Parece que el rey inglés Enrique VIII pudo padecer una dolencia llamada síndrome de McLeod. Esto explicaría sus problemas para concebir un hijo varón, su aumento de peso y su cambio de carácter.
Parece que el rey inglés Enrique VIII pudo padecer una dolencia llamada síndrome de McLeod. Esto explicaría sus problemas para concebir un hijo varón, su aumento de peso y su cambio de carácter.