En la ciudad palestina de Jericó fueron encontrados en 1930 unos cráneos del año 7000 antes de Cristo, que habían sido adornados y habían sido enterrados debajo de las casas. Quizá por un culto a los antepasados y acaso con intención de crear una obra artística.
En la ciudad palestina de Jericó fueron encontrados en 1930 unos cráneos del año 7000 antes de Cristo, que habían sido adornados y habían sido enterrados debajo de las casas. Quizá por un culto a los antepasados y acaso con intención de crear una obra artística.