Hay una parte de los viajes en moto que nunca sale en Instagram.
No es épica.
No da likes.
Y, sin embargo, cada vez forma más parte de muchos viajes.
En este episodio hablamos de la obsesión por la pureza motera, del culto al sufrimiento y de esa extraña necesidad de demostrar constantemente que uno “viaja de verdad”.
¿Es menos auténtico un viaje si mandas la moto en furgoneta, en ferry o en un camión hasta el punto de partida? ¿Tiene sentido cruzarse media Europa por autopista solo para cumplir una especie de ritual invisible?
A partir de un artículo publicado esta semana en viajoenmoto.com, reflexionamos sobre postureo, logística, kilómetros inútiles y sobre cómo cambia la forma de viajar con los años.
Además:
— Entrevista con el Capitán Romo, de Moto Dial y El Submarino Sonoro.
— Quique Franco, de Estoy de Ruta, nos habla de los sabores de la carretera y de esos viajes que se quedan pegados a la memoria mucho tiempo después de volver.
— Y os contamos también la ruta del próximo 18 de julio entre Grandas de Salime y Bañugues: parrillada, agua del Navia rumbo al Cantábrico, sardinada popular y carreteras asturianas con sabor a verano.
Porque quizá viajar no consista en sufrir más kilómetros que nadie.
Quizá consista simplemente en disfrutar del camino.