Continuamos esta semana con la teoría del Conocimiento de San Agustín: una adaptación de la Epistemología neoplatonica a la Revelación cristiana. De hecho en algunos puntos supone un avance y desarrollo de la Teoría que perduró hasta Alberto Magno y Tomás de Aquino. Con los siguientes temas:
1. Conocimiento en vista a la Beatitud. No en función de sí mismo, sino en función del encuentro con Dios. Le preocupó sobre todo la certeza del conocimiento, la certeza del conocimiento de verdades necesarias y eternas.
2. Contra el escepticismo. Deja en claro que existe una sabiduría con conocimientos ciertísimos. Distingue entre los conocimientos sensibles y el conocimiento racional.
3. Conocimiento de la Experiencia. La experiencia es un conocimiento probable; sin embargo hay verdades que son indiscutibles: de que existo porque dudo, de que vivo y de que tengo un entendimiento. Y hemos de poner en Dios el fundamento de estas verdades ciertas que la mente tiene de sí misma sin la intervención de los sentidos.
4. Naturaleza de la sensación. El grado más bajo es el conocimiento por sensación. El verdadero conocimiento es el que proveen los objetos inmutables, la contemplación de las cosas eternas en la Sabiduría.
5. Las Ideas Divinas. Las cosas corpóreas son inferiores al entendimiento humano. Pero por encima de los juicios racionales hay verdades a las cuales el hombre únicamente asiente, y que tiene como Modelos en su conocimiento. La fuente de estas Ideas es Cristo.
6. La iluminación de la mente y la abstracción. ¿Puede el hombre acceder a la esencia divina para contemplar estas ideas inmutables? Debemos decir que Agustín no apoyó esta tesis ontologista.
7. Teoría de la Iluminación. La luz divina ilumina la mente, que es como el sol para las cosas inteligibles, así como el sol ilumina las cosas sensibles. Desgraciadamente quedó muy oscuro el modo cómo Dios ilumina el entendimiento en su teoría, y este punto se fue desarrollando a lo largo de la Edad media. Recordemos que Agustín no pretendió un desarrollo autónomo de la Epistemología, sino el encuentro con Dios en la comunión de la Iglesia, aunque filosofó sin duda, antes que filósofo fue pastor.