pareja nos dice que no, le soltamos un ¿por qué no? O le insistimos y si no obtenemos lo que queremos, nos enfadamos nosotros y la pareja. 

    Así que nos quedamos sin lo que queremos y nos ganamos un mosqueo.

    Hombre, no es que esto pase siempre, pero tenemos que ir con cuidado sobre todo cuando sospechamos que es posible que nuestro interlocutor, en principio, no está muy a favor de nuestra petición.

    Lo primero que hay que entender es que cuando quieres convencer a alguien, cualquier comunicación es estratégica; 

    Tenemos que pensar estratégicamente y eso, entre otras cosas, significa prever los posibles escenarios que pueden producirse cuando plantees lo que vas a plantear.

    Así que, venga, vamos a pensar estratégicamente.

    Los pasos para comenzar a convencer:
    1º – Cambiar la perspectiva de lo que significa convencer.

    Convencer no es ir a la guerra, no es ganar una batalla, no es derrotar a la otra parte.

    En general este este es el primer y más grave error que cometemos a la hora de convencer a otras personas, ir con la idea de sobreponer nuestra opinión sobre la opinión de la otra parte.

    ¿Percibes la diferencia entre la palabra vencer y con-vencer?

    30 min
  • Episodio 27 – La reciprocidad. Cómo conseguir que acepten tus peticiones.

    Estás en el capítulo 27 de «Créeme lo que te digo», el podcast en que hablamos de los secretos de la comunicación persuasiva. Hoy nos ocupamos de la ley de la reciprocidad.

    Estamos en la segunda semana de febrero que, según el plan, dedicamos a la persuasión irracional, esa persuasión que no tiene que ver directamente con la argumentación, si no con esa manera particular que tiene nuestro cerebro para funcionar y que, quién sabe utilizarla, lo hace para conseguir que hagamos lo que quieren que hagamos.

    Dicho así da un poco de miedo, ¿no? 

    Bueno, no es para tanto, nosotros también la utilizamos.

    Recuerda que hace unos episodios, concretamente en el episodio 23, dimos un repaso a todas las leyes de la persuasión de Cialdini y te expliqué que dedicaríamos un episodio concreto a cada una de ellas.

    Pues bien, como te decía unas líneas más arriba, hoy nos ocupamos de la primera de las leyes: la ley de la reciprocidad. Vamos a ver en qué consiste y te vas a dar cuenta de cómo, no solo está por todas partes, si no que nosotros mismos la utilizamos constantemente.

    Los programas formativos de Interacción Humana.

    Pero antes, recuerda que si tu organización o tú queréis aumentar vuestra capacidad para persuadir, no tienes más que ponerte en en contacto conmigo a través del formulario de contacto de la web deInteracción Humana, interaccionhumana.es/contacto, y miramos cómo adaptar un programa a tus necesidades concretas.

    Igualmente si lo que necesitas es preparar una presentación en público. Te asesoro en todos los pasos, desde el diseño, hasta la puesta en escena. Además, podemos trabajar on line sin ningún problema.

    Vamos al tema de hoy: la ley de la reciprocidad.

    ¿En qué consiste esta ley? Pues es muy sencillo. La ley de la reciprocidad consiste en la obligación que sentimos por devolver un favor que nos han hecho. 

    Cuando alguien nos hace algo por nosotros o nos hace un regalo, tendemos a corresponder de la misma manera.

    Cuando te hacen un regalo, se genera la obligación de corresponder con otro, más o menos similar al que has recibido.

    Hay un montón de ejemplos cotidianos que demuestran como funciona esta ley. Por ejemplo, te vas a tomar unas cervezas con un amigo y resulta que te invita. ¿Qué pasa con la siguiente ronda? Pues que la pagas tú.

    O, por ejemplo, te invitan a cenar a casa de unos amigos. ¿Cuál es la última frase que dices antes de marcharte? «La siguiente en nuestra casa». 

    Por no hablar de que, seguramente, no irás a cenar a casa de estos amigos sin llevar algún regalo: una botella de vino, por ejemplo.

    Ah, por cierto, que los entendidos en estos temas de protocolo doméstico dicen que nunca tienes que llevar el postre porque si los anfitriones han preparado uno, les vas a fastidiar el trabajo porque van a tener que sevir el que tú lleves. Es mejor que, o bien lo hables antes, o bien lleves la bebida. 

    Cosas de protocolo…

    En fin, a lo nuestro. 

    Como te iba diciendo hay muchísimos ejemplos de funcionamiento de la ley de la reciprocidad en nuestra vida cotidiana y, además, es un fenómeno que se produce en prácticamente todas las culturas.

