En este capítulo comparto un encuentro muy especial con un guía enviado por el universo. Suena muy filosófico, pero Dios tiene una forma muy peculiar de comunicarse con nosotros, y muchas veces, es a través de desconocidos. Te cuento la historia de cómo terminé en un café del centro de Puerto Escondido hablando por 2 horas escuchando y aprendiendo de las experiencias de una alma sabia. Me habló sobre el dinero, el trabajo, la felicidad, el significado de la vida. Alfonso fue un recordatorio de lo que es realmente esencial, a ver con el corazón.