España se encuentra en el epicentro del narcotráfico en Europa. Nuestro país actúa como una puerta abierta para la entrada de cocaína y hachís, en un momento en el que la demanda de drogas ha alcanzado niveles alarmantes a nivel mundial. Esta situación se ve exacerbada por la percepción errónea de que el consumo de drogas es un mal menor, un mensaje que lamentablemente algunos políticos respaldan.
Recientemente, hemos sido testigos del trágico asesinato de dos agentes de la Guardia Civil en Barbate, una clara muestra de la crisis que se vive en el área del Campo de Gibraltar. En España, estamos perdiendo la batalla contra los capos del narcotráfico, convirtiéndonos en un caldo de cultivo ideal para sus operaciones.
La combinación de una sociedad moralmente desgastada, junto con la liderazgo en desempleo juvenil en Europa, proporciona a los jóvenes una salida hacia las drogas como única oportunidad de obtener ingresos. Esta situación se agrava por la falta de industria y oportunidades en el campo, lo que hace que el narcotráfico sea una opción tentadora.
Comenzamos hoy en Dando Caña pendientes de la reunión del ministro de agricultura Luis Planas, con las distintas asociaciones agrarias. También hablaremos del Ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska que sigue abandonando a nuestros agentes que luchan contra el narcotráfico y la inmigración ilegal. A nuestra mesa de debate nos acompaña Josep María Francàs, Enrique Calvet, Ignacio Hoces y Roberto Marín.