    El motivo es muy evidente y razonable. Los seres humanos somos seres sociales; necesitamos de los demás para poder desenvolvernos adecuadamente y necesitamos que las relaciones sean lo más sólidas posible.

    Por eso, corresponder a los favores de los demás es una manera más que razonable de estrechar lazos y de un clima de seguridad. 

    20 min
  • Episodio 26 – Por dónde empezar a construir una charla.
    Cuáles son los objetivos que tienes que tener presente para empezar a construir una presentación.

    Estamos en la primera semana de febrero, así que abordamos el tema de hablar en público. Lo vamos a hacer con un tema vital, porque vamos a ver por dónde tenemos que comenzar a construir una charla.

    Bienvenido, bienvenida a un nuevo episodio de «Créeme lo que te digo», el podcast donde hablamos y descubrimos herramientas sobre el mundo de la comunicación persuasiva y el arte de hablar en público.

    Ya sabes que lo que tratamos en este programa lo puede utilizar en tu día a día profesional o particular, es igual, úsalo allá donde quieras porque allá donde vayas, vas a tener que comunicarte y convencer a otras personas.

    Construir una charla parece una cosa fácil, pero tenemos que saber por dónde empezar porque de ello depende el que nos salgamos con la nuestra o no.

    Te ayudo en tus comunicaciones.

    Pero antes de entrar en materia deja que te recuerde que en Interacción Humana te ayudamos a que tu comunicación sea más convincente, a que tener más impacto y a convencer a más personas y lo hacemos a través de acciones de formación para empresas o a través de asesorías personalizadas.

    Así que si tu organización o tú necesitáis aumentar tu capacidad para persuadir, ponte en contacto conmigo a través del formulario de contacto de la web de Interacción Humana.

    Ah, y no olvides suscribirte al blog. 

    Vamos al tema.

    Bueno, ¿por dónde comenzamos a construir una charla?

    Imagina que te encargan una presentación para el mes que viene. ¿Qué es lo primero que hacer? La tendencia habitual es comenzar a buscar información sobre el tema, o buscar información de presentaciones anteriores y repetirlas o, peor aún. abrir el Power Point y comenzar a diseñar diapositivas.

    Y todo esto es un error.

    Una charla en público comienza definiendo cuál es el objetivo que se persigue.

    Pero ¿qué es el objetivo?

    El objetivo es aquello que quieres conseguir una vez acabes tu charla, pero, en realidad, estos objetivos se centran en tres categorías:

    1. Cambiar el estado de ánimo de tu audiencia.
    2. Cambiar o alinear su opinión o su punto de vista con relación a un tema en cuestión.
    3. Inducirles un determinado comportamiento.
    4. 22 min
    5. Episodio 25 – La técnica del pie en la puerta.
      ¿Qué es esto de la técnica del pie en la puerta?

      Bienvenid@s a un nuevo episodio de «Créeme lo que te digo», el podcast donde conocer técnicas, trucos e información relevante para mejorar tu capacidad para influir y convencer.

      Hoy, capitulo 25, del 31 de enero de 2019, quinta semana del mes, que vamos a dedicar a explicar una de las técnicas persuasivas más efectivas para conseguir peticiones de otras personas: la técnica del pie en la puerta.

      La técnica del pie en la puerta es una de los recursos persuasivos más fiables que existen y en este capítulo quiero explicarte en qué consiste y, sobre todo, cómo puedes utilizarla para aumentar tus posibilidades de éxito al realizar peticiones a otras personas.

      Es una técnica muy sencilla de utilizar, que reporta unos buenos réditos, pero que hay que aprender a llevarla a cabo convenientemente para que sea efectiva.

      También vas a descubrir cómo plataformas como Netflix, HBO o algunas apps utilizan esta técnica.

      Por cierto, incluso es posible que tú mismo o tú misma hayas utilizado esta técnica … con tus padres.

      En la sección «Abrir y consumir» te voy a encomendar una tarea muy concreta con la que afinar tu habilidad para detectar esta técnica.

      Espero que te resulte interesante el episodio. Si es así, no te olvides de suscribirte y dejarme un comentario.

      Como siempre, te doy las gracias por tus comentarios y valoraciones 5 estrellasen  ITunes y los «me gusta» en  Ivoox, Spotify, Spreaker, YouTube y ahora también en

      19 min
    6. Episodio 24 – Por qué aprender a persuadir.

      Bienvenid@s a un nuevo episodio de «Créeme lo que te digo», el podcast donde conocer técnicas, trucos e información relevante para mejorar tu capacidad para influir y convencer.

      Hoy toca dedicar el episodio a cómo argumentar, cómo conseguir que otras personas acepten tus planteamientos, cómo hacer que tus puntos de vista suenen sólidos y certeros.

      Y fíjate, quiero comenzar por la base, por la pregunta fundamental, por la cuestión que a lo mejor te estás planteando: y esto de persuadir, ¿para qué sirve? ¿Por qué una persona como yo necesita aprender a persuadir?

      A esta cuestión vamos a responder en el capítulo de hoy. Porque es verdad, a veces los que nos dedicamos a estas cuestiones caemos en el error de dar por sentado que todo el mundo entiende que la persuasión es una herramienta básica y no tiene por qué ser de esta manera.

      Así que voy a darte mi parecer acerca de por qué debes aprender a persuadir.

      ¿Por qué aprender a persuadir?
      • En primer lugar porque, aunque no te des cuenta, ya lo estás haciendo, lo que ocurre es que tal vez lo haces de manera intuitiva y eso significa que no tienes control sobre lo que haces y, por lo tanto, no sabes porqué te ha funcionado o no.
      • En segundo lugar, porque no queremos el lenguaje para transmitir información, lo queremos porque pretendemos conseguir algo con eso. Desde un cliente, hasta el chico o la chica que está al otro lado del bar. Eso lo conseguimos con la retórica, que no es otra cosa que el arte de convencer con las palabras.
      • Y si lo piensas, la retórica está por todas partes: en la publicidad cuando intentan vendernos un producto o un servicio; en la política cuando intentan convencernos de lo bueno que son las propuestas que nos lanzan; en la justicia cuando fiscales y abogados defensores realizan su trabajo o cuando los jueces redactan sus sentencias; en el mundo de las empresas cuando los líderes intentan implicar a las personas del equipo; en la crianza de hijos, cuando los padres les dicen a sus hijos qué está bien o qué está mal; en las relaciones entre hombres y mujeres cuando se intentan seducir.

        En definitiva, ¿hace falta que te ponga más ejemplos para demostrarte que la retórica, que el arte de persuadir, está por todas partes, en casi todas las manifestaciones de comunicación entre personas?

        El problema es que precisamente porque la retórica está por todas partes hemos dejado de prestarle atención. Y no solo eso, sino que la hemos asociado a prácticas manipulativas o a engaños utilizados por vendedores de humo.

        Cuando después de escuchar este capítulo del podcast te des cuenta de la cantidad de mensajes que hay a nuestro alrededor que tratan de influirnos de una u otra forma, igual te vas a sentir un poco incómodo o incómoda pero, en realidad, siempre han estado ahí influyéndote.

        25 min
      • Capítulo 23 – Las Leyes de la persuasión.

        Bienvenid@s a un nuevo episodio de «Créeme lo que te digo».

        En el capítulo de hoy te presento novedades en torno a cómo voy a organizar los episodios del podcast.

        Cada semana lo vamos a destinar a una temática determinada, de forma que podamos abarcar el máximo de cuestiones posibles.

        Déjame tus comentarios acerca de qué te parece esta novedad.

        Entrando en el tema de hoy, el capítulo está dedicado a las leyes de la persuasión. Sí porque existen unas leyes persuasivas que nos afectan a todos y que, conociéndolas, vas a poder utilizarlas para conseguir convencer a más personas.

        Además, una vez que las conozcas vas a poder identificarlas y te vas a dar cuenta de que están por todos lados.

        Estas leyes son una especie de fenómenos persuasivos que condicionan nuestras decisiones y que nada tienen que ver con la calidad de los argumentos que se esgrimen.

        Tienen que ver con la persuasión irracional, una serie de respuestas automáticas y de sesgos cognitivos que escapan a nuestro pensamiento consciente pero que tienen una gran influencia en nuestra toma de decisiones.

        Si quieres saber más sobre en qué consiste la persuasión irracional puedes escuchar el capítulo 2 del podcast.

        Si bien estos fenómenos ya se conocían, fue el Dr. Robert Cialdini profesor de psicología de la Universidad de Arizona quien las sistematizó y las agrupó en 6 leyes que explicó en un libro llamado Influencia, que fue un auténtico bombazo.

        Te dejo un enlace al libro (y que conste que no es un enlace de afiliados).

        Lo que vamos a hacer en este capítulo es ver en qué consisten las 6 leyes de la persuasión y en posteriores capítulos profundizaremos en cada una de ellas y te ofreceré ejemplo de su uso para que puedas adaptarlo a tu realidad.

        La leyes son las siguientes:

        1. Ley de la reciprocidad.

        Te dejo un enlace a un episodio de Big Bang Theory para que veas un ejemplo.

        2. Ley del compromiso o de la congruencia.

        Te dejo un enlace a un artículo sobre disonancia cognitiva de mi blog.

        3. Ley de la conformidad social.

        30 min

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      Esto es Créeme lo que te digo, el podcast de la persuasión.