A lo largo de la historia humana, pocas figuras han cruzado con tanta persistencia los
umbrales entre lo sagrado y lo imaginado, lo temido y lo consolador, lo racional y lo
místico, como los ángeles. A primera vista, un ángel es un mensajero —un
intermediario entre lo divino y lo humano—, pero su significado ha variado
profundamente según la época, la tradición religiosa, la cultura visual y las necesidades
espirituales de cada sociedad. Desde los seres terribles y alados del Antiguo Cercano
Oriente hasta los compañeros invisibles de la espiritualidad new age, los ángeles han
sido espejo de las preguntas más profundas de la humanidad: ¿estamos solos? ¿Existe
un orden superior? ¿Qué forma tiene lo invisible?