Un estudio del MIT señala que el ayuno intermitente produce en los ratones que las células madre de sus intestinos se regeneren con mucha rapidez. Esta regeneración comienza a fallar a medida que uno envejece.
Un estudio del MIT señala que el ayuno intermitente produce en los ratones que las células madre de sus intestinos se regeneren con mucha rapidez. Esta regeneración comienza a fallar a medida que uno envejece